En estos cinco años pasaron muchas cosas, sin duda una de las más importante es que logré ganarme el cariño de las mucamas por lo que usar el carácter frío con ellas queda descartado, fue bueno que las hiciera mis aliadas. Logré recaudar objetos lujosos, los cuales los escondo en el bosque del palacio, ¡todo va de acuerdo al plan!.
Este cuerpo no me permitía articular bien las palabras sino hasta los dos años, hablaba fluidamente, tanto que las mucamas se sorprendieron, me decían que era superdotada y otros halagos, ¡escuchar eso se siente bien!. A decir verdad, ya me había acostumbrado a vivir sola después de la muerte de mis padres en mi vida anterior, me trae mucha nostalgia de aquellos tiempos.
"Tiene gustos lujosos como una verdadera princesa", eso murmuraban las princesas al ver que solo me gustaban los juguetes de oro o plata, pero lo que saben que todo eso ¡es parte del plan!, a este paso todo saldrá sin problemas.
"Buenos días princesa, su desayuno ya está listo."
"Gracias, ahorita bajaré"
Puedo cambiarme sola por lo que noes necesario que vengan todas las mañanas en mi cuarto.
Bueno, no me quejo tengo una buena vida, en este lugar no tengo preocupaciones económicas aunque sí sobre mi vida, pero soy optimista ¡me siento tan libre!, el padre de este cuerpo no ha venido ninguna vez a visitarme como era de esperarse, así es mucho mejor ¡sigue así y no vengas!.
Mi lugar preferido es el bosque del palacio, hay un lago en ese lugar de hermosas aguas cristalinas ¡puedo ver a los peces!, lo descubrí hace poco, para ser exacto ayer, pero parece un perfecto lugar para ser un escondite secreto, hoy lo iré a visitar de nuevo después de desayunar.
*Treinta minutos después en el comedor del palacio*
"Espero que el desayuno haya sido de su agrado, que tenga un buen día princesa."
"Estaba delicioso, muchas gracias." Le dije con la sonrisa de niña tierna que había practicado.
¡Ahora sí! iré a mi lugar secreto, me dejan ir libremente por ahí ya que es un bosque privado ¡nadie puede entrar!, perfecto para mí, una dulce niña de cinco años.
Cuando me dirijo al lago, siempre admiro el recorrido ¡miren! esas son hermosas mariposas multicolores, el aire es fresco, ¡por eso me gusta este lugar de ensueño!.
Siempre me he preguntado que hay más allá del lago, ¿otro lago?, ¿quién sabe?, ¿pordría realizar una breve exploración?, ¡la curiosidad es tentadora! después de todo soy un personaje principal no puedo morir ¿verdad? solo serán diez minutos, pero ¡espera! mi personaje fue asesinado en la novela original, no puedo bajar la guardia, por otro lado ¿qué podría salir mal? no muero a los cinco años según la novela.
Primero voy a admirar este hermoso lago de aguas cristalinas por un momento, ¡es increíble! en mi vida pasado nunca había visto algo así, todos los lagos, ríos o mares estaban contaminados.
*Veinte minutos después*
Ya pasó un tiempo, ¡bien, a explorar!. No parece muy diferente a los demás lugares del bosque.
(sonidos de pasos sobre el césped)
Oh no, ¡vienen personas! ¿no que era un bosque privado? ¿qué hago?, me esconderé, sí eso haré.
"Su alteza, me puede decir ¿por qué siempre se dirige a ese lugar caminando y no con el carruaje imperial?"
"El día de hoy estás haciendo demasiadas preguntas."
"Disculpe, su alteza."
¡Es el emperador! El emperador está adelante de mí, solo nos separa este gran arbusto, si me encuentra será el fin, me quedaré los más quieta posible, sería mejor ni siquiera respirar.
Se supone que no nos encontraríamos hasta que tenga dieciocho años, seguro mis acciones han ido cambiando el transcurso de la novela, aunque era visible, nunca espere que pasara esto.
"¡Princesa, ¿dónde está?!"
¡Ahora no Isabela! Está es una situación de vida a muerte. ¡Te pueden escuchar!. No puedo ni siquiera hablar, si el cruel emperador se entera de mi presencia, capaz intenta asesinarme. El emperador paró de caminar abruptamente.
"Estoy escuchando algo."
"Yo no escucho nada su majestad."
Ese caballero imperial parece sospechoso, está nervioso, como si supiera algo. a voz cada vez se escucha más fuerte. ¿Eh? ya paró que raro, buena suerte para mí.
"¿Por qué pierdo el tiempo por cosas como estas? Vámonos."
"Sí, su majestad."
Fiu, eso estuvo cerca, creo que ya se fue.
"¡Princesa, princesa! por favor no vaya tan profundo al bosque, es peligroso."
Parece preocupada y angustiada, como si escondiera algo al igual que el caballero, ¡tranquilos! yo sé que el emperador quiere desaparecer mi existencia, seré un poco más cautelosa la próxima vez.
"Está bien" Le dije con una sonrisa para que su angustia se aliviara un poco, parecía que estaba temblando.
Al parecer este no es un bosque tan privado como dicen, cambiaré mis rutas.
Después del almuerzo volví al lago, de repente una luz empezó a hablarme.
"Hola, me caes bien, eres hermosa, tus ojos parecen zafiros."
"¿Eh? ¿Quién es?"
"Aquí estoy, yo me llamo Flora, soy una hada de las flores."
"¡Qué hermosa! Hola me llamo Anneliese, me puedes decir Liese."
"Muy bien, Liese."
Ese día pase toda la tarde jugando con Flora, ella me dijo que quería ser mi hada, a lo cual le dije que sí.
Hay muchos lugares que se mencionan en la novela que me gustaría visitar, pero no tengo permitido salir del palacio.
¡Quiero explorar este mundo! ¿ahora qué hago?.
Por ahora trataré de aprender lo más que pueda, ¡seré buena en todo lo que me proponga así me podré defender!, practicaré esgrima, leeré muchos libros y haré otras cosas más.
Así, paso una semana, estoy acostumbrada a estudiar mucho así que no fue un problema.
Pensaba que iba a seguir así por los siguientes años de mi vida, pensé solo vivir una vida tranquila hasta tener más edad, dinero y así poder irme de aquí, pero realmente esta es una novela donde a veces pasan cosas que ni las podías ver venir.
Pero en estos momentos me encuentro enfrente de un niño que nunca había pensado en su existencia antes.
Cabello rubio, ojos verdes, vestido como el Principito, ¿están bromeando conmigo?, hace solo unos minutos me encontraba en mi estudio donde había grandes columnas de libros.
"Ho...Hola, me llamo Alexandro, un gusto conocerte."
"Hola, mi nombre es Anneliese, el gusto es mío."
"¿Vamos a jugar al jardín?, claro si usted quiere."
"No hay problemas, vamos Alexandro."
Mantén la compostura Anneliese cada acto es crucial.
¿Qué chispas está pasando?, ¿cómo llegamos a esto?.