Detrás de la cuenta VWA solo había una persona. Sin embargo, esa persona había logrado atravesar el firewall de Empire Enterprise. Eso significaba que no solo era un experto en el mercado bursátil, sino también alguien extremadamente hábil en tecnología informática. Un genio financiero… y, además, un hacker de primer nivel. Damian Blackwood sintió una enorme curiosidad por alguien con semejantes capacidades. Encendió su computadora y se conectó al mercado de valores, aunque al principio solo observó el comportamiento de las acciones. Diez minutos después, el valor de sus acciones ya había caído más de veinte millones de dólares. Damian ya no pudo seguir mirando sin intervenir. No porque le importara el dinero, sino porque quería enfrentarse personalmente a quien estuviera detrás de aq

