Puso su mano en mi entrepierna y tratando de no enojarme demasiado, se la quité. -No creo que sea correcto lo que me estas diciendo. -¿Por que no? ¿Está mal querer follar contigo? -Está mal querer obligarme. -Soy tu jefe. -Pero ningún jefe puede obligar a hacer eso. En si, nadie debe obligar. -Yo sí. -Mira Adams, yo desde un principio me mostré respetuoso contigo, nunca te falté el respeto y siempre te obedecí, no es justo que me hagas esto. -Te acuestas con un puto y no quieres conmigo.- a esa grosería la dijo entre dientes, enojado... frustrado.- Solo un puto te dejaría así el cuello. -Ni sabes quien me hizo esto, así que no juzgues.- suspiré.- Creo que me voy, no quiero golpearte. Anda, despideme y te denuncio. Me levanté y comencé a caminar hasta la salida. Una vez afuera sus

