Dormir sin ropa es estupendo, le voy a proponer a Eliza que mandemos las pijamas a la mierda. Al igual que cuando nos dormimos sigo bajo su brazo, lentamente salgo del agarre para no despertarla e ir al baño, pero antes me quedo obserbandola unos minutos, diablos, esa chica es hermosa y vaya que tiene la mano pesada, sobo mi trasero pero dejo de hacerlo al sentir que aún duele. Debí decirle que se detuviera antes, pero como soy así de cabezota no le hice caso cuando me dijo que le avisara si ya no podía más.
Dentro del baño miro mi reflejo en el espejo de cuerpo entero, me miro por delante y luego me contorsiono para ver mi trasero. Eliza se aseguró de dejar su firma ahí eh, el color rojo sigue intenso en toda la zona, al tacto arde un poco pero sigue siendo placentero, eso sí, espero que para el lunes quede como nuevo ya que no voy a aguantar el pasar notas sentado la mayor parte del día y con le culo rojo. Ahora sí, a lo que vinimos: orinar.
Al salir del baño veo que Eliza está sentada en la cama revisando su celular, levanta la mirada y me sonríe dejando el artefacto en la misma mesita de noche donde guardó la crema que me puso ayer- buenos días, bebé ¿Cómo amaneció mi asistente castigado?
Me rio -me duele el culo.
-A mi me gusta como se te ve ese bello culo rojizo -me invita a subir nuevamente a la cama, lo hago acurrucándome junto a ella mientras me acaricia la espalda -me encanta ver tus mejillas sonrojadas.
-¿Quieres hacer algo hoy?- le pregunto aunque realmente no quiero salir.
-Nah, quiero quedarme aquí y mimar a mi bebé, aunque debiste avisarme, siento que fui demasiado ruda contigo.
-No, ya te dije que sí me gustó.
-De todas formas, fue tu primera vez e hice que terminaras llorando a mares -ahora tengo ambos pares de mejillas del mismo color, no lloré tanto -y creí que te había lastimado -me siento mal, la hice pasar por preocupaciones por mi terquedad.
Un beso se coloca sobre mi frente - ey, no es para que nos pongamos tristes o algo por el estilo -¿Quieres desayunar?
-No tengo hambre, tal vez luego -beso la punta de su nariz.
-Ya, y ¿no quieres acompañar a mami mientras hace su desayuno?
-Ay, cállate -me doy la vuelta dándole la espalda.
-Aw, pero si tengo un bebé berrinchudo -dice con voz melosa y burlona -eso explica porqué tiene su perfecto trasero como tomate -me abraza por detrás y deja besos en mi espalda acariciando mi cintura y abdomen.
Luego de unos minutos se levanta y aún desnuda sale de la habitación -¿A dónde vas? -pregunto.
-Puede ser que tu no tengas hambre pero yo estoy que me muero -dice desde el pasillo, me quedo en la cama pero el olor a tocino me grita que me levante.
Y ahí está Eli, en uno de sus atuendos más perfectos: completamente sin nada cocinado tocino con no sé que más y café.
-No creo que sea buena idea cocinar desnuda, cariño.
-La vida se trata de riesgos, además, ya estoy terminado ¿Quieres? -dice mostrándome el tocino sobre un plato, ya ni modo, a comer se a dicho, cuando voy a tomar uno aleja la carne de mí impidiendo mi cometido.
-¡Hey! ¿Qué no me estabas invitando a comer?
-Si, pero primero quiero que me lo pidas, bebé -ruedo los ojos y ella sonríe
-¿Me das tocino?
-Creo que no te escuché, bebé ¿Puedes repetirlo? -su cara me dice que disfruta mi actitud al darme cuenta de qué es lo que quiere que diga. Suelto un suspiro y lo digo.
-¿Me das tocino, mami?
-Siéntate y te lo sirvo con unas tostadas, bebé -la parte de las tostadas suena bien, la de sentarse no tanto.
-Eli -capto su atención -no creo poder sentarme en la silla -una sonrisa tierna da forma a sus labios mientras yo por razones que no pienso admitir me encuentro avergonzado.
-¿Quieres que mami te cargue mientras desayunamos?
Asentí con la mirada un poco baja, por alguna razón a ella le encanta cuando me avergüenzo y en los últimos años a sido la mayor testigo de mis incontables sonrojos.
Luego de servir ambos platos con tostadas y tocino se sienta en uno de los bancos de la encimera dando palmaditas a sus muslos para que me siente. Al hacerlo mi rostro muestra una pequeña mueca que ella alzando un poco la cabeza besa, mientras comemos le doy pequeños bocados de mi plato en la boca y ella repite al acción conmigo.
-Cuando terminemos de desayunar te daré un masaje ¿Qué opinas?
-La idea suena estupenda -después de reacomodárme varias veces en las piernas de Eliza me levanto sobándome el trasero, joder sentado arde más. Mis manos son retiradas y sustituidas por un par de labios que besan la zona subiendo y llegando a mis hombros
-¿Te duele mucho amor?-pregunta llevándome de la mano al sillón -ya vengo -dice.
Estoy acostado boca abajo esperándola, pensando en lo que le dije la noche anterior ¿Realmente quiero hacerlo? bueno, sí quiero, si no hubiera querido no lo habría mencionado, sé que en cuanto lo comentó por primera vez me negué pero, no me pueden culpar, quiero decir, nunca he intentado algo con un chico, y nunca nada ha entrado por mi ano, ¿Dolerá? pues supongo que...
-¡Nick!
-¿¡Qué pasó!?
-Tengo rato hablándote y estás en otro mundo ¿Qué ocurre? -se encuentra sentada junto a mi con la crema en una mano y con la otra haciendo movimientos circulares en mi nuca.
-Nada, solo pensaba -mientras respondí aplicó crema en sus manos dando masajes en mi pie, subiendo por toda la pierna hasta llegar al glúteo y bajar, repite un par de veces y lo mismo con la otra pierna. Sus manos se mueven desde la pelvis llegando a la unión de ambas nalgas, luego de un rato sus movimientos pasan a mi espalda, donde no solo usa sus manos, siento su lengua pasar desde mi espalda baja hasta la nuca.
-Estas muy bueno, cariño- y cómo no voy a estarlo si la crema sabe a granada, todo va de maravilla y estoy casi que me duermo, pero el celular sonando de Eli molesta en el ambiente, por lo visto decide ignorarlo y continuar, solo que hay un punto en el que el tono de mensajes es insoportable. Se detiene y limpia sus manos con los pañuelos de la mesa de centro para ver de qué se trata tomando el artefacto entre las manos que estaban a nada de hacerme ir con morfeo.
-Stinne pregunta si queremos ir al nuevo club nocturno de su hermano.
-Dile a tu amiga europea que no tengo ganas de salir hoy y que interrumpió uno de los mejores masajes de mi vida -se ríe y escucho que graba un audio siendo respondida de la misma manera.
-Nos encantaría pero Nick está cansado, podemos ir la próxima semana si te parece, por cierto, ¿Cómo están Emil y Karen?
-Mis diablillos están bien, que bueno que preguntas porque ¡Justo hoy consigo que alguien más los cuide! por favor, apenas está comenzando el día y Matías abre el club a las ocho, podemos llegar a las diez y mañana descansan de la resaca ¡Nick, no tengo idea de porqué pero sé que estás escuchando, deja de andar de flojo y levanta el culo de donde sea que lo tengas a las nueve para que a las diez nos vallamos a divertir! si quieres invitar a Trebor hazlo que me cae bien, es mi primer día libre de limpiar pañales en tres años y quiero salir a beber. Si en realidad me equivoqué y Nick no está escuchando ponle el audio. Gracias, te amo, idiota -dice la última frase de forma cantarina y alargando las palabras.
-¿Qué dices? -me pregunta, realmente la idea de salir está noche no me motiva, pero tenemos tiempo que no salimos a ese tipo de sitios y regularmente me encanta ir.
-Está bien, pero dile que ella paga el alcohol.