—Eso es lo malo de guiarse por las hormonas —terminé el abrazo con Brooke pero la mantuve a mi lado pasando mi brazo por encima de sus hombros—. Pero no solo lo digo por ti Ethan —desvió su mirada hacia su hijo que estaba aún con Miguel quién nos miraba confundido —¡Ethan, por favor! —me suplicó Hannah caminando hacia dónde yo estaba —¡¡ERES UNA MALDITA PERRA!! —le gritó Brooke, tuve que agarrarla por la cintura para que no golpeara a Hannah—. ¡¡SUÉLTAME!! —Brooke, cálmate, no vale la pena —miré a Hannah con indiferencia —Uff, que mal rollo —Adam miró a su sobrina—, creo que ahora solo me tienes a mi —le sonrió y después me miró—. ¿Puedes creer que pensó por un momento que la perdonarías y seríais felices? —¡¡ERES UN MALDITO GILIPOLLAS!! —le gritó Hannah a Adam con odio—. ¡¡AHORA ENTI

