Narra Catalella
Tomo la mano de Caelum y cargo a Ágape para poder bajar las escaleras y alistarlos para un nuevo día
Nos mudamos hace unos días a la casa de Emmanuel y mía la cual nos regalaron nuestros abuelos ya que ninguno quería vivir en la casa del otro “mi esposo" esta en un viaje de negocios por lo tanto desde que me mude no lo he visto y es algo que realmente agradezco
Preparo el desayuno de los dos ya que ambos están bañados y vestidos, cuando termino sirvo el desayuno de Caelum y se lo doy recibiendo un beso de su parte
—buenos días mi sol – ruedo los ojos
—al fin llegas y deja de usar ese apodo en mi – pido
—te gustaba que te llamara así cuando salíamos – coloco a Ágape en su silla para poder alimentarla ya que estamos tarde para el primer día de Caelum en la nueva escuela
—Glemir no estoy de humor esta mañana así que deja de j***r – pido
—No estoy molestándote además ¿Por qué no estas lista todavía? – pregunta
—tengo un niño de siete años y una de uno los cuales necesitan que los ayude todas las mañanas ¿eso te dice algo? – pregunto
—bien, dame la comida de la niña yo la alimentare mientras tu terminas de cepillarte ese nido de pájaro que tienes
—al fin dices algo productivo en el largo tiempo que llevo conociéndote
—¿Me llamaste estúpido?
—no digas groserías en frente de Caelum – pido
—tu empezaste
(…)
No puedo evitar reír por la escena frente a mis ojos, se supone que las madres son las que lloran al dejar a los niños el primer día
—¿podemos dejarlo mañana? – niego
—ya déjalo entrar a clases – pido
—Tómame una última foto con mi pequeño – tomo el celular y tomo la foto con rapidez
—déjalo ir ya de lo contrario llegara tarde
—una última fotografía – sostengo a Glemir del brazo alejándolo de Caelum
—ya basta – ordeno – nuestro hijo llegara tarde si sigues con tu ridiculez
—debo aprovechar, solo tenía cinco años cuando lo conocí y ahora tiene siete en poco tiempo vivirá solo en un departamento y no se acordará de su padre – tomo unos de los pañuelos de Ágape y se lo doy
—limpia tus lagrimas, estas dejándome en vergüenza
Los amo nos vemos en la salida
—yo también te amo príncipe - este padre es mas sentimental que una mujer embarazada
—Nos vemos en la salida amor – me despido
Caelum nos da la espalda entrando a la escuela
—en un parpadeo se casara y tendrá hijos – ruedo los ojos
—la próxima vez vendremos por caminos separados – indico – me estas dejando en vergüenza frente a los demás – tomo la carriola de Ágape y empiezo a caminar a los estacionamientos
—es nuestro hijo, mi único hijo comprenderme
—también es mi único hijo y yo no estoy llorando como Magdalena – me quejo
—no soy igual a ti – detengo mis pasos y tomo otro pañuelo limpiando sus lagrimas y mocos
—eres un hombre adulto compórtate como tal – pido entregándole el pañuelo con sus mocos
—pareces mi madre
(…)
Le entrego a la bebé a Marco como todas las tardes, digamos que pusimos ciertos horarios para estar con Ágape y como yo soy la tutora legal el solo la tiene las tarde de los días de la semana y los sábados el día completo, ha sido así desde que nos mudamos a los Ángeles, antes solo podía visitarla en Nueva Zelanda
—regreso a las cinco por ella – recuerdo
—¿podríamos hablar un momento?
—es lo que estamos haciendo – indicó
—quiero pedirte un favor
—solo dilo – no me gustan que le den rodeos a las cosas
—quiero tener más tiempo a mi hija – esto se veía venir
Es su hija y es algo que no puedo cambiar por mas que quiera, tengo que aceptar que a pesar de su corta edad ha sido un padre responsable y jamás ha ido en contra de lo que decidimos de acuerdo a Ágape
—¿cuánto tiempo más? – pregunto
—el suficiente para no perderme mas cosas de su crecimiento – miro a Ágape sabiendo lo importante que es tener una figura paternal para ella
—tres días tu y cuatro yo a partir de la semana que viene ¿estás de acuerdo con eso? – pregunto
—Por ahora si – responde
—Adiós princesa – beso su cien haciéndola reír – cuídala bien de lo contrario te ejecutare y no estoy bromeando
—Es la misma amenaza de todos los días
—Para que te graves en el cerebro que lo haré si no proteges a mi sobrina con tu vida
—soy su padre
—pero no confío en ti y eso nadie lo cambiará – dejo claro
—Podría decir lo mismo sobre ti – responde
—ya dejen de pelear parecen perros y gatos – regaña su madre – Catalella te aseguro que mi nieta estará a salvo en esta casa así que puedes irte tranquila te aseguro que cuando regreses ella estará a salvo
Por más que quiera no puedo confiar en nadie de la familia de Emmanuel ni siquiera puedo estar cerca de ellos sin sentir odio o rencor
(…)
Suelto un fuerte suspiro al sentir mi cuerpo chocar con la cómoda cama, ha sido un día muy largo y presiento que mañana será a un más pesado, hacerse cargo de niños pequeños sin ayuda puede ser pesado, ya entiendo a que se refería Laura a lo que se refería que Caelum necesita una madre y no una cajera ser madre es muy difícil, bañarlo, alimentarlo, ayudarlo hacer la tarea, jugar con él, desvelarme cuando enferma amo hacer esas cosas pero son cansadas y ahora no tengo la ayuda de mis hermanas y tampoco de Laura y hay dos niños a los cuales atender
Necesito revisar los últimos casos que me enviaron, estudiarlos y analisarlos adecuadamente para poder ganar los casos próximos pero primero necesito una ducha fría para despertar un poco
Tomo mi toalla y entro al baño después de unos segundos siento el refrescante agua caer sobre mi, esto es lo que necesitaba desde que llegue a casa
Después de unos minutos salgo del baño y entro en el armario buscando algo cómodo de vestir para poder revisar los casos de la agencia, creo que hoy me quedaré hasta las tres o dos de la mañana trabajando
—no pensé que vendrías este mes – volteó encontrándome con esos ojos color gris
—¿qué demonios haces aquí? – pregunto sujetando la toalla con fuerza
—también es mi casa – su mirada me incomoda
—a lo que me refiero es ¿Qué diablos haces en mi habitación?
—¿tu habitación?
—si ¿quién te dio permiso para entrar? – pregunto
—No necesito permiso para entrar a mi habitación – lo veo sonreír – ya veo lo que sucede nuestros abuelos todavía tienen fe en el que nuestro matrimonio funcione
—no digas idioteces – ordeno – ellos saben que jamás nos amaremos
—¿estás segura de eso?
—si
—entonces ¿por qué nos dieron la misma habitación? – se acerca a mi - tal vez esperan que tengamos un heredero – coloca su mano en mi cintura – podemos hacer eso, después de todo se puede tener sexo sin sentir nada – sonrió de lado
—quita tus manos de encima de mi de lo contrario te aseguro que será imposible que tengas un heredero con otra mujer – Emmanuel sonríe al igual que yo
—te has vuelto mas fría y cruel pero también mas hermosa – coloco mis manos encima de las suyas intentando quitarlas pero simplemente no puedo - ¿recuerdas lo que te dije antes?
—quita tus asquerosas manos de encima de mi o de lo contrarío no las usarás más – ordeno
—Te dije que no te metieras conmigo, muchas veces te lo advirtieron pero simplemente seguiste con tu estúpida venganza creyendo que eras la mejor y sobre todo alguien intocable – bien acepto que su comportamiento me esta asustando un poco – métete en tu maldita cabeza que la única razón por la cual no estas muerta es por que todavía te quiero como mi mujer y no puedo dejar que toquen algo que me pertenece
—aléjate de mi – pido una vez que su mano sube a mi cuello
—no puedo creer que estés asustada ¿acaso no eres la gran líder de la familia Coleman? Dijiste que jamás mostrarías miedo ante mi – se burla
—no te temo – indico - ¿por qué le tendría miedo a un niñato?
—por que sabes perfectamente que con solo una orden mía puedo hacer que tus queridas hermanas estén nuevamente en peligro y tu madre muera – trago saliva – a partir de ahora seguirás mis reglas y no quiero objeciones de lo contrario alguien mas pagara tus idioteces – lo único que puedo demostrar es odio
Sabe que con tener a mis hermanas me tiene en sus manos y aprovecha eso para que haga todo lo que el pida
—Te comportaras como mi mujer dentro y fuera de la casa no me importa lo que pienses
—eres un maldito niño caprichoso – respondo con desagrado
—tienes razón y para desgracia tuya tu eres mi nuevo capricho – su rostro se acerca al mío pero volteo mi cabeza haciendo que su supuesto beso quede en mi mejilla – nos casamos hace un año pero todavía no hemos consumado nuestro matrimonio – trago saliva – hagámoslo ahora