Cuando al fin llegué no tuve la molestia de tocar ni preguntar si podía entrar,solo lo hice y ojalá lo hubiera hecho pero eso no hubiera cambiado mucho porque mi padre no estaba solo.
—Hija buenos días.
—Hola papá—lo saludé mirándolo a él y luego a ese par de ojos azules que pensé no mirar en todo el día.
—Qué ocurre?
—Quería hablar contigo de un asunto pero si estás muy ocupado...—digo mirando a Alek que oculta una sonrisa burlona.
Ambos estaban sentados en el mismo sofá donde días atrás parecía que Alek y yo estábamos llevando nos bien.
—No hija, dime de qué quieres que hablemos?
—Prefiero que sea en privado—negué y Alek suelta una risa nasal.
Papá lo miro extraño.
—Lo siento—se disculpo.
—Puedes decirme sin problema lo que quieres hija,tu hermano no es un extraño—me dice pero como le explicaba que si lo era ya para mí.
Alek me mira fijamente con desafío esperando que me atreviera a decir lo que pensaba de él y pese a que estaba empezando a sentirme incómoda con nervios al mil,no me eché para atrás.
—Bien—asiento aclarando mi garganta para tomar fuerzas—Quiero informarte que ya no voy a trabajar con Alek en la empresa.
—Qué?—exclamó sorprendido papá como si no hubiera escuchado bien.
—Ya no quiero seguir con él.
Papá entonces suelta una risa junto a Alek como si les hubiera dicho el peor chiste.
—No estoy jugando!—digo molesta.
—Perdón pero no puedes hacer eso hija—niega papá calmando sus risas.
—Por qué no?
—El testamento del abuelo se leerá pronto y es seguro que no solo te haya dejado un fideicomiso.
—Eso qué tiene que ver Alek? suelto mirándolo mal.
—Si el abuelo te dejo una parte de las acciones de la empresa ambos nos tendremos que ver y seguir trabajando juntos—me explica pronunciando con más énfasis la última palabra«juntos.
—Entonces les parece ridículo lo que estoy pidiendo.
—Yo no diría ridículo hija—niega papá mirándome apenado—Es más bien...
—Es absurdo—lo interrumpo Alek serio.
—Así?—lo miro sarcásticamente.
—Si—acepta con un cinismo que quería gritarle de frustración.
Parecía como si él fuera el ofendido y no él que estuvo anoche rogando por mi perdón,sabía que iba a intentar algo para evitar que me alejará de él y esto era la primera parte de ello así que sin mucho entusiasmo me tocó aceptar mi derrota por ahora.
—Bien.
—Te espero en el auto para irnos—me dijo poniéndose de pie del sofá con imponencia.
—Ok—asentí cerrando los ojos con frustración.
—Adiós papá—se despidió al pasar a mi lado.
—Adiós hijo—contesto papá y cuando se cerró la puerta solté un suspiro.
—Espero que entiendas y no lo tomes a mal hija.
—Ja si—niego con la cabeza y mordiendo mi labio inferior—siempre esperan eso de mi papá.
—hija,Alek habló conmigo y me prometió darte tu espacio,tiempo para que veas que él no es como tú piensas.
No le contó del beso y eso extrañamente me alivio.
—Lo único que sé papá es que ya no lo conozco y no pienso hacerlo, sólo trataré con él cosas de la empresa«como debió ser desde el principio—pienso pero me lo guardo.
—Hija por favor...—me insiste.
—Tengo que arreglarme,adiós papá.
Sin mirarlo más salí del estudio y subí a arreglarme.
Tiempo después baje vestida con la misma ropa de oficina y un bolso n***o,nosé si esté pesaba más que mis pocas ganas de ir sin embargo apenas salí de casa lo encontré parado a lado de su auto mirando el reloj de su muñeca con impaciencia.
—Lista?—pregunto mirándome con una ceja levantada.
No le respondí sólo rodeé los ojos y sin esperar que me abriera la puerta yo lo hice sola.
Cuando estuve adentro, él rodeó el auto, subió al volante y arrancó en completo silencio,cosa que agradecí durante todo el camino hasta la empresa donde al llegar hice exactamente lo mismo,no lo deje ayudarme en lo absoluto y mantuve mi distancia con él dentro del elevador.
—Te espero en la oficina para ver mi agenda—pronuncio saliendo del elevador sin mirarme.
Con un resoplido que hizo volar los mechones de mi flequillo,deje mi bolsa encima del escritorio y tome la agenda que ayer se quedó abierta encima del desastre que tenía de papeles.
—Puedo pasar?—pregunte al tocar la puerta de cristal.
—Adelante—concedió su gruesa voz.
—Tienes hoy una videollamada con Oliver Caruso y...
Mientras leía toda su agenda en ningún momento me miro,su atención estaba meramente en la computadora donde tecleaba algo y unos "ok" y "bien" fueron sus únicas respuestas cuando terminaba de leerle cada cosa.
Después salí y fui de nuevo al escritorio a ordenar todo el desastre que tenía, archivé papeles que debía firmar,ordene su agenda para mañana y cuando estaba por ir a tomarme un café del elevador salió Laurent vestida provocativamente con un vestido rojo,sin mirarme fue directamente moviendo sus caderas a la oficina de Alek quien al parecer ya la esperaba o la había llamando pues apenas este le abrió la puerta, Laurent se le lanzó en los brazos y esté no dudo en besarla con fiereza hasta jalarla hacia el interior donde permanecieron encerrados casi dos horas.
El vómito y las náuseas de solo pensar en lo que estuviera haciendo con ella me parecieron casi incontrolables pero algo que no iba a negar era esa incómoda sensación que me dio al verlo besarla.
De repente a mi mente aquel beso llegó, pensamientos que no tuve en ese momento surgieron,pensé en sus labios que eran gruesos,dulces y feroces como si quisieran extraer de mi una especie de elixir.
Por qué no me detuve a pensar mucho en la sensación?,pues probablemente por qué estaba muy avergonzada,con miedo y confusión pero ahora al verlo con Laurent esos pensamientos habían despertado como la duda de si realmente lo hizo para castigarme o por algo más que no podía ni pronunciar por qué sonaba absurdo.
—Mia estás escuchando...—dijo su voz trayendo me devuelta a la realidad.
—Eh qué dijiste?—digo y él frunce sus cejas molesto.
—Te decía que el cumpleaños de papá es pronto y la abuela quiere celebrarlo en casa.
—Ah si.
Hacía poco que Laurent se había ido toda desalineada de su oficina y que Alek me pidió entrar para hablar de un Asunto referente a papá pero me quedé tan ofuscada con lo que vi que no lo escuché.
—Debemos planear que obsequio darle no crees?—me pregunto desabotonando su camisa de los primeros dos botones y que me dieron un vista de su fuerte pecho.
—Claro—asentí parpadeando para no distraerme con su físico,dios solo sabe que me estaba pasando.
Aún estaba molesta con él pero Alek hacía algo que disipaba eso de forma involuntaria.
—Escucho sugerencias?
—Creo que es mejor si cada quien le da un obsequio aparte.
Alek cruza los brazos y me mira fijamente.
—Eso es lo que quieres?
—Si—acepto y sentí que algo se quebró en sus ojos que me miraban con un brillo especial.
—Bien ya puedes retirar te.
—Adios—digo levantando me de la silla y saliendo de ahí.