Capítulo ocho

1805 Words

Eliza La tarde ha estado tranquila, claro, si quitamos que los vecinos de arriba han estado remodelando y martillándo la mayor parte del día. He pensado mucho en lo de ayer, ya sabía las enormes ganas que tenía de azotar ese perfecto trasero hasta dejarlo rojo, cuando lo conocí en realidad fue una de las miles de razones por las que acepté salir con él, y es que ahí estaba ese chico de unos veintitantos en la recepción con cara de molesto junto a un niño de unos diez u once años mientras una frustrada pero aún sonriente Betty intentaba explicarle algo, en realidad no fue eso lo que llamó mi atención, más bien fue la forma en la que esos pantalones de color estaño hacían ver de una forma tan criminalmente bien su trasero. De solo verlo ya podía imaginármelo completamente rojo. Betty al

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD