Esta semana, me dediqué a estudiar, así que como era sábado ¡finde semana! decidí ir a jugar con Flora por los jardines del palacio, todo era muy colorido, me sentía relajada.
Bajo el cielo azul y un aroma a pasto y flores, corría por el lugar, cuando de repente encontré una pequeña puerta de cristal muy bien escondido por unos arbustos en la parte más alejada del jardín.
Abrí la pequeña puerta y solo había mucho humo brillante, le pregunté a Flora si ella conocía que pasaba si uno entraba ahí, a lo que ella me dijo que teletransportaba a lugares que imaginabas alrededor del mundo.
Como tenía curiosidad por como se veía el mundo exterior, desde que me di cuenta que estaba en este mundo, decidí aventurarme en ello, pero ¿a dónde iría?, desde hace buen tiempo quería visitar principalmente el mercado del imperio, así que decidí hacerlo. Antes de eso tenía que prepararme para salir, no podía ir con esta apariencia, una niña de cinco años no podría caminar libremente por las calles sin ser detenida. Así que que le pedí a Flora que cambiara mi apariencia, eso incluí mi rostro y la edad de mi cuerpo.
Teniendo todo listo fui al lugar susodicho, me divertí mucho, tenía que volver antes del almuerzo, aunque podría vivir aquí con las deliciosas comidas de los puestos ambulantes.
Había algo que no tenía en cuenta, algo que me había dicho Flora, su magia solo duraba cinco horas. Cuando volví a mis sentidos ya había pasado mucho tiempo, faltaban cinco minutos aproximadamente para que su magia en mi se desvaneciera y volviera a mi forma original.
Corriendo me escondí en un callejón, que fue lo más cercano que encontré. le pedí a Flora que me volviera a cambiar la apariencia, ella me dijo que eso requería una gran cantidad de magia y tendría que recargar su energía con el néctar de las flores, eso llevaría una hora.
Afortunadamente, había previsto está situación y llevé conmigo una capa con capucha que cubría casi la totalidad de mi rostro, decidí seguir escondiéndome en el callejón.
Ya era tarde para la hora del almuerzo, aunque ya estaba satisfecha con la comida que había disfrutado.
El viento era fuerte, empezaba a tener frío, grande fue mi sorpresa cuando me di cuenta que habían pasado solo veinte minutos, pero a mi parecer pensaba que había pasado una eternidad.
Empezaba a tener alambre en mis pierna por estar mucho tiempo agachada. Desde la oscuridad observaba a la alegre m******d que se encontraban bien concentrados en sus vidas.
Había un frío terrible ¡justo ahora!, el viento era fuerte, y en un ventarrón levantó mi capucha dejando mi rostro totalmente expuesto, rápidamente me cubrí de nuevo, ¡solo fueron unos segundos!.
De repente vi una sombra que se asomaba hacia mi lugar, asome mi rostro cautelosamente para ver quien era.
Y así es como llegamos a la última escena del capítulo anterior.
Ese niño va vestido como el Principito, seguramente pertenece a una familia noble, lo que más me extrañó es que estaba muy sonrojado y nervioso, me parecía muy tierno.
Es como ver a un lindo conejito vestido de príncipe, sus cabellos dorados parecían ser la mismísima luz del sol y sus ojos dos diamantes verdes.
Alexandro me tomó de la mano y ahora nos dirigimos ¿a dónde?
"Disculpa, ¿a dónde me estas llevando?"
"E... Es una sor...sorpresa"
Me estoy cansando, bueno no creo que haya problemas voy encubierta de todos modos.
*En un campo de flores de muchos colores*
"Te quería mostrar esto."
¡Qué hermoso campo de flores!, no había visto algo así en toda mi estadía fuera del palacio, solo me fijé en la comida.
"¿Te gusta?"
"Es hermoso, gracias por mostrarme este lugar."
¡Es cierto ya pasó una hora! Flora ya puede cambiar mi apariencia de nuevo, le diré que ya me tengo que ir.
"Te agradezco por mostrarme esto pero ya me tengo que ir."
"¡Espera! yo... yo quiero decirte algo."
"¿Qué me quieres decir?"
"Yo... yo em..."
¡Qué lindo es demasiado tierno cuando es tímido!, ¿qué me querrá decir?, ¿pensará que estoy perdida?
"Estoy bien, agradezco que quieras ayudarme, no me perdí ni nada por el estilo, chao."
"¡Me gustas!"
¿Eh?