¿Dijo que le gusto?, ¿cómo debo responder ante esta repentina confesión?. Nunca lo había visto antes, lo rechazaré suavemente, sin herir sus sentimientos.
"Este, yo em..., aprecio tus sentimientos, pero..."
(Una voz de una mujer adulta se empieza a escuchar)
"¡Alexandro! ¿dónde estás!"
¿Quién me interrumpió? ¡Uff! a buena hora.
"Alexandro parece que te están buscando."
"¡Ah! sí cierto, no les avisé al irme. Me gustaría que nos viésemos de nue..."
¿Acaso va a decir que nos encontremos de nuevo?. Debo parar esto. Me despediré y me iré corriendo, se supone que nunca debí salir del palacio.
"Oh mira la hora, ya es tarde, será mejor que me vaya, chao."
(Anneliese sacudiendo la mano se aleja del lugar lo más rápido que puede)
¡Uff! Eso estaba cerca.
"Flora"
"Querida Liese, dime qué quieres."
"Hoy fue un día verdaderamente largo, cámbiame de apariencia por favor."
"Claro Liese, será un gusto,"
Bueno al menos ahora, puedo caminar más libremente por las calles.
Es hora de regresar al palacio. Espera un momento, ¿cómo regresó?".
Vine aquí por una puerta pequeña de cristal, pero no veo ninguna por aquí. Mejor le consultaré a Flora.
"Flora, ¿sabes cómo regresar al palacio?"
"Oh, claro que sí, cerca al campo de Flores hay una puerta exactamente igual que a la de antes."
"¡Eso es genial, gracias."
(Anneliese observa un gran grupo de gente murmurando y escucha gritos de un hombre.)
"¡Oye niño ladrón, robaste mis manzanas!"
"Yo no fui."
"¡Jajaja! Y todavía eres un malcriado mentiroso, te enseñaré a tener bueno modales y respetar a tus mayores, mugroso niño."
¡Le va a pegar a un niño!
(Anneliese al ver que el señor estaba a punto de darle una cachetada al niño fue rápidamente al lugar para detenerlo.)
"Pare en este momento."
"¡¿Quién eres tú para decirme eso?!"
"Es un niño, ¿cómo puede pegarle?"
(Anneliese mirando al niño demasiado delgado y pequeño con ropas viejas, no pudo evitar intentar protegerlo.)
"¡Este niño me robó mis manzanas!"
"Dime cuánto es."
"¿Eh?
"Dime cuánto cuesta todo lo que dice que robó."
"Eso no cambia el mal rato que me ha hecho pasar."
"Bien en todo caso le pagaré el triple de lo que cueste, ¿está satisfecho?"
"Us... Usted ¿pagará?"
"Sí, tome el dinero, quédese con el cambio."
"Un gusto, venga de nuevo."
(Anneliese mira al niño quien se encontraba sin decir nada.)
A simple vista es delgado y pequeño, sus ropas están están muy desgastadas, seguro que es un niño con carencias que tenía hambre, seguro tiene una vida difícil, intentaré animarlo.
"Hey,¿puedes venir un momento?"
(El niño tímidamente se acerco a la dama.)
"Le agradezco señorita "
"Ven vamos, es de noche, ¿quieres que comamos algunos bocadillos del mercado?"
"Sí."
Nos divertimos por un buen rato, hasta que al final no hubo más opción que despedirnos.
"Toma, sé que nos es mucho pero es lo todo lo que traigo en estos momentos, vivirán tranquilamente por un tiempo, la vida puede ser difícil. ¡Ánimos, siempre te estaré apoyando!."
"Gra... Gracias señorita le estaré eternamente agradecido."
(Anneliese logró volver al palacio donde las mucamas la habían estado buscando preocupadas.)
*En la habitación de Anneliese*
Hoy fue sin duda un largo día, tras cada persona hay una vida distinta, me alegra aunque sea haber podido ayudar un poco al niño.
Ahora me dormiré, mañana tengo que seguir estudiando, y el día siguiente a eso y también el día posterior a ese y así sucesivamente.
"Que duermas bien, Liese."
"Gracias Flora, que también tengas dulces sueños."
*Mientras tanto en el palacio del imperio de Oriente*
(La tercera concubina había hecho un terrible desorden por la ausencia de su hijo.)
— Por favor cálmese su majestad, seguro está dormido por alguna parte del palacio — dijo con miedo la mucama.
— ¡Mentira! Ese niño malcriado me va a conocer, cuando lo vea le enseñaré como debe comportarse — gritó histéricamente la tercera concubina.
(Las intenciones que la tercera concubina tenía con el príncipe nunca fueron las mejores, el pequeño príncipe solo era un objeto para que ella se desquitará, sin motivo alguno lo maltrataba. Danton cansado de ello, por primera vez había decidido salir del palacio, al descubrir igualmente que Anneliese una puerta de cristal escondido.)
— Quiero ir a cualquier lugar donde aunque sea una sola persona me trate bien, quiero sentir tranquilidad así sea por solo un momento — había dicho Danton.
(Ese había sido su petición al probar la efectividad de la puerta, él era alguien que le gustaba leer mucho, pasaba todo el día en la biblioteca del palacio, ya que también nadie más iba ahí, por eso tenía conocimiento del poder de la puerta la había estado buscando por un tiempo hasta que finalmente aquel día lo había encontrado. El sabía como volver, al llegar escuchó los histéricos gritos de su madre.)
— Aquí vamos de nuevo — dijo el príncipe.