Mi plan era llevar dos cervezas para Shane, pero compré diez, y no hacia falta decir el porque. Llegué a su departamento y no hizo falta tocar la puerta, pues ya estaba abierta. Shane estaba sentado en el suelo, frente el televisor, con un bote de helado entre sus piernas, al escucharme se giró. Tenia los ojos hinchados. -Viniste Williams..- susurró. Yo asistí, me senté a su lado y dejé la bolsa con cervezas en el piso. -¿Que pasó?.- le pregunté mientras abría una lata. -Edu me pasa.- me aceptó la cerveza, y yo cogí otra.- Estoy harto de que me busque. -¿Como descubrió que vives aquí?. -Estamos hablando de Edu, el sabe todo si se lo propone... -Ya veo que si. -Vino, me dijo que me ama, me abrazó, me besó y.- miró sus pies.- y yo me dejé.. yo también lo hice. Yo me mantenía mirán

