Como las fotos tenían fecha y hora y además una era justo cuando yo estaba entrando a la verdulería y otra justo cuando estaba saliendo, nadie podía dudar de la versión que el petiso pensaba dar. Yo pregunté… qué piensas hacer con ellas y su respuesta solo confirmo lo que me esperaba… Y… dijo… como tengo dos copias, voy a usar un juego para respaldar mi historia cuando le cuente a todo el mundo lo puta que eres. Y la otra se la voy a hacer llegar a tu viejo… Qué te parece mi amorcito… Como puedo evitarlo pregunté, sabiendo cual sería la respuesta. Porque no pasás a tomar algo me respondió, indicando la pieza, no tenía otra opción por lo que entré a la pieza del petiso, él cerró la puerta con ruido de cerradura, así que supe que la cosa venía muy en serio, estaba encerrada con llave.

