Emma intentó explicarse desesperadamente, pero Damian la interrumpió sin darle oportunidad. —Suficiente. No quiero volver a verte. Después de decir eso, rodeó los hombros de Ariana con el brazo y comenzó a alejarse junto a ella. —¡Damian! Emma entró en pánico al escuchar aquellas palabras. Corrió tras él y se aferró desesperadamente a su brazo. —¡No es cierto! ¡Ella inventó todo! ¡Nos conocemos desde hace tantos años! ¿Cómo puedes no creerme? No podía aceptarlo. Conocía a Damian Blackwood desde hacía más de diez años. Aunque no fueran especialmente cercanos, tampoco eran simples desconocidos. Además, su padre tenía cierta relación con la señora Blackwood, y Emma siempre había creído que Damian la trataba de forma diferente. ¿Cómo podía confiar más en una supuesta chica de campo qu

