Capítulo 9

1995 Words
Alek. En el momento que la vi vestida con ese vestido azul que realzaba sus hermosos ojos cafés no pude evitar expresarle lo hermosa que se veía y ni siquiera apartarme de ella en cuanto llegamos al restaurante con los Caruso,no negare que me puso celoso la manera en que Oliver Caruso la miro,le hablo y beso su mano por qué sería un mentiroso. Toda la cena intente contenerme para no arruinar la velada,tragarme esos pensamientos por ella quien aparentemente parecía no estar nerviosa mientras cenamos pero estaba seguro que si se sentía incómoda,a cada rato no dejaba de beber agua de su copa y mover una de sus piernas bajo la mesa además de que las miradas de Oliver sobre ella no estaban ayudando demasiado. —Estás bien?—le susurre sobre su oído mientras una de mis manos la pose sobre su pierna frenética. —Si—me respondió nerviosa. —Segura?—la mire. —Por qué no lo estaría?—me contradijo. —No has dejado de mover tu pierna y de mirarlo. —A quien?—me miró desconcertada. —Oliver...—pronuncie lentamente sobre su oído. —No lo hago—nego parpadeando y torciendo un poco su cuello como si mi cercanía le haya producido escalofríos. Cuando pienso decirle algo más Mía nos sorprende a todos levantando se de la mesa con la excusa de ir al tocador pero estaba seguro que iría a tomar un poco de aire,se veía muy tensa y nerviosa sobre todo después de la llegada de mi abuela Grace que auque no le había dicho nada imprudente estaba mirándola con desden mientras platicaba con Oliver y sus padres. —Tu que opinas nieto querido sobre hacer una fiesta con los Caruso en honor a esta sociedad? —Sería fabuloso abuela pero recuerda que aún estamos en luto—le respondí levantándome de mi asiento—Asi que si me disculpan iré a buscar a Mía. —Oh Vamos Alek,estoy seguro que no tardará demasiado—me detuvo Oliver con seriedad pero decidí ignorarlo. Aunque habíamos cerrado un contrato y eramos socios oficialmente,jamás me agrado desde que lo conocí y creo que no lo hará nunca ahora que lo ví aparentemente interesado en Mía. Justo estaba por llegar hacia los sanitarios cuando ví a Mía caminar hacia mi con la vista distraída,fue hasta que chocó conmigo y algo desorientada reaccionó disculpando se. —Lo lamento señ...oh Alek—pronuncio apenada al reconocer me. —Estás bien? —Si—asintió mirando me confundida—Que haces aquí? —Te fuiste de la mesa algo mal y me preocupo mucho—confieso soltando la aunque no quería de sus brazos. —Estoy bien. —No te creo. —Alek de verdad est... —Sé que no lo estás por qué desde que te presente a Oliver no dejas de comportarte extraña y me preguntó porque? —Bueno yo... —Ya lo conocías? —No!—nego rápidamente—No lo hacía cuando me reclamaste que debía saberlo. —Que?—exclame confundido. —Yo...antes de la reunión estaba molesta contigo—me respondió nerviosa—iba pensando distraída en el elevador porque te irritas con facilidad y en ese lapsus yo...choque con él. —Enserio?—pregunte intentando no reír por lo que estaba imaginando de mi humor. —Si y oh Alek por dios! lo insulte por tropezar me con él,creí que era un empleado cualquiera y cuando entramos a la sala de juntas y me lo presentaste me quise morir ahí mismo de la vergüenza. —Oye tranquila ya pasó eso así que... —Ahora entiendes por qué estoy así,nose ni como debería disculpar me con él. —Te entiendo me pasó lo mismo hace años. —De verdad?—me preguntó asombrada y no pude evitar sonreír le divertido. —Si, yo estaba jugando en el estudio de mi padre con su telescopio pero se me antojo ir a la cocina por unas deliciosas galletas que mi Nana me preparaba y justo a medio camino choque con una niña rubia de ojos cafés. —Jaja Alek basta!—río rodando los ojos. —Espera,aún va la mejor parte—le dije y ella movió su cabeza con diversión. —Cuando choque con esa niña descubrí que no sólo era una polisona si no que había robado mis galletas,las tenía en sus manos. —Jaja ya para—pidió riéndose con una mano en su boca,ocultando me su hermosa sonrisa. —Ese día yo también sentí muchas emociones juntas como tú hoy. —Así—se destapa la boca y me sonríe—y que sentiste cuando me viste? —Enojo,un poco de envidia por robar mis galletas y finalmente vergüenza cuando mi padre me dijo que serías mi nueva hermana. —Entonces me entiendes muy bien—me dijo tocando una de mis mejillas con una sonrisa que le doy igual. —Más de lo que imaginas—agregue juntando mi mano derecha sobre la suya que me estaba acariciando levemente la piel de mi mejilla mientras mis ojos no dejaban de ver los suyos y los suyos los míos sorprendentemente como si fueran dos imanes. —Interrumpo algo?—exclamo una voz familiar que asustó a Mia y nos hizo soltar nuestras manos. —No abuela—respondí malhumorado pero sus ojos no se apartaron con sospecha sobre Mía que apenas y la miraba. Mía. Después de que Alek aligerara ese momento incómodo proponiendo un brindis,llegó mi abuela inesperadamente a poner más tensión sobre mi ya que aunque fue cortes al saludarme ese saludo me pareció muy forzado pero paso desapercibido al saludar a todos con emotividad. Luego de ello pronto comenzó una conversación amena junto a mis padres y los Caruso. Sin embargo yo no sabía por dónde meter la cabeza o a dónde mirar sin que se me notarán los nervios y mi incomodidad absoluta, mamá estaba tan perdida hablando con la señora Camila que ella quedó descartada para distraerme de sentir la mirada hostil de la abuela y la de Oliver con intriga que me pesaba hasta en la nuca. Pese a que no habíamos conversado porque mi padre y el suyo lo estaban entreteniendo con cosas de negocios,sus ojos si lo hacían al mirarme con una diversión oculta. —Estás bien?—me susurro Alek de pronto al oído poniendo una de sus manos sobre mi pierna. —Si—le respondí nerviosa. —Segura?—me miro incrédulo. —Por qué no lo estaría?—evado. —No dejas de mover tu pierna y de mirarlo—señalo mirando hacia al frente donde estaba Oliver platicando con su familia y la nuestra. —A quien?—finjo mirándolo desconcertada y Alek sin ningún aviso se inclinó hacia mi oído. —Oliver...—me susurro tan grave que su voz me provocó una sensación de escalofrío y a mi piel erizarse. —No lo hago—negue parpadeando y torciendo un poco mi cuello para alejar esa sensación. Él se aleja,me mira fijamente y cuando lo veo entre abrir sus labios,me levanto de la mesa con la excusa de ir al tocador pero en realidad quería tomar un poco de aire,tener espacio,me sentía muy abrumada y nerviosa. Después de quince minutos de estar tomando fuertes respiraciones y mojar me el rostro con agua del lavabo,sali a enfrentar mi realidad, mientras caminaba distraída pensando de que forma podría disculparme con Oliver Caruso,tropecé con un cuerpo robusto, rápidamente unos enormes brazos me sujetaron para no caer y algo desorientada pensando que esto no podía pasarme dos veces el mismo día comencé a disculparme sin mirar al sujeto pero al reconocer la voz de quien era me callé. —Estás bien?—me pregunto Alek escaneando todo mi rostro con sus ojos. —Si—acepte mirando lo confundida—Que haces aquí? —Te fuiste de la mesa algo mal y me preocupo mucho—confeso soltando mis brazos. —Estoy bien—Quise asegurarle pero no me escuche muy convencida. —No te creo. —Alek de verdad est... —Se que no lo estás—me interrumpió arrugando sus cejas—por qué desde que te presente a Oliver no dejas de comportarte extraña y me preguntó porque? —Bueno yo...—tartamudeo pensando en alguna excusa creíble pero no sabía que responder. No pensé que Alek se daría cuenta y que estaría muy pendiente de mi para venir a buscar me. —Ya lo conocías?—me pregunto Interrumpiendo mis pensamientos. —No—negue inmediatamente y el arruga su frente molestó. —No lo hacía cuando me reclamaste que debía saber quién era—agrego torpemente. —Que?—exclamo confundido y rogué que mi boca se hubiera callado. —Yo...antes de la reunión estaba... molesta contigo—explico nerviosa pero ordenando bien en lo que le diria—iba pensando distraída en el elevador porque te irritas con facilidad y en ese lapsus al salir yo...choque con él. —Enserio?—exclamo con una sonrisa leve oculta«seguramente moría por reírse de mi. —Si y oh Alek por dios! lo insulte por tropezar me con él—le suelto avergonzada—creí que era un empleado cualquiera y cuando entramos a la sala de juntas y me lo presentaste me quise morir ahí mismo de la vergüenza. —Oye tranquila,ya pasó así que... —Ahora entiendes por qué estoy así—lo interrumpí—nose ni como debería disculpar me con él. —Te entiendo me pasó lo mismo hace años. —De verdad?—le pregunte asombrada y Alek dibujo una sonrisa divertida en su boca. —Si—asiente—yo estaba jugando en el estudio de mi padre con su telescopio cuando se me antojo ir por unas deliciosas galletas de mi Nana a la cocina y choque a medio camino con una niña rubia de ojos cafés. —jaja Alek basta—río rodando los ojos. —Espera aún va la mejor parte—dijo falsamente ofendido y no pude evitar negar divertida por ese recuerdo. —Cuando choque con esa niña descubrí que no sólo era una polisona si no que había robado mis galletas,las tenía en sus manos. —Jaja ya basta!—grite riendo con una mano en la boca,intentando callar más carcajadas. —Ese día yo también sentí muchas emociones juntas como tú hoy. —Así?—destape mi boca y le sonreí. Alek me sonrió y asintió con su cabeza. —Que sentiste cuando me viste?—le pregunto lo que siempre me dió curiosidad saber. —Enojo,un poco de envidia por qué robaste mis galletas y vergüenza cuando mi padre me dijo que serías mi nueva hermana. —Entonces me entiendes muy bien—dije tocando una de sus mejillas con una sonrisa que el me corresponde igual. No me sentí más nerviosa ni sorprendida por acercarme a él y tocarlo,era como si estuviéramos de nuevo pequeños,nada se sentía extraño. —Más de lo que imaginas—me dijo juntando su mano derecha sobre la mia que estaba acariciando suavemente su piel tersa y un poco rasposa mientras mis ojos no dejaban de ver los suyos,dos mares azules idénticos pero con caras distintas ya que a veces parecían mirarme con reclamo y molestia y otras veces como ahora con sensibilidad,fuerza y algo más que me atrapaba. No deje de mirarlo y sonreírle como él a mi,parecía como si el tiempo y todo al rededor se hubiera esfumado pero fue entonces que una voz rígida nos hizo reaccionar o en mi caso despertar. —Interrumpo algo?—exclamo la abuela mirándonos extraño. —No abuela—nego Alek malhumorado cuando me aleje de él y comencé a sentir de nuevo ese nerviosismo que Alek había calmado. —Sus padres los están buscando—nos dijo pero no podía dejar de sentir sus ojos en mi.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD