Bella: Caballero oscuro, he notado que has colocado un aviso en mi muro. Pero te menciono que…un usuario decidió arriesgarse, y me envió la solicitud. Espero no te pongas celoso por eso…tú eres, mi caballero oscuro, al único que le envío mis poemas favoritos. ¿Estás bien? He estado ocupada con la “bestia” de mi jefe y tu ausencia en mi bandeja de entrada, me preocupa. Con cariño, tu Bella. Suspiro, cerrando el portátil para tomar el libro y regresarlo a la biblioteca. Bajo las escaleras y mi corazón, late con fuerza cuando sus ojos claros se cruzan en los míos. Mi cuerpo se paraliza, apretando mis brazos entrelazados con el libro contra mi pecho. ─Isabella ─saluda, aclarando su garganta. ─Señor…Rumsfeld ─menciono, él suelta una risa que me desconcierta. Frunzo mi ceño, mirándole.

