Ekatherina —Vamos Milena, no te preocupes por mi hermano, no sé qué le sucede, pero si no cambia su actitud nos vamos de aquí. —Lo lamento, siento que es mi culpa que él este actuando así, aun sigo creyendo que lo mejor es que me vaya a rentar algo, tengo un poco de dinero que junte de los trabajos que estuve haciendo antes de venir aquí. —Nada de eso Milena, tranquilízate no te dejaré sola. La dejo en la que será su nueva habitación y luego me llevan a la mía, Mich y sus hermanitos ya comenzaron a instalarse, aunque también los vi un poco cohibidos de estar aquí después de la pequeña discusión que tuve con Maurizio. Los días han pasado hasta convertirse en semanas y yo me siento asfixiada en esta enorme casa, todos tienen cosas que hacer mientras que yo me quedo aquí sin hacer nada

