—Nunca pensé hacerlo—dice guiñándome un ojo.
Rio y él lo hace igual de una manera muy agradable que no pensé que sería tan amena su compañía.
—Entonces estudiaste fuera por cuatro años?
—Si—asiento tomando un poco de agua.
Habían pasado diez minutos y Alek aún no volvía a la mesa y mientras lo esperábamos,Oliver y yo comenzamos una charla agradable para conocernos,nada forzada como anoche aunque sé que la primera vez que nos topamos de frente nunca la olvidaremos.
—Lamento lo de tu abuelo.
—Gracias.
—Debio ser duro volver.
—Si lo fue, espere mucho para reunirnos—admito triste y él me sonríe.
—Yo cuando perdí a mi abuelo lo último que le dije fue algo horrible por obligarme a estudiar algo que no quería.
—Enserio?
—Si—acepta con una media sonrisa—y ahora sé que quiso ayudar me, gracias a él soy quien soy.
—Tu abuelo estaría muy orgulloso—le digo mirando lo a los ojos.
—Creo que el tuyo también.
—Lamento haber tardado—dice Alek apareciendo en la mesa.
—No te preocupes—dice Oliver lanzando me una última mirada que no pasa desapercibida para Alek que nos mira extraño en especial a mi.
—Bueno,Mía...creo que ya es momento de irnos —me dice serio.
—Aún no terminan de organizar se—le digo y él arruga su frente disgustado.
—Los detalles los concluiremos por email—susurro entre dientes haciendo reir a Oliver que había estado callado.
—Tranquilo Alek,estoy seguro que tú hermana lo entiende—agrega Oliver mirando me con complicidad y después a él.
—Estamos en contacto—corta con seriedad Alek ayudando me a levantar si es que arrastrar me de la silla con fuerza se le podia llamar ayuda.
—Que tenga buen día nos grito Oliver a nuestras espaldas cuando nos alejamos de la mesa.
—Alek! podrías...detenerte un segundo por favor—le grite intentando alcanzarlo con los ridículos tacones que mamá me obligó a usar está mañana.
—No—nego—date prisa.
—Espera!—lo detuve victoriosamente tomando uno de sus brazos—Cual es la prisa?
—Debemos regresar a la empresa a seguir trabajando Mía—me dice malhumorado.
—Lo haremos pero creo que fuiste muy grosero con Oliver.
—Oliver?—repite impresionado de que lo llamara así con tanta familiaridad cuando anoche no lo hice.
—No debiste ser grosero—le repito mirando lo tanto como podía.
—Vine hacer negocios con él no su amigo como tú al parecer.
—Que?!
—Lo que oíste—exclamo quitando mi manos de su brazo para seguir su camino hacia el auto.
Impresionada por su arrebato suelto un suspiro y lo sigo,metiéndome a la parte del copiloto sin mirarlo,segundos después Alek enciende el auto y salimos de ahí devuelta a la empresa.
Competir con su mal genio y las horas me hicieron el día largo como su excesivo abuso de darme mas trabajo del que podía hacer y en el poco tiempo que me lo pedía.
—No olvides agendar una reservación en el restaurante Hilton.
—Claro—asiento intentando no explotar por su mal genio y peticiones.
—Tambien haz una re...
—Ya basta!—lo interrumpo dejando la ridícula agenda y pluma sobre su escritorio con desdén.
—Qué?—exclama confundido.
—Para ya con esto Alek.
—No comprendo que quieres decir.
—Claro que lo sabes,estás castigando me con trabajo por qué estás molesto de que me haya llevado tan bien con Oliver Caruso.
—Por supuesto que no—nego.
—Entonces responde porque te pusiste así en el restaurante?
—No tengo por qué y te pido que terminemos está absurda conversación.
—Claro como diga y mandé el señor…—ironizó con la sonrisa más falsa que me salió.
—Basta Mía!—exclama levantándose del asiento abruptamente,lo había irritado.
—No!—negué levantando un poco la barbilla,no iba a demostrarle que me estaba intimidando.
—Si me puse así en el restaurante es por qué Oliver no te conviene—confiesa malhumorado.
—Y quién te crees que eres para decidir si me conviene o no?,Además sólo estábamos conversando.
—Soy tu hermano y te lo digo porque lo conozco, sé cómo son la clase de tipos como él...«Estaba celoso,lo confirmó.
—Claro que lo sabes por qué tú lo eres también aunque tengas a Laurent a tu lado.
—Cállate!—me silencio.
—No lo haré,en el fondo sabes que es cierto como el hecho de que no eres mi hermano.
—No digas cosas de las que puedes arrepentirte después—pronuncio mirando me algo dolido pero no me retracte.
—Él hermano que conocí cuando era una niña y con quién crecí desapareció el día que regrese aqui...
—Tu misma te encargaste de ello—me responde fríamente.
—No sé en que estaba pensando cuando acepte intentar volver a ser hermanos.
—Vete!
—No me quedaría ni aunque me lo ordenarás—le respondí dándome la vuelta hacia la salida.
—Carajo Mía!—grito después de arrojar algo al suelo pero enseguida y sin detener me salí de su oficina.
No me detuve por sus gritos llamando mi nombre solo camine tan rápido como pude al elevador sin tomar mis cosas.
—Mía!—grito de nuevo aproximándose a mi.
—Por favor rápido...rapido!—murmure desesperada oprimiendo el estúpido botón blanco y cuando al fin las puertas del elevador se abrieron, lo sentí tomar uno de mis brazos con fuerza.
—Mía Alto!
—Suéltame!—grite intentando quitarme sus manos de encima.
—No—nego jalando mi cuerpo fuera del elevador.
—Ahh me estás lastimando!
—Basta ya Mía!—dijo pegando mis manos hacia la pared que había a lado del elevador.
—Pero que haces?... —jadeo mirándolo impresionada por su arrebato.
—Lo que debí haber hecho hace tanto tiempo—pronuncio mirándome con un brillo ardiente en sus ojos.
—De que est...—No termine ni de
pronunciar media oración cuando sus labios impactaron mi boca ferozmente.
Asustada y con una gran culpa mordí sus labios con fuerza que lo hizo soltar me pero antes de que él se me despegará por completo una de mis manos lo hizo, dándole una gran bofetada que le voltio el rostro a un lado,haciendo resonar el golpe en un fuerte eco por todo el piso.
—Mía yo...—susurro mirando me arrepentido,dolido no supe distinguir lo bien.
—Cómo pudiste?—le pregunte en shock con mis dedos en mis labios que tenía un sabor a sangre,su sangre.
—Lo siento yo...
—Aléjate—lo empuje cuando intento acercarse me.
—Mia déjame...
—No!—lo paro—Aléjate,no quiero que
me sigas—añado encaminando me con cuidado sin dejar de mirarlo al elevador.
Cuando esté abre sus puertas al fin,me meto sin apartar mis ojos de él que miraban arrepentido.
Pero hasta que las puertas se cerraron y ya no ví más su rostro,pude respirar pero no aliviar mi pecho de la culpa,me sentía terrible como su hubiera cometido el peor crimen aunque no le correspondí.
Con la cabeza revuelta,abrumada y muy confundida apenas logré llegar a casa sola,no me detuve a saludar sólo me deje guiar por mis pies hasta mi habitación.
Estaba tan sumida en mis pensamientos sobre lo que pasó que no me di cuenta que el agua de la ducha se habia enfriado así que recuperando un poco el control,cerré la llave de la regadera,tome una de las toallas que había colgadas y la enredé alrededor de mi cuerpo para salir finalmente del baño.
Con algo desgano tomé lo primero que ví en el closet y me lo coloqué luego sentada frente al tocador comencé a desenredar mi cabello húmedo pero ni eso me distrajo de pensar lo mismo
« Por qué lo hizo? , Por qué nos hizo esto? Acaso quería burlarse de mi? pero a ninguna de esas preguntas habría una respuesta conclusa.
Ahora que se habia abierto una griera entre los dos, dudaba que hubiera algo que lo repara,ese beso desató en mi algo que jamás había sentido por Alek«temor absoluto y confusión,ya no estaba segura de quien era él,con un suspiro profundo deje el cepillo en el tocador y tomando algo de valor sali de mi habitación para bajar a cenar aunque sabía de antemano que el estaría ahí.
—Mía cariño no te oí llegar?—dijo mi madre sonriendo me cuando me ve entrar por la puerta del comedor.
—Hola mamá,salí antes que Alek por eso no me viste llegar—le respondí sentando me frente a ella y no junto a él como siempre desde que llegué.
Alek nota mi distanciamiento pero no dice nada mientras yo trato de ignorar que no estaba frente a mi.
—Bueno que tal les fue?—nos pregunto curiosa.
—Dónde está papá?—le pregunto evitando contestar a eso y Alek lo nota pues no deja de mirarme con tanta atención.
—En el estadio con tu abuela,no tardarán mucho.
—Ok—asentí comenzando a comer y entonces mamá jadeo preocupada.
—Dios Alek!, que te paso en la cara?
—Un malentendido Joseline—respondió mirando me de reojo.
—Tu sabes quién le hice eso Mía?—me pregunto mi madre notando nuestras miradas.
—ah Yo...
—Creo que no es de incumbencia Joseline.
—Oye que no sea tu madre no significa que no me preocupas.
—Fue algo estúpido y no volverá a ocurrir —promete mirándome fijamente.
—Hija tu sabes que paso?
—Mía no tiene nada que ver.
—Dios llamaré a Mary para que te cure eso—dijo mamá levantando se.
—Ya estoy bien—la detiene Alek tomando su copa y sin dejar de mirarme se la bebe toda hasta el fondo.
—Eres igual de terco que tú padre.
—Y tu hija a ti —le dice con la sonrisa más falsa.
Y justo cuando mi madre iba a comenzar a pelear con él,papá y mi abuela Grace aparecieron.
—Buenas noches.
—Querido que bueno que apareces—dice mamá mirando mal a Alek.
—Que ocurre?—pregunta papá acercándose a la mesa con Grace detrás mirando todo con detenimiento.
—Tu hijo se niega a que le curen su herida.
—Que herida?
—Oh por Dios que te paso?!—grito Grace acercándose a él con preocupación.
—Ya dije que estoy bien—responde serio.
—Esto no parece que este bien—le dice Grace tomando su barbilla y examinando lo.
—Basta abuela—Alek la aleja.
—Quien te lo hizo?—pregunto Grace disgustada.
—Papa no fue nada, enserio.
—Aun así deberías curarte eso—le dijo papá sentando se a lado de mamá que
sonríe satisfecha por su apoyo.