Emily . . . Dominic no respondió ninguna de mis llamadas, mire hacia atrás un auto aun nos perseguía. —Creo que si eran nuestros guardaespaldas Emi —comentó Julián, tal parece que leyó mis pensamientos —no te preocupes te pondré a salvo, le prometí a papá que te protegería y lo haré —me aseguró —colócate bien tu abrigo y quítate el cinturón. Hazlo Emily, se que tienes miedo, debido a tu anterior accidente y esta vez será diferente, tu estarás bien. —aseguraba pero… yo quiero que ambos estemos bien, con manos temblorosas quite mi cinturón y me coloque bien mi abrigo. —L-listo —musite. —Pasaremos por unos callejones que están totalmente a oscuras, debes saltar de auto y ocúltate hasta que yo regrese por ti ¿entendido?... —No puedo hacerlo Julián —dije. —Si puedes, por Adrián,

