Capítulo 17

1836 Words
Mía. Hace poco habíamos salido de la empresa porque primero Alek se las dio de actuar misteriosamente pidiéndome que lo ayudará con algo y resultó ser que era para mostrar su sorpresa pero antes de ir me pidió vendarme los ojos. Ahora caminaba a ciegas sobre una especie de asfalto guiada por él hacía algún lado incierto. —Espera!—me detiene—te ayudaré a subir. —Subir a dónde?—digo confundida pero él no me respondió,deje de sentir sus manos en mis hombros y en su lugar mi cuerpo lo sentí elevarse cuando sus manos me tomaron de las piernas. —Oh Alek!—grite asustada agarrando me a ciegas de lo que sentí eran sus hombros. —Tranquila y sujeta te bien—me dice divertido. —Dios! Voy a matarte si me dejas caer—dije asustada cuando sentí que estábamos subiendo hacia algún lado. —jaja eso jamás. Luego de un par de subidas Alek se detiene y con delicadeza me baja a un piso más solido o eso sentía sobre los tacones. —Estás lista?—susurro sobre mi oído haciendo que su aliento me provocara un hormigueo nervioso. —Si—acepto conteniendo el aliento nerviosa. —Bien...—vuelve a susurrarme—cuenta conmigo. —Ok. —Uno... —Dos...—susurro. —Tres...—termina quitándome su corbata de mis ojos y lo que vi me dejó impresionada. —Oh por dios Alek!—dije cubriendo me la cara. —Te gusta? —Cómo?... Cuando fue qué?...—exclamé inmersa en lo que había frente a mi,aún no podía creer que estuviéramos aquí y que ésto fuera real. Frente a mi estaba la cabaña donde celebramos nuestros cumpleaños y disfrutábamos en vacaciones de verano pero fue poco después del cumpleaños de Alek el último que celebramos juntos para ser específica, que estuve aquí y había oído por mamá que la vendería el abuelo sin embargo nada me fue claro. —La mandé a remodelar hace unas semanas. —Creí que el abuelo la había... —Vendido?—interrumpe y me volteo a mirarlo con duda. —No lo hizo? —No—negó—me lo obsequio cuando termine la universidad aunque no lo quise en un principio por ciertas cuestiones—me sonrie apenado. —Era por mi—asumo y él asiente con su cabeza. —Entonces ahora es tuya? —En teoría—me responde y lo miró más confundida que nunca. —El abuelo puso la cabaña a nuestros nombres. —No puedo creerlo—parpadeó impresionada aunque sabía que mi abuelo era capaz de eso y más. —Es verdad—me confirma serio—él abuelo sabía que tú y yo apreciamos mucho este lugar desde niños. —No sé que decir... —Sabía que te gustaría mi sorpresa— me dice tan modesto que suelto una risa. —Gracias por ésto Alek de verdad—dije abrazando lo feliz y a diferencia de ayer está vez no se tenso,me abrazo tan fuerte que mi pecho se aceleró demasiado. —Quieres que le echemos un vistazo a viejos recuerdos?—me propone con una sonrisa al separarse un poco de mi pero sin aún soltar mis brazos como yo los suyos que se sentían fornidos debajo de mis manos. —Me encantaría!—acepte entusiasmada y Alek me soltó para sacar de su bolsillo la llave dorada,esa llave que nos emocionaba ver cuando el abuelo la mostraba semanas antes de salir de vacaciones. Por dentro todo era idéntico como lo recordaba la sala pintoresca,moderna con la chimenea donde me gustaba colgar algunos adornos navideños,la cocina que mi madre adoraba por ser espaciosa y hogareña,las habitaciones fueron el único detalle que había cambiado y su color en el interior del azul marino que recordaba ahora eran de un color verde celeste. —Qué te parece?—me pregunta parado en el marco de la puerta de la que solía ser mi habitación. —Está muy linda,todo es perfecto. —Pense que no lo sería. —Los cambios son buenos solía decir el abuelo—le digo con una sonrisa. —Lo son más si estás muy bien acompañado—añade mirándome intensamente y sentí todo mi rostro enrojecer. Que le diría?,Por qué ahora no podía controlar sentirme como lo hacía con él? Mía. No podía creer que mi maldito cuerpo traicionero me estuviera haciendo esto,me acababa de sonrojar frente a él y lo único que pude hacer fue pegarme al piso sin responder a una sola palabra de su comentario. Alek de repente suelta una risa ronca que me hace reaccionar. —Eso solía decir no? —Claro—asiento con una sonrisa nerviosa. —Quieres que vayamos a comer algo? —Si—acepto acomodando un mechón de cabello atrás de mi oreja. —Cuando tu quieras podemos regresar aquí—me propone y no dudo en aceptarlo. —Por supuesto. Después ambos salimos de la casa, subimos a su auto y mientras nos alejamos de ella,no pude evitar mirar su rostro y comprobar que no fui la única en sentirme feliz de estar ahí. —Habías estado en la cabaña antes?—le pregunto y él sonríe sin apartar los ojos de enfrente. —Por qué lo preguntas? —Tengo curiosidad—respondo y él se ríe. —Alek es en serio!—Lo regaño incómoda. —Perdón pensé que nunca lo preguntarías. —Y bien?—insisto levantando una ceja. Alek suelta un suspiro y niega con la cabeza. —Cómo ya te dije cuando termine la universidad el abuelo me la regaló pero la rechace por qué no quería volver a un lugar donde tú y yo estuvimos y que ya nunca más volvería a ser así, luego paso un año y aún seguía estando molesto contigo pero fue un día que discutí con Laurent que busque un escape y termine llendo al lago de la cabaña,pase unos días aquí solo y después de un tiempo me di cuenta que te extrañaba mucho así que le acepte la casa al abuelo. —Entonces la casa te hacía sentir que yo estaba contigo—concluyó en voz alta. —Si—acepta neutral. —Y fuiste seguido después de esa vez? —A veces cuando me sentía sobre abrumado pero fue hace unas semanas que la mandé a reparar para ti. —Eso fue...un gesto muy lindo de tu parte —le digo nerviosa y él me sonríe. —Hay cosas que nunca cambiaron en mi como tú piensas. —Alek yo... —No digas nada Mía por favor...—me pide al detener el auto en una pequeña cafetería. —Pero es que si debo—Queria disculparme por haberlo juzgado mal. —No quiero oirlo, porque sé como terminaré arruinando lo. —A qué te refieres?—le pregunte confundida pero en el fondo sabía a qué se refirió«El beso« Ese que ocultaba algo más que su falsa justificación de un castigo. —Nada Mía—quiso disuadir abriendo su puerta—vamos a comer. Y así termino nuestra conversación pero yo no iba a rendirme en aclarar las cosas,poner las cartas sobre la mesa,quería averiguar que me ocultaba y si morir de nervios entre sus brazos tenía algún sentido, tener esos deseos y pensamientos así como lo que estaba naciendo en mi pecho por él que no era para nada algo fraternal. Cuando deje de poco a poco verlo como mi hermanastro?,Acaso él sentirá lo mismo o es mi mente intentando engañarme? Durante la comida no dije nada y él tampoco,sólo lo mire a los ojos buscando alguna respuesta absurdamente. Tiempo después ambos salimos de aquella cafetería y regresamos a la empresa y una vez solos en el elevador lo encare. —Quiero disculparme por juzgarte mal todo este tiempo, no debí precipitarme a hacerlo pero estaba tan molesta contigo—comienzo mirándolo. —Mía te dije que no es necesario hablar de eso. —No!—grito fastidiada—Ya me cansé de que un día seas dulce conmigo y evadas las razones de por qué me besaste aquella vez. —Pensé que eso ya estaba olvidado. —Tuve miedo cuando lo hiciste pero hubo algo que no pudiste decirme esa vez por ese impulso y quiero saberlo?! —Mía basta!—grito molestó—Sólo vamos a arruinarnos el día. —A eso me refiero ahora dices cosas frías para alejarme y quiero entender por qué? —No existe un porqué—sus ojos me miraron con rudeza pero no iba a rendir . —Claro que sí y me lo insinuaste en la cabaña. —Esto es ridículo Mía! —Si lo es dime qué significa eso de que me extrañabas y a la vez me odiabas? —Ya te lo dije, fue por qué te fuiste—sanja saliendo rápidamente del elevador cuando esté abre sus puertas. —No fue sólo por eso Alek—le reclamo siguiendo lo hasta su oficina. —Es la verdad ya te lo dije. —Entonces bésame!—grité sorprendiendo lo. —Qué?—se dio la vuelta y me miró incrédulo. —Creo que me escuchaste bien. —No puedo—se nego apretando su mandíbula con impotencia como si estuviera controlando se demasiado de decirme algo más pero era lo que quería. —Acabemos con esto Alek sólo bésame—exijo al acercarme a él pero me detiene tomando mis manos inmediatamente cuando intento ponerlas en su pecho. —No quiero que me odies más... —Yo jamás te he odiado—le aseguro mirando directamente sus ojos. —De cualquier forma te prometí no hacerlo—musito—sé que tú me ves como un hermano y lamento haber alterado las cosas haciendo esa estupidez de besarte. —No alteraste nada, despertaste algo en mi que aunque me asusta quiero averiguar lo contigo,si no me estoy equivocando en sentirme así cada vez que estamos cerca y te veo. —Mia...yo te... —No digas nada—lo interrumpí poniendo una mano sobre su boca ya me sentía lo suficientemente culpable por desear más. —Por qué?...Acaso temes lo que pueda decirte o lo que estás sintiendo?—me pregunto soltando mis brazos para posar una de sus manos en mi cintura y otra hacia mi rostro,justo sobre mi barbilla que acaricio suavemente con los dedos. —Tengo miedo por los dos... pero aún así quiero tomar el riesgo—exclamé en un susurro que lo hizo mirarme confundido pero yo lo estaba más. Estar en sus brazos aunque era incorrecto y prohibido,se sentía bien. No supe si fueron mis palabras o la adrenalina del momento lo que hizo a Alek tomar ese impulso pero mi corazón salto como loco cuando lo hizo, se comenzó a agitar primero lento y después cada vez más rápido hasta que lo sentí salirse junto a mi respiración que estaba entre mezclando se con la suya.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD