a

3368 Words
Era viernes por la noche, mis amigas y yo acabábamos de salir de un bar donde nos encontrábamos celebrando mi cumpleaños. Me hubiera gustado que mi novio también estuviera presente, pero por cuestiones de trabajo no pudo asistir. Ni siquiera se acordó de felicitarme pero en fin.  Las tres habíamos bebido de más y como yo era la única del grupo que no estaba ebria me toco hacer de chofer. No conocía bien la zona porque no acostumbraba salir a clubes nocturnos. El camino tenía poca iluminación y no había ninguna persona por la calle, de repente el auto se detuvo y me di cuenta que la batería se agotó.  Deje a mis amigas dentro mientras que iba a buscar ayuda y me topé con un bar de estilo gótico, me dio mala espina pero entre ignorando el aspecto tétrico del lugar. Estaba tocando una banda que no conocía pero su música era muy buena. Me quede observando al cantante hasta que recordé mi problema con el auto. El grupo dejo de tocar y vi que algunas chicas se acercaron al cantante para felicitarlo, el solo dijo un cortante “gracias” y se retiró del bar ignorando a los demás. El guitarrista y baterista intentaron disculparse con las fanáticas por la actitud de su amigo.  En ese momento mi atención se centró en el baterista, era idéntico a un amigo que había conocido por las r************* , pero sabía que no podía ser por qué vivía en otro país.  Los demás clientes me miraban de forma extraña y estaba segura que se debía a mi ropa, era demasiado llamativa para su gusto, me dio miedo acercarme a alguno de ellos y camine hacia el baterista.  -Disculpa, ¿puedes….? -¿Anubis?, ¿eres tú? No podía ser cierto, ¿enserio era él? -¿Alfred? -Si soy yo. -No puede ser, jamás pensé que te conocería en persona y menos en este lugar.  -Ni yo, me da gusto conocerte finalmente. -Igual a mí.  -Estas hermosa. -Gracias, tu también. Y, ¿Qué te trae aquí? -Ahora vivo aquí. -¿Enserio?, ¿Por qué no me dijiste nada? -Hace mucho que no hablábamos y no pensé que fuera importante.  -¿Cómo que no era importante?, claro que sí. Me alegra verte. -A mi igual. El cantante nos interrumpió y le pidió a su amigo que se diera prisa.  -Disculpa, tengo que irme. -Espera, antes de irte, tengo un pequeño problema con mi vehículo, ¿puedes ayudarme? -Claro.  Alfred fue un muy buen amigo que conocí por internet, le he tomado mucho cariño desde que lo conocí. Siempre hablaba con el cuándo me sentía mal y no importaba que tan ocupado estuviera, siempre tenía tiempo para mí.  -Alfred, ¿Qué estas esperando? -Espera Alan, voy a ayudarla con algo. Lo lleve a mi vehículo y me compartió de su batería. -Listo. -Gracias, me salvaste la vida. -Bueno, creo que aquí nos despedimos. -Espera, me gustaría seguir en contacto contigo, si quieres. -También me gustaría verte de nuevo, ¿me das tu número? -Sí, claro. Intercambiamos números y luego se fue con su grupo. Entre en el auto y agradecí de que se haya detenido, de no ser por ese incidente, nunca me hubiera topado con Alfred. Supongo que eso era lo que llamaban destino. Mire por el espejo retrovisor y vi que Jenny no estaba en el asiento. Desesperada me puse a buscarla por los alrededores pero no la vi por ningún lado. Regrese en el bar y escuche su grito en medio de una multitud.  Siempre que tomaba alcohol lograba avergonzarme, solo esperaba que no hubiera hecho ninguna locura.  Me metí en la multitud y la vi sentada en el regazó de un joven gitano. Me disculpe con él y la aparte.  -No hay ningún problema Anubis. -¿Cómo sabes mi nombre? -Yo lo sé todo, ¿te interesaría una lectura de cartas? -No es justo, yo estaba antes que ella-se quejó una chica. -Todas tendrán su turno-dijo acercándose a mí.-¿te gustaría probar tu suerte? Tomo mi mano y comenzó a acariciarla.  -Ahora no, gracias-dije apartando mi mano. -¿Te da miedo saber tu futuro? -Gracias, pero enserio tengo que irme. Lleve a Jenny conmigo y la metí al auto con dificultad, le regañe por haberse escapado y ella solo balbuceo palabras sin sentido. Las lleve directo a mi departamento porque ya era tarde y me moría de sueño, las puse sobre el sofá de la sala y me fui a dormir. ---//---//---//--- Era ella, estaba seguro que se trataba de ella. La mujer con la que estaba destinado a casarme, finalmente nos hemos vuelto a reunir. Las cartas me lo dijeron, esa chica tenía todas las características de mi novia fallecida. Su alma había reencarnado en ella.  -¿Qué paso contigo amigo?, quedaste prendido por esa joven.  -¿La conoces?, ¿sabes si frecuenta este lugar? -Es la primera vez que la veo. -Es igualita a Elora. -Pues si se parecía un poco. -No se parecía, era ella. -No alucines, ella se fue y no va a regresar.  -Tenía el mismo cabello, el mismo tono de voz, los mismos rasgos faciales y hasta el mismo tatuaje. Tanto parecido no es posible. -No existen las reencarnaciones. -Lo que pasa es que eres muy cerrado, necesitas ver más allá de lo invisible. -Si tú lo dices. -Debes hacer que vuelva. -No pareció gustarle el lugar, pero la vi platicando muy a gusto con uno de los músicos, seguro que volverá si él se lo pide. Ya sabes cómo enloquecen las mujeres con los artistas.  -¿Crees que tengan algo? -No creo, pero te avisare lo que investigue y te lo hare saber. -Bien, porque no voy a permitir que nadie me la quite antes de que logre recordarme.  ---//---//---//--- Al día siguiente escuche a mi compañera de apartamento discutiendo con alguien y recordé que mis amigas estaban aquí. Me levante y fui a explicarle lo que paso, ella me ignoro y solo las corrió de forma muy grosera. -No tenías que tratarlas así. -¿Por qué las trajiste aquí?, sabes que no puedo verlas, en especial a Jenny. -Esta también es mi casa y puedo invitar a quien yo quiera. -Pero no a esas dos. -¿Por qué las odias tanto? -¿Olvidaste lo que paso?, ¿lo que Jenny hizo con mi novio?, no puedo perdonarle eso. -Ella no sabía que era tu novio. -Eso dice ella, pero estoy segura que no te conto toda la verdad. Ni siquiera entiendo cómo te juntas con ella si son unas vagas que solo piensan en salir.   -Tampoco hables mal de ellas. -Solo digo la verdad, son unas vagas que solo te van a atrasar. -Veo que amaneciste de mal humor. -Lo siento pero estoy nerviosa, hoy me presento a la prueba para ser azafata y tengo miedo que no me acepten. -Lo harás bien, eres inteligente, dominas el idioma ingles y sabes primeros auxilios.  -¿Por qué sigues con tu ropa de ayer? -¿Qué tiene? -Dijiste que me acompañarías a la prueba. -Cierto, lo olvide. -Pues date prisa. -Sí. Me apresure en cambiarme de ropa y luego desayunamos rápidamente para después dirigirnos al aeropuerto. Al llegar allí, habían un gran grupo de mujeres formadas y Magali se unió a ellas mientras que yo la espere sentada.  Comencé a aburrirme y me puse a caminar por el lugar. Vi al mismo gitano de anoche y me reconoció de inmediato. -Hola de nuevo, parece que el destino intenta reunirnos de nuevo.  -Hola, ¿Qué haces por aquí? -No pienses que te estoy siguiendo. -No creo eso. -Suelo venir por los turistas pagan muy bien cuando quieren que les lea su futuro. -Ya veo. -Todavía sigue mi propuesta mi lectura de cartas si te interesa. -Gracias, no creo en eso. -Solo pruébalo y estoy seguro que puedo hacer que me creas. -Está bien, pero solo porque estoy aburrida. Nos sentamos y comenzó a leerme las cartas. Me mostró un mazo de cartas y pidió que eligiera tres; la primera hablo sobre mi ámbito laboral, no me sorprendió porque dijo cosas que ya sabía, la segunda hablo sobre mi salud y la tercera,  sobre mi vida amorosa. -Esta carta me dice que estas con la persona equivocada y que tendrás la visita de un viejo amor, abre bien los ojos porque ese amor está más cerca de lo crees, justo delante de tus ojos. -¿Bien?, que interesante. -¿Puedes verlo? -¿Eh? -¿Puedes reconocerme Anubis? La conversación comenzaba a tornarse extraña y ya quería que se alejara. Quería ir junto a Magali pero me detuvo del brazo.  -Espera, ¿enserio no me recuerdas?, mírame a los ojos y trata de recordar. -Te debes estar confundiendo, yo no te conozco. -Si me conoces, acuérdate, nos íbamos a casar pero te fuiste antes de que se concretara. -No sé de qué me hablas.  Quise zafarme pero me agarro con más fuerza.  -Por favor, suéltame. -Tienes que recordarme Anubis, sabes que soy yo. Tu novio.  -Enserio no te conozco. -Tienes que recordarme Anubis, recuérdame. -No se… -¡Recuérdame! Sentí miedo, en ese momento pensé que ese tipo me haría algo malo. Lo amenace diciendo que si no me soltara iba a gritar. Se quedó mirándome a los ojos sin decir ninguna palabra, me soltó luego de unos segundos y me apresure en ir donde estaba Magali. La vi saliendo del salón y fui a felicitarla, ella se puso a llorar e impidió que la abrazara. -¿Qué sucede? -No lo logre Anubis. -Que mal Magali, pero no es tan malo. El año que viene puedes probar de nuevo.  -Tu no entiendes nada, trabaje día y noche para este examen y aun así no pude responder ninguna sola pregunta. -Creo que te exigiste demasiado.  -¿Tu que sabes? -Tampoco te desquites conmigo. -Lo siento, es que…las demás estaban más preparadas que yo, sabían más idiomas.  -No te sientas mal, a veces estas cosas pasan.  -Y, ¿Cómo le explico eso a Ricardo?, no dejara de recriminarme cuando se entere. -¿A quién le importa lo que el piense? -No sabes cómo se pone cuando fracaso en algo, disfruta restregándomelo en la cara.  -Ese tipo es un idiota, no entiendo porque sigues con él.  Se cree que lo sabe todo. -Solo vámonos, ya quiero irme. -No me gusta verte así amiga. Vamos a tu restaurante favorito, ¿no quieres? -Solo vámonos, quiero descansar.  -Eso te levantara el ánimo, supe que están ofreciendo el dos por uno.  -No quiero hacer nada, ¿Qué no entiendes? -Cálmate, no es para tanto.  -¿No es para tanto?, reprobar en un examen es una deshonra para mi familia.  -¿Tanto así? -Lo siento, pero no tengo ganas de hacer nada por el momento. -Como quieras. Ella siempre se exigía demasiado para todo y el más mínimo fracaso, lo tomaba como una gran decepción. Desde que la conozco siempre fue muy aplicada, perfeccionista y buena estudiante.  -No tienes que preocuparte por mí, estoy así ahora pero ya se pasara. -¿Estas segura? -Te lo prometo. -Bien. Por cierto, tengo que contarte algo. -¿Qué? -¿Recuerdas al amigo cibernético que te comente? -¿Quién de todos? -El músico. -¿El mexicano? -Sí. -¿Qué pasa con él? -Está aquí, viviendo en el país.  -¿Enserio?, ¿para qué vino? -Creo que a trabajar o algo así. -Que curiosa es la vida.  -¿Verdad que si?, jamás pensé que me toparía con él. -Y, ¿Qué tal?, ¿era tal cual como te lo imaginaste? -Es más lindo en persona, me dio su número para seguir en contacto. -¿No pensaras verlo de nuevo? -¿Qué tiene de malo? -¿Cómo que tiene de malo?, ¿se te olvida que tienes novio?, no vayas a ser como tu amiga Jenny. -Un novio que nunca esta.  -Aun así, está mal.  -No pienso casarme con él, solo hablaremos como amigos y ya.  -¿Él sabe que tienes novio? -No, aun no se lo he dicho. -Y, ¿tu novio sabe de el? -No, tampoco le dije nada. -Guardar secretos no es bueno para ninguna relación.  -Preferiría tener un novio que no me deje plantada a cada rato. -Sabes que te ama, no seas dura con él. -No digo que no lo haga pero a veces creo que no le importó.  -Fue tu culpa por involucrarte en una relación así, ya sabias como era su trabajo.  Daniel se había recibido de arte dramático y comenzaba a estudiar periodismo. Logro ingresar en los medios de comunicación gracias a uno de sus profesores y estaba ganando méritos para mantenerse allí. Gracias a su carisma, estaba ganado el cariño de la audiencia y eso también le favoreció en su carrera actoral.  Estaba feliz por él, pero muchas veces sentía que me dejaba de lado y nunca me anime a decírselo. -Anubis, ¿Quién es ese hombre que nos está mirando?-pregunto despertándome de mis pensamientos.  Mire donde estaba señalando y vi que el mismo gitano seguía parado en el mismo lugar. No le di importancia e hice como si no existiera.  -Solo ignóralo, ¿ya nos vamos? -Ya era hora.  Nos dirigimos a la casa y yo insistí en preparar el almuerzo.  Magali no quiso comer y se encerró en su cuarto prácticamente todo el día escuchando música a todo volumen.  Le deje comida con la espera de que en algún momento saliera a comer, fui a mi habitación, revise mi celular con la esperanza de ver algún mensaje de Dalas, pero no había ninguno. De repente me llego el mensaje de un número desconocido. Incio de chat Alfred Hola Anubis. Anubis ¿Hola? Alfred Soy Alfred Anubis Hola Alfred, ¿Cómo estás? Alfred ¿te escribo en mal momento? Anubis No, para nada. Alfred Me preguntaba cuando me ibas a escribir. Anubis No te quejes, ya estamos hablando. Alfred Jajaja, cierto. Anubis Y, ¿Qué haces? Alfred Terminando de escribir una canción y me acorde de ti. Anubis ¿enserio?, deseguro le dices eso a todas tus fanas. Alfred Jajaja, te juro que no. La vamos a tocar en vivo el otro sábado, ¿Por qué no vas? Anubis Me gustaría, ¿Dónde va a ser? Alfred En el mismo bar de anoche. Anubis ¿Alli? Alfred ¿hay algo malo con ese lugar? Anubis No, es solo que conocí a un gitano extraño que me dijo cosas raras. Alfred Ya se de quien hablas, descuida que es inofensivo. Anubis ¿lo conoces? Alfred No, pero el dueño del bar es mi amigo y el lo conoce, dice que es bueno pero un poco exentrico. Anubis Lo note. Alfred Si tienes tiempo ve, me gustaría verte allí. Anubis Claro que ire, ¿puedo llevar a alguien? Alfred Claro, entre mas mejor. Anubis Nos vemos allí. Fin del chat Llame a dalas para ver di estaba disponible para vernos, pero nuevamente no respondia y pense que Alfred seria un buen reemplazo, recordé lo que dijo Magali y entre en razón. El solo era un amigo y eso no iba a cambiar, aunque la brecha que une el amor con la amistad es muy fina. ---//---//---//--- Todas las noches tenía la misma pesadilla, la imagen de su muerte se repetía en mi mente una y otra vez. La noche en la que unos mal vivientes acabaron con la vida de elora.  Una noche antes de casrnos, hicimos un ritual para unir nuestras almas y esa forma estar juntos para siempre, pero gracias a esos maliantes no se pudo concretar.  Jure vengarme porque le hicieron y lo cumplí. Estuve nueve meses buscando su alma reencarnada y finalmente la encontré. Estaba seguro que era ella porque las cartas me lo dijeron. Tome una fotografía que tenia de ella en un altar y la bese. -Ahora que nos volvimos a encontrar podremos cumplir con nuestro pacto.  No importaba que no me recordara, iba a hacer que lo hiciera y no pensaba darme por vencido. -Hare que me recuerdes Elora, juro por mis ancestros que lo hare.    Me consideraba como uno de los mejores videntes, ninguna de mis predicciones fallaba y tenía un alto nivel de percepción. Mis trabajos consistían principalmente en leer cartas, realizar amarres y maleficios, consejero espiritual y tambien rompia maleficios.  Gracias a las personas creyentes de lo esotérico, me iba muy bien. Mis principales clientes eran políticos, modelos o figuras del espectáculo. Mucha gente con dinero y poder me contactaba. Aunque mucho me tacharan de loco, mis amarres y maleficios eran muy efectivos, no era ningún charlatán, lo que yo hacía, era real y nunca estafe a nadie.   Era admirado y temido por mis clientes. Admirado porque se daban cuenta que conmigo si obtenían resultados, y temido porque conocía secretos de gente muy poderosa. ---//---//---//--- Me quede preocupada por Magali, no salio de su cuarto en todo el fin de semana y por un momento, pense que se habia suicidado. Y no estaba exagerando porque ella era tan perfeccionista que no toleraba  ni un solo fracaso, ni siquiera el mas pequeño. -Magali, ¿sigues allí? -Déjame en paz-dijo sin abrirme la puerta. -¿Quieres dejar de dramatizar este asunto?, no lo lograste y ¿Qué?, tampoco es el fin del mundo. -llegaras tarde a tu trabajo, solo vete. -Bueno, pero prométeme que luego hablaremos.  -Si está bien. -Intenta animarte. Estaba segura de que Ricardo le había dicho algo y por eso estaba en ese estado. Ese idiota siempre la hacía sentir inferior. Lo peor era que ese mismo idiota trabajaba conmigo. Aparte de ser mi amigo, era director en el canal donde trabajaba. Dirigía todos los programas, series y novelas, era un verdadero genio pero demasiado perfeccionista mucho más que Magali. Siempre creía que tenía la verdad absoluta.  Tenía otros compañeros de personalidad soberbia pero ninguno se comparaba a mi jefe. Daniel Ramírez  era una de las figuras más influyentes de la televisión, era muy querido por la audiencia y debido a eso era inticable, por eso y tambien por ser el dueño del canal.  Tenía mucho dinero y sus padres eran dueños de media ciudad. Su familia era poderosa por poseer varias empresas y su influencia en los medios era muy alta. Técnicamente si te metias con alguno de ellos, no volverían a contratarte en la mayoría de los lugares, a nadie le convenia vorserse enemigo de ellos. En mi país habia muy pocas oportunidades en la tv o espectáculos, tuve mucha suerte de haber conseguido trabajo como productora y era algo que amaba pero lo único malo era que me tocaba trabajar directamente con él.  Era el jefe más prepotente, egocéntrico y egoísta que haya conocido. Me da vergüenza admitir de que en algún momento me gusto, ¿en que estaba pensando? Era mi maestro en la escuela de arte dramático y una gran inspiración para mí, sus clases siempre me encantaban porque sabía cómo llamar la atención, su forma de enseñar era interesante. Alto, guapo, elegante y con una voz seductora, todos se quedaban enganchados cuando explicaba algo.   Estábamos en el set, el acababa de grabar un programa y como siempre se puso a regañar  a  una de sus co conductoras. Se consideraba una estrella y no toleraba que alguien le faltara el respeto. -¡Anubis! -¿Qué sucede?-pregunte acudiendo a su llamado. -Quiero que consigas una nueva conductora, ninguna de estas está a mi altura.  -Pero si ya rechazaste a todas. -Pues consigue nuevas porque de ninguna manera voy a trabajar con gente incompetente. -Sí, está bien. -Y dile al de la música que preste atención, sonó una canción antes de tiempo.  -Lo hare Daniel. -Y llévame comida a mi camerino, tengo hambre. Era insoportable tener que atenderlo, se notaba que disfrutaba tratarme como su sirvienta.  Fui a comprar empanadas del supermercado y luego regrese al canal, me topé con el guardia en el camino y me entrego una caja.  -Le llego esto a Daniel, ¿podrías entregárselo?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD