Capítulo 12

1429 Words
Mía. Lo que pasó después fue una cena muy tensa en la que Alek no dejaba de mirarme aunque papá conversaba con él sobre cosas del trabajo,su mirada me perseguía cada vez que podía. Mi mamá y Grace por otro lado charlaban sobre que debería irse a curar o tapar la herida en su labio inferior. —Tú no tienes idea quien lastimo a mi nieto verdad?—me pregunto por tercera vez Grace haciendo detener mi jugueteo con la comida del plato. —No—niego mirando a Alek con disimuló y luego a ella. —Algo me dice que mientes. —A mi me dice que están tomando todo esto de forma muy personal,ya les dije que estoy bien y Mía no miente—interrumpe Alek astuto mirando de mala gana a Grace. —Disculpen tengo que irme—digo levantando me de la mesa. —Qué ocurre hija?,apenas y tocaste tu cena—me dice mamá preocupada y le doy una sonrisa tranquilizadora. —Solo estoy cansada. —Tranquila hija, ve a descansar—me dice papá con una sonrisa idéntica a la de Alek que no pude corresponder como hubiera querido. —Que descanses bien querida—mencionó Grace sarcástica. —Gracias—les agradecí y salí del comedor. Estaba terminando de colocarme la piyama cuando tocaron a mi puerta, pensando que quizá sería mamá preocupada detrás de ella,me coloque rápido una bata y abrí la puerta. «Era Alek... —Mía podemos hablar?—dijo mirándome a los ojos con culpa. —No puedo—me negué y jale la puerta para cerrarla pero Alek me lo impidió poniendo su pie y un brazo en la esquina de la entrada. —Por favor...—imploro. —No tenemos nada de que hablar Alek—le dije empujando la puerta inútilmente. Aunque era mi único escudo protector contra él y su cercanía,Alek era muy grande y fuerte. —Quiero que me escuches solo un momento—insiste con una mueca en su rostro seguramente por la presión de la puerta contra su brazo y pie que no había apartado para nada. —Bien—acepto rindiendo me y suelto la puerta. Alek me mira curioso pero entra a mi habitación de todos modos cerrando la puerta con seguro,cosa que me puso en total alerta y nerviosa. —Te escucho—digo cruzando los brazos y retrocediendo unos pasos de él que estaba parado en la puerta. —Quiero disculparme por haber sido grosero contigo en el restaurante, sé que no es excu... —Por qué me besaste?—lo interrumpo incómoda cuando da un paso hacia mi. —Si te lo digo solo arruinó más esto Mía. —Esto—lo señaló él primero y luego a mi con mi dedo índice—se arruinó el día que regrese buscando a un hermano y en vez de ello encontré a un completo desconocido en su lugar. —Entiende que estaba molesto contigo por haberte ido. —Y por eso iniciaste una batalla con insultos y desprecios cuando llegue?, para qué?,Castigo o Venganza?!, respondeme—le exijo mirándolo a los ojos en busca de una respuesta clara pues no concebía otra idea por la que se haya atrevido a besarme como lo hizo hoy. —No puedo—nego agachando la mirada y luego la vuelve a levantar con más firmeza, confundiendo me. —Qué? —Quiero que olvidemos que esto paso!—zanja cruzando sus fuertes brazos contra su pecho«No te desvíes!—me gritó la voz de mi cabeza alterada. —No—niego parpadeando—yo quiero que me respondas a lo que te pregunté. —Quería castigarte!—exclamo desesperado—Si es lo que quieres oir. Niego con mi cabeza incrédula. —Ya no te reconozco—le digo y él desvía su mirada hacía un lado. No podía creer que ese beso fuera para castigarme,aunque se sintió tan extraño no negaré que fue muy intenso a la vez. Además sus palabras decían algo pero sus actitudes demostraban otra cosa que me era difícil comprenderlo y estar cerca suyo. —Tengo que irme—pronuncia levantando la mirada. —Es lo mejor—contesto soltando un suspiro cansado. —Te prometo que no volverá a ocurrir esto. —Sabes que creo?—Lo detengo cuando me da la espalda para salir. —Qué?—voltea su cabeza. —Es mejor que tú y yo ya no estemos juntos trabajando—le digo y suspira. —Eso desde un principio era lo mejor Mia—me responde pero no como yo esperaba. —Mañana te entrego mi renun... —Pero ya no hay vuelta atrás—dijo y sin más salio de mi habitación, dejándome como idiota sopesando sus palabras. No iba a dejarme renunciar estaba segura de ello y para evitar la situación de verlo mañana salí de mi habitación en busca de la persona que nos hizo trabajar juntos«mi padre. Él me ayudaría a salir de esto,le haría entender que ya no podía seguir con esto aunque jure por mi abuelo hacerlo,no podía continuar trabajando con Alek y sus arrebatos. Estaba tan concentrada pensando en todo el discurso convincente que le diría a papá por que no quiero seguir trabajando con Alek que no me detuve a tocar la puerta del estudio,solo la abri y entré. —Papá necesito hablarte de Alek. —No soy mi padre—dijo su voz gruesa dándose la vuelta sobre la silla. —Oh Lo lamento—pronuncie nerviosa. —Papá está descansando. —Ok gracias—le dije dándome la vuelta para salir. —Papá no accederá a nada de lo que pienses decirle—dijo y me congelé a media salida. —Qué?—volteo a mirarlo incrédula de no haber escuchado bien. Alek se reclinó un poco sobre la silla. —Nada de lo que estés pensando decirle sobre mi va a creerte—me aclaro serio. Niego con la cabeza. —No es tu asunto. —Todo donde se me mencione es mi asunto Mía—me recalca molesto. —Como sea yo me voy de aquí—dije y él soltó una risa sin humor. —Qué te es tan gracioso? —Tú—responde seco—siempre huyendo de mi. —Crees que eso hago?—levanto una ceja ofendida. —Cuando te molesta algo de mi lo haces. —Que bien que lo entiendas. Alek chasquea la lengua molestó pero no me dice nada y tomo eso como la oportunidad de salir. Una vez devuelta a mi habitación me tiré sobre la cama agotada mentalmente esperaba que mañana me resultará hablar con mi padre y no encontrarme a Alek y con ello el recuerdo del beso que me dio. A la mañana siguiente... Apenas la luz del amanecer tocó mi ventana me levanté apurada para buscar a mi padre,estaba terminando de bajar el último escalón de las escaleras cuando escuché la voz fastidiosa de Laurent riendo con mi madre cerca de la sala. —Querida me alegra que hayas vuelto a visitarnos—le dijo mi madre sin notar me aún. —Y a mí que me acepten—le responde risueña Laurent acomodando un mechón de cabello detrás de su oreja. Mamá ríe y entonces Laurent me nota. —Oh Mía que gusto verte de nuevo —dijo sorprendida y mamá voltea. —Hija buenos días, qué tal dormiste? —Bien, gracias madre—le respondí sonriéndole lo más convincente posible. —Jaja no pensé que te encontraría Mia—dice Laurent con burla. —Por qué lo dices?—le pregunto con una sonrisa falsa. —Alek dice que siempre van temprano al trabajo. —Si asi era pera ya no. —Por qué?—pregunta ambas al mismo tiempo pero una con más entusiasmo. —No congeniamos muy bien. —Te hizo o dijo algo malo cariño?—me pregunto mamá preocupada y aunque quise responderle que si no podía arriesgarme a qué supiera lo del beso. —No—negué—solo ya no quiero. —Wow pero tú jamás quieres alejarte de él—suelta con reproche Laurent. —Tal vez asi era antes pero ambos hemos cambiado mucho. Laurent tuerce los labios poco convencida y mamá me sonríe. —Sabía que te cargaba mucho trabajo. —Sabes dónde está papá?—le pregunto esquivando su comentario. —En el estudio seguramente. —Bien—asiento y sin esperar a que alguna me dijera algo más,di la vuelta y camine hacia el estudio.
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