Capítulo 7 El chico de la tienda de maquillaje. PADMÉ CRAFT. El chico brabucón que me golpeó esta mañana porque lo mandé a dirección era de hecho el vendedor al que yo estaba llamando “chica”. Tragué pesadamente saliva mientras la Padmé externa solo se quedaba pasmada pero la Padmé interna gritaba despavorida y con los ojos como dos huevos fritos recordando lo que me había hecho en el callejón. —Soy un chico —dijo y para mi sorpresa la comisura del lateral de sus labios se estiró provocándole una media sonrisa que acompañaba todo ese aire macabro e insurgente que me dejaba helada. ¡Mierda, mierda, mierda! No respondí, no pude ni siquiera pestañear probablemente del temor al sentir que iba a acercarse y golpearme como lo había hecho antes, mi silencio y mi evidente sorpresa n

