—¿Venganza? No lo creo. Ella era muy pequeña en aquel entonces. ¿Qué podría recordar realmente? Además, sigue siendo tu hija. Pase lo que pase, una hija no debería enfrentarse a su propio padre. Cariño, no tienes que preocuparte demasiado. El corazón de Rachel finalmente se relajó un poco. Cuando vio a aquella niña correr hacia Vincent con una daga hacía dieciséis años, comprendió que, si sobrevivía, se convertiría en el peor enemigo de Vincent por el resto de su vida. Aria Hale ya era feroz y despiadada siendo apenas una niña. Si llegaba a crecer… probablemente intentaría matar a su propio padre. Sin embargo, lo que más preocupaba a Rachel era otra cosa: si Aria tenía derecho a heredar la fortuna de Vincent y compartir los bienes de la familia. —¿Sabes qué es lo más preocupante? —di

