¡Ahaha! No, no. ¡¡Es que jamás hubiese supuesto que
tu reacción sería tan seria…!! ¡Increíble! ¡Hoshii, eres
demasiado gracioso! ¡Por supuesto que sólo bromeo, sólo
bromeaba!
Bueno, eso es lógico. No hay alguien que creyese que
una repetición como esa sucediese en la realidad.
- Cierto… una broma… por supuesto que es una broma.
- Por supuesto. Obviamente es una broma… Dejar que
me maten…
Sentí algo extraño con la última oración.
- … ¿Haruaki?
- ... Y, ¿cómo puedo ayudarte?
¿Ayudarme? ¿De qué está hablando Haruaki?
- Bueno, ya que de todas formas mis recuerdos se
perderán en el siguiente mundo, supongo que se limita a lo que
pueda hacer ahora.
Ah, ya veo—
Haruaki cree en el “Salón Rechazador”. Cree en la
historia que todos los demás pensarían que fue inventada.
- … Haruaki.
- ¿Qué ocurre, Hoshii?
- Este… este sólo es un escenario de ficción que inventé,
¿sabes?
Haruaki ríe y dándolo por hecho, dice, - Esa es una
mentira, ¿no?
- ¿Qué—
Ni siquiera puedo pronunciar las palabras para
preguntarle cómo se dio cuenta de eso. Quiero decir, ni siquiera
yo podría creer una historia tan absurda aunque me lo rogasen.
- ¡Wahaha! ¿Te impresiona esta profunda amistad mía
que logra que me trague una historia como esa sin dudar?
- Sí.
Cuando asiento, Haruaki parece ser tomado por
sorpresa por alguna razón.
N-No… ¡No contestes tan francamente! ¡Harás que
me sonroje! -, se rasca la nariz tímidamente. - En todo caso,
Daiya también piensa que esta no es una historia de ficción,
sino que en verdad te está ocurriendo, ¿sabes?
- ¿Eh?… No, no lo creo. Quiero decir, estamos
hablando Daiya, el realista, ¿recuerdas?
Sin embargo, ahora que lo menciona, tal vez él haya
actuado un tanto inusual. Después de todo, cambió de lugar
para esta charla especialmente, y sacrificó su recreo. Si en
realidad pensase que sólo es una novela, me hubiese apartado
con algo como “Aburrido. No lo escribas.”.
- Está bien, probablemente no creyó tu historia tal cual.
Pero en verdad cree que te encuentras en esta situación en este
momento. ¡Lo sentí!
Ahora que lo pienso, el consejo de Daiya estuvo un
poco fuera de contexto, considerando que se trataba de una
novela. Claramente eligió las respuestas que yo quería.
- Para empezar hay una contradicción, Hoshii. Verás,
Aya-chan, quien es el motivo de la 「Estudiante Transferida」
llegó hoy. Llamaste a Daiya en el recreo después de la primera
lección. ¿Cuándo habrías tenido el tiempo para pensar en todo
esto?
- Ah—
Eso es completamente cierto.
- Creo que estás diciendo la verdad, y no sólo una
invención.
- … ¿Por qué?
- Está demasiado bien hecho como para ser una
invención tuya, ¿no? No hay forma de que tengas una
imaginación tan viva.
- Qué grosero…
- Bueno, pero aunque fueses un poco más brillante y
pudieses inventar esto en tan corto tiempo, seguiría creyéndote.
- … ¿Por qué?
- Porque somos amigos, ¿no?
Uwa, qué cosas está diciendo. Quiero decir, ¿cómo
debería… evitar el ruborizarme y reaccionar ante él si me habla
de este modo?
Haruaki frunce el ceño y pone una papa frita en su boca.
- Ya veo. Así que Aya-chan… no, Otonashi Aya puede
haberme matado…
Como sugirió Haruaki, fuimos a un McDonald’s. Dos
estudiantes en uniforme que se retiraron antes por enfermedad,
en un McDonald’s, a plena luz del día. Era inevitable el sentir
las miradas de la gente de alrededor y querer huir.
- Me pregunto si a Otonashi-san le importaría estar en
un McDonald’s a esta hora y en uniforme.
- Bueno, supongo que en el caso de Otonashi Aya, no lo
haría.
Haruaki escucha la historia de que podría haber sido
asesinado por la Otonashi-san de la cual se enamoró a primera
vista, y escupe su nombre con hostilidad.
- En otras palabras, se ha adaptado a esto a través de
más de 2.000 ciclos.
Otonashi-san se ha acostumbrado a que todo sea
declarado 「vacío」. De seguro ya no se altera por ninguna
cosa que ocurra en el 「Salón Rechazador」. Se ha adaptado a
esta situación anormal. ¿En verdad se podría decir que su
personalidad aún es normal? ¿La de esta Otonashi-san que está
tratando de matarme?
- ¿Se supone que este era un escape?
Mi corazón se detiene.
La repentina voz de la persona en la cual pensaba en
este mismo momento. No me puedo voltear hacia la voz detrás de mí, soy incapaz de moverme, como si estuviese hecho de
cemento.
¿Cómo nos encontró? Ni siquiera le dije a Daiya.
Otonashi-san camina alrededor de mí y se detiene frente
mí. Sigo sin ser capaz de levantar el rostro.
- Te contaré algo bueno, Hoshino -, dice con una
sonrisa en su rostro. - Estoy viviendo este 2 de Marzo por
2.602ª vez. He pasado este tiempo junto a los compañeros de
clase que no han cambiado en lo más mínimo, ya que no
mantienen recuerdo alguno, y no están conscientes de esta
recurrencia -. Silenciosamente pone su mano sobre la mesa.
Eso es suficiente para hacer que mi cuerpo quedase tieso. - La
gente cambia. Sus valores también. Así que no es para nada
fácil predecir sus acciones. Sin embargo, es mucho más fácil
adivinar las acciones de ustedes, ya que están atrapados en un
callejón sin salida, y nunca cambian. Aún más, ya que es el
mismo 2 de Marzo, conozco tu patrón de conversación.
Hoshino, puedo predecir fácilmente el rango de acciones que
tomaría un estudiante de preparatoria pasivo como tú.
Sólo estoy experimentando la 「 diferencia de
información 」 que Daiya mencionó anteriormente. Pensé
vagamente que sólo era sobre información acerca del 「Salón
Rechazador 」 o de la “caja”. Pero no es sólo eso. La
información más crucial es la información sobre 「Hoshino
Kazuki」— o sea, yo. Y la información que necesito obtener
es sobre 「Otonashi Aya」. A eso se refería Daiya desde un
principio. Es por eso que dijo que la diferencia entre nuestra
información desaparecería a través de más repeticiones.
- ¿Entiendes? No puedes escapar de mí, Hoshino. Te
tengo a mi alcance. Podría aplastarte fácilmente. Pero si lo
hago, también aplastaría ese importante objeto que posees, esa
es la única razón por la que estás vivo. ¿Lo entiendes? Será
mejor que no me hagas enfadar.
Otonashi-san toma mi mano. - Quédate en silencio y
sígueme. Y luego obedéceme en silencio.
No está tomando mi mano fuertemente. Si lo intento,
debería ser capaz de sacudírmela de encima. Pero… ¿puedo
hacer eso?… imposible. Ya he sido capturado por Otonashi
Aya. ¿No doy pena? Estoy consciente de eso, pero es sólo que
no puedo… desafiarla. No sé cómo. Y a pesar de eso—a pesar
de desconocer algún motivo para desafiarla—mi mano se libera
del agarre de Otonashi-san.
- ¿Qué estás haciendo? -, dice Otonashi-san. No fui
capaz de sacarla de encima, así que sus palabras hostiles no
eran dirigidas hacia mí.
- ¿Que qué estoy haciendo?… ¡Ha!
Eran dirigidas hacia Haruaki, quien había separado
nuestras manos.
- ¡No te entregaré a Hoshino! ¿No puedes comprender
algo tan simple? ¿Eres idiota?
Las provocaciones de Haruaki son infantiles, pero su
rostro está rígido. Está mintiendo completamente. Él no
menosprecia de esa manera a la gente, para empezar.
Sin embargo, naturalmente, Otonashi-san no reacciona
ante su provocación.
No estoy preguntando eso. Usui, parece que tú eres el
que no puede usar su cabeza. Tus acciones son inútiles,
insignificantes. Parece que has decidido salvar a Hoshino, pero
ese sólo es un sueño pasajero y frágil, a punto de desaparecer.
De todas formas, la próxima vez, habrás olvidado esa
determinación y vendrás corriendo a declararte ante mí en lugar
de considerarme tu enemiga.
Haruaki titubea ante estas palabras. Sabe que será de
esa forma. Si todo se reinicia otra vez, Haruaki olvidará
nuestras conversaciones de esta vez. Sin embargo, aunque sea
hostil hacia ella ahora, va a enamorarse a primera vista
nuevamente, y se volverá a declarar. Haruaki está dentro de un
callejón sin salida. Y aunque está enfrentado a tal verdad,
Haruaki aprieta su puño.
- ¡No, tú sigues siendo quien no puede usar su cabeza,
Otonashi! ¡Tal vez en verdad regrese a ser el “yo inconsciente”
cada vez! Supongo que no seré capaz de mantener mis
recuerdos, y no soy tan brillante como Daiya. Pero, ¿sabes
qué? Tengo bastante fe en mí mismo.
- No lo entiendo. ¿Qué tratas de decir?
Dime, Otonashi. Es cierto que estoy en un punto
muerto y eso no cambiará, ¿cierto?
- Sí, es por eso que no puedes hacer algo.
- ¡Ha! ¡Es justo al revés, Otonashi! Si no voy a cambiar,
puedo poner las manos en el fuego por el yo del siguiente
mundo. Después de todo, seré exactamente la misma persona
que soy ahora. ¡Puedo imaginar eso sin problemas! Esos “yo”
van a creer en Hoshii cada vez que explique esta situación, y lo
ayudarán cada vez. No importa qué mundo sea, no abandonaré
a mi amigo Hoshii. Escucha y recuerda bien esto, Otonashi— -,
señala a Otonashi-san. - —Si haces de Hoshino Kazuki tu
enemigo, también harás que un inmortal esté en tu contra. ¡Yo!
Para ser honesto, su postura es cualquier cosa, excepto
firme; está fanfarroneando, y sus manos hasta están temblando.
Obviamente está inquieto, en especial porque normalmente
anda haciendo de gracioso ante todos. Las palabras heroicas le
venían tan poco, que ni siquiera parecía gracioso. Pero sus
palabras calentaron mi corazón más que suficiente. Quiero
decir, Haruaki lo está diciendo sin 1% de duda. Tampoco hay alguna de sus exageraciones comunes. Haruaki lo dice dándolo
por hecho.
- ……
Por supuesto que Otonashi no está nerviosa, ni en lo
más mínimo, por su postura insegura. Pero tampoco objeta de
inmediato. Cierra su boca durante unos segundos, molesta.
- … Me cercas como si fuese la mala. ¿No estás
consciente de que es Hoshino Kazuki quien te arrastró hasta
este “Salón Rechazador”?
Las palabras de Otonashi-san son precisas y afiladas.
Haruaki recibe daño por cada una, pero aún así—
- ¡No confundiré a mi aliado sólo por eso!
Haruaki no cambia de opinión. Decididamente no
desvía su mirada de Otonashi-san, a pesar de tener miedo.
Esto no es bueno. Quiero decir, ¡el oponente es
Otonashi Aya! Ella no es quien está molesta cuando Haruaki la
declara como una enemiga eterna. Es Haruaki. La chica a la
cual se siente atraído cada vez va a ser hostil con él; sin razón
aparente. A partir de ahora, Haruaki sufrirá cada vez. Mientras
que ella, de seguro, no siente presión alguna al ser
menospreciada por él.
Sin embargo…
- He perdido mi interés -, Otonashi-san es quien desvía
la mirada primero y se da la vuelta. - De todas formas, todas
tus acciones se volverán insignificantes cuando llegue la
próxima vez -, escupe esas palabras, y se va.
Si no fuese porque ella fue quien lo dijo, habría sonado
como una pobre excusa. Pero no se oye para nada como eso.
En primer lugar, ¿cómo podría Otonashi-san perder contra él si
ni siquiera se preocupa por él? Por lo tanto, simplemente dijo
lo que pensaba. Sencillamente llegó a la conclusión de que
sería más conveniente hacer algo respecto a mí en una
situación más ventajosa. Otonashi-san no siente nada por
nosotros. Obviamente no siente miedo, pero no está enojada
con nosotros y tampoco nos desprecia.
Así que me pregunto—¿por qué?