El viernes llega demasiado rápido para mi gusto. Por la mañana vamos, Tyler y yo, a clase, aunque se nota que la gente se creía que ayer no había ido por la policía...si supieran que sólo tenía un resaca, no sé qué harían. Mark y Jules se disculpan, no sé ni porqué y en el descanso el profesor Cooper quiere hablar conmigo, pero como siempre, paso de él, no tengo ganas de cabrearme antes de hora, porque sé que, de alguna manera, esta noche me voy a cabrear. Después de clase nos vamos a la sede, hemos quedado con los otros para comer e ir a la piscina que hay en la última planta, y así ya estaré ahí para la hora acordada con mi grupo. Al llegar a la sede, vamos directamente a la azotea, donde nos esperan nuestros amigos. Comemos pasta de la que sobró de ayer y después nos vamos a la pisc

