Herida profunda

1121 Words

Los brazos de Amelia recibían muy felices a su amado Alfred, y para Alfred encontrarse con Amelia en la casa de Lady Clotilde quién era su amiga personal y a la que le debía gratitud y aprecio, fue como estar dentro de un magnífico sueño. Aún que se hallaba besandola Alfred no salía de su asombro ni de sentirse en medio de maravilloso sueño. ¿Cuando llegaste mi amor? ¿Y porque estas aquí? ¿El marqués sabe de esto? ¡Hola mi amor! Eso es lo primero que te diré... Lo segundo mi amado Alfred que te responderé es: ¡Que fue idea de Francis que viniera aquí... Bueno, la realidad fue que el doctor se lo propuso y al marqués le pareció una magnífica idea... Pero, ¿Y qué dirán de tu ausencia? ¿De porqué dejaste a tus hijos? Alfred; mis hijos son tus hijos y los hijos del marqués están con

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD