Amelia estaba disfrutando de días maravillosos al lado de Alfred, pero no se había deshecho de Reginald, el Barón estaba obsesionado en recuperar a su amante. Amelia le gustaba mucho al Barón de Ziend, este fue el amante secreto de la esposa del marqués por mucho tiempo y aunque no se veían muy a menudo, era su cama la que siempre visitaba Amelia. Y el hecho de que ya no quisiera le parecía extraño y confuso al Barón Reginald de Ziend. Un hombre como él era codiciado por otras mujeres pero a él la que le gustaba era Amelia y quería recuperar a su amante iré a vez. Mientras Amelia disfrutaba su papel de madre de los hijos del marqués, todos en la corte incluyendo a sus majestades el rey Carlos y la reina Elizabeth, halagaban el cuidado amoroso de Amelia por sus hijos. La imagen de mad

