Manual

1571 Words
Mafia Capítulo 21 Manual Kriv Estoy algo inquieto, como si me faltara el aire, se que esta pasando algo, desde que Natalia Ivanov, a unos meses de nacer su primogénita, se presentó en mi oficina, buscando refugio, Nazar y ella han estado encerradas hablando. Creí que los zolov estaban en la villa y resulta que están dentro de mi casa, tras un intentó de secuestro contra su esposo e hija, quienes ahora están en una habitación de huéspedes, mientras nuestras respectivas esposas hablan. Tatiana también es partícipe. En ocasiones me arrepiento de haberle dado vía libre sobre Nazar. Pero no puedo retractarme, lo que me molesta es que se pone muy territorial con ella. Cosa que no entiendo y me encabrona. Alguien abre abruptamente la puerta de mi despacho, es una de las escoltas del área recreativa. – Señor hay un problema. Me levanto abruptamente y camino hacia el nuevo gimnasio, que esta cercas de la zona recreativa para las mujeres, escucho los gritos de la mujer de Zolov y cuando entro, lo que veo me aterroriza, la tiene sujeta contra el suelo y ella intenta safarze, esta sofocada, luchando por liberarse, mientras esa demente le grita. – ¡Vamos tú puedes! ¡Pelea! – Mi instinto sobreprotector entra en acción, me lanzo hacia ella y Nana se me atraviesa, pero la hago aun lado tirándola al suelo. Nadie me detiene, pero la mujer de Zolov, se percata y la suelta retrocediendo, respirando con dificultad, todas la mujeres que la veían, sin hacer nada, me bloquean el paso. – ¡¿Qué crees que haces?¡ – contengo el impulso de atravesar el mar de mujeres y llegar a ella, que se levanta como si nada. Y sus miradas me confunden, pero más la de ella me deja petrificado. Quien pasa a mi lado corriendo. Natalia me fulmina con La mirada. – ¡Eres un maldito idiota! – dicho esto sale tras Nazar – ¡Nazar, no hemos terminado! – Ella no la estaba lastimando, estaban entrenando – me dice Nana con tristeza – Jamás dejaría que le hicieran daño. Se van, todas apartan la mirada y me quedo en shock, cuando llegó a nuestro cuarto. Está mi hermano Griv, que también parece molesto. Me dice. – Está en el cuarto de Nana, yo no entraría. Pero ignoro sus palabras y me acerco, me detengo en seco, cuando oigo el llanto ahogado de Nazar, y como Tania le susurra palabras de aliento, no es el llanto habitual. Es más bien de dolor, un dolor que yo le he causado. Cuando caigo en cuenta que la he regado. Mi hermano menor, me aleja de la puerta y no me resisto. Me dejo guiar hasta mi despacho, donde una cabreada Natalia se vuelve hacia mí más furiosa que nunca. – ¿Que creo que hago? ¿Es enserio? Dime. Idiota. ¿Que clase de persona crees que soy? Una psicopata que entraría a atacar a tu mujer.– tiene todo el derecho de estar molesta – ERES LA PERSONA MAS IDIOTA QUE HE CONOCIDO. ESTABA AYUDANDOLA A ENTRENAR, QUERIA DEJAR DE SENTIRSE DÉBIL, UNA VÍCTIMA Y VAS TU Y LO ARRUINAS TODO, IMBÉCIL. – Natalia – le dice su marido serio. – ¡No he terminado! – le gruñe furiosa y sigue contra atacando – Ella está cansada de tu sobreprotección, ella no necesita eso de ti, ella te necesita fuerte y ella dejar de sentirse una carga, pero felicidades, si no te deja ahora, sigue así y sin ayuda de nadie arruinaras tu matrimonio. Con eso pasa golpeando mi hombro y me deja solo con mis hermanos y los hombres zolov. No digo nada, solo me dejo guiar por Griv, me dejo caer en mi sofá de cuero y cubro mis manos mi rostro, avergonzado de mí mismo Y mi reacción. – Ella tiene razón Kriv, si sigues así, solo lo alegaras de ti – Victor tiene razón, pero la simple idea de perderla me esta volviendo loco. – Lo siento – me ahogó en un sollozo – No quería ofender a tu mujer, es que la idea de que alguien la vuelva a lastimar, simplemente me supera. – Te comprendo Kriv, pero si algo aprendí, que cuando personas como nosotros nos enamoramos de mujeres como ellas, debemos evitar Asfixiarlas o las perderemos. Te lo digo por experiencia propia, quizá no aplica en Natalia por su condición, pero lo hice con mi hermana y créeme, pague las consecuencias. Tiene razón. Joder la tiene. Mi hermano Kriv, me pone un vaso de whisky en la mano. Lo siento irreal, miro el vaso y lo siento como si estuviera vacío. – Creo que necesitamos salir, solo hombres. Añade Alguien, no me importa otra cosa que volver a verla y disculparme. – ¿Un teibol? – Ni de puta broma, han abierto un club nuevo en el centro de la ciudad. Se llama el infierno. Irónico, ahí me debería ir ahora mismo, arder al maldito averno. Nazar Por fin he dejado de llorar, estoy haciendo justo lo que Tania me dijo, arreglarnos, Natalia nos llevara a una de las mejores discotecas de Rusia Y vamos a divertidos, por primera vez haré algo fuera de lo común, que estar encerrada en la finca, necesito distanciarme de Kriv, aunque qué sea unas horas, la mirada que me dedicó en el área recreativa me persigue y deprime, como si no fuera capaz de luchar, como si siempre necesitara de él y odio ese sentimiento, reaccionó justo como había pensado, irracional. Incrédulo, como si no necesitara nada de esto salvo el, eso me dolió más que las palabras no dichas. Pero Natalia y Tatiana tienen razón, Necesito vivir mi vida, tener amigas, no podría decir que Natalia puede ser una amiga, su mera presencia intimida a cualquiera, Tatiana me ha contado que ella es una sociópata clase cinco, en términos generales, ella es incapaz de tener empatía, ella jamás dudará en decirme la verdad, desde que Tatiana y Griv se casaron no han disfrutado de una luna de miel, uno porque ella estaba herida y otra porque es muy resgiozo que los vean fuera. Los romanov, según Tania son una emenaza. Aunque Tatiana no tiene ningún diagnóstico mental, por alguna razón se entendió con ella, le dice que es fácil hablar con ella porque entienden a la muerte, en un sentido retorcido podrían parecer hermanas, aunque no estén emparentadas y sus apariencias sean diferentes, sobre todo porque una es rubia, alta, ojos verdes y la otra es alta, cabello n***o como la noche y unos de acero gris. Ellas me estaban entrenando, Natalia con mano dura y Tatiana como un atacante, llevábamos dos meces practicando en muñecos, quería darle una sorpresa a Kriv, pero reaccionó justo como creía, como un idiota sobreprotector. Así que saldríamos a tomar, buenos las chicas tomarían, yo no, Natalia dice que no estoy lista para metabolizar el alcohol, que me pondré depresiva y recordaré mis momentos más oscuros y dolorosos, así que ella controlaría mis bebidas, tres camionetas blindadas, nos seguirán. Así que ella me rebusco en el armario una ropa adecuada para mi primer salida, nada de vestidos, dijo, nada de faldas, no estaba lista aun, lo entendía, no me sentía cómoda con mi cuerpo aun y menos lo estaría su iva a estar rodeada de mucha gente, Nana me tranquilizo cuando me vio con mi expresión de angustia, pero Natalia le reprendió, dijo que necesitaba salir de esto por mi sola, que las palabras de aliento me las debería decir yo y no otra persona, ella era dulcemente cruel y severa, me dijo algo que llevo grabado en mi alma, algo que su madre le decía todo el tiempo, “De todo lo malo, saca lo bueno, incluso de la mierda en tu vida, vence tus propios demonios, ellos son peores que tus torturadores, porque se te graban en al alma y debes vencer a ti misma y no dejar que tu mismas te autodestruyas” “Dices muchas cosas bonitas, pero a la vez raras” le dije, intrigada por la indiferencia en su voz. “Estar rodeada de mierda no nos ensucia, ni siquiera nos contamina, la peor mierda ya la sobrevivimos” “Eso, en vez de autocompadecerte debe hacerte sentir grande, porque a pesar de todo, aquí estas y ellos se están revolviendo en su mierda, incluso mejor, están pagando con creces el dolor qué hemos sufrido, nosotras ya no deberíamos sentirlo, debemos continuar con nuestras cicatrices, las del alma y el cuerpo, ten en cuenta una cosa, nadie sobreviviría a lo que tu y yo hemos sobrevivido, no debemos dejar que eso nos domine o le daremos el poder que tuvieron sobre nosotros, si rompes ese patrón, tú ganarás, mientras que ellos ya perdieron, serás libre de ti misma, ellos jamás escaparan, ni siquiera muertos” Por eso estamos aquí, arreglándonos para tener una noche de chicas, algo que ella nunca ha experimentado y quiere hacerlo con nosotras. Bajamos las escaleras platicando animadamente, mi sonrisa pierde su brillo cuando Kriv, me mira y me ve igual que en área recreativa, hago lo que me aconsejaron Nana y Tatiana, alzó el mentón, desvió la mirada mientras Natalia contiene una sonrisa de orgullo y me abre la puerta. Salgo sin mirar atrás. – Lo siento hermano, pero has perdido esta vez y debes asumir las consecuencias. Le dice Yerik.
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