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Jueves 13 de abril del 2017 Querido diario: ¿Recuerdas que ayer estaba jactandome de ser un árbol que no llamaba la atención? Bueno, hoy Saúl Fernández regresó de su permiso escolar para faltar a la escuela e hizo cosas que solo él podría hacer. ¿Que quién es Saúl Fernández? En términos sencillos, el chico popular de la clase y de todas, ese chico atractivo que los chicos adoran y las chicas quieren de novio. Aunque, no lo llamaría "humilde" si me preguntas, quiero decir... si tuviera que compararlo con un animal, escogería un pavo real. Uno con una larga cola que encanta ir presumiendo por donde sea que se pasea, no es tan narcisista como para ser molesto, pero es divertido verlo de lejos y ver su ego inflarse cada vez que alguien dice algo bueno sobre él. Por desgracia para mí, una vez lo vi tropezarse en un pasillo desierto, cosa que me hizo reír ligeramente, acto que haría que él se obsesionase conmigo y ahora me siga a todos lados buscando un defecto mío para quedar, en sus palabras, "parejos". "Hola amiga" me saludó en cuánto me vio al entrar al aula y levanté una mano para saludarlo de vuelta, ya que no es que me caiga mal, solo que, en mi escala de gente rara, él es el parámetro más alto. Lo malo es que, se me olvidó que nuestras interacciones son más cuando nadie nos ve, así que todos empezaron a bombardear a Saúl con preguntas de si somos pareja, lo cual considero exagerado e inadecuado, pero bueno, nadie me preguntó. El problema con los chismes es que funcionan como una especie de telefono descompuesto, yo saludé a Saúl sin expresión en mi rostro y con un gesto rápido, alguien dijo que sonreí, otro le contó al siguiente que estaba coqueteando con él, el que le siguió dijo que él me coqueteó de vuelta y, para no hacer la historia larga, cuando la noticia llegó a mis amigos, al parecer era su novia y la noche anterior había estado con él haciendo cosas de adultos. Eso lo sé porque llegaron mis amigos llorando y abrazandome diciendo que no tenía nada que demostrarle a nadie y que era perfecta en la forma en la que nací. ¿Ahora entiendes por qué no quiero que nadie sepa que soy asexual? La gente está demente. En fin, la buena noticia es que Saúl aclaró el malentendido diciendo que solo nos habíamos saludado, lo malo es que se refirió a mí como su amiga y, al ver que hice una cruz con mis brazos, dijo y cito: "Oh, mi error, ella no cree que seamos amigos, pero no se preocupen. Declaro que, a partir de hoy, no descansaré hasta que se refiera a mí como su amigo". ...No, diario, yo tampoco entiendo que pasa por su mente. En fin, ahora se sentó detrás mío y no deja de insistir en leer lo que escribo, así que... Mejor dejo de escribir. Deséame suerte. Te quiere, Alexa 
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