Luego la reprendió con frialdad: —Fue solo una pequeña falla del ascensor, y aun así perdiste completamente la compostura. Su expresión se volvió todavía más severa. —Recuerda esto: como m*****o de la familia Blackwood, jamás debes perder tus modales en público. —Buaaa… Yasmine ya estaba aterrorizada. Había pensado que Damian la consolaría al verla. Pero jamás imaginó que lo primero que haría sería regañarla. Sintiendo todavía más humillación y agravio, comenzó a llorar aún más fuerte mientras seguía a todos hasta la oficina presidencial. Damian estaba claramente irritado por el llanto de Yasmine. Normalmente, ella siempre intentaba aparentar elegancia, nobleza e incluso cierta arrogancia. Pero ahora, cuando realmente necesitaba demostrar la calma y dignidad de una dama de la al

