29. DE AMISTADES Y AMORES II

2238 Words
Tiempo presente Nika Aunque no sentía dolor, sí había cierta tensión en mi abdomen y una terrible incomodidad por el yeso en mi brazo; sin embargo, era hermoso estar acompañada de la imponente figura de Alek, quien veía por la ventana con preocupación y a la vez como si un nostálgico recuerdo se apropiara de él. —¿Algo interesante afuera? —¡Nika! —en un par de zancadas quejó junto a mí y sujetó tierno mi mano—. No imaginas cuán preocupados estábamos por ti. —¿Estábamos? —pregunté confundida. Él señaló con su cabeza al otro lado de mi cama y el husky ladró mientras batía feliz su cola, y se me acercó con la misma emoción que Alek. —No se te despegó un instante y tampoco tuve el corazón para dejarlo afuera así que, con permiso del doctor, lo dejé quedarse después de que te acomodaran en una habitación —me conmoví ante el detalle de ambos. —Gracias. —Se nota cuánto te quiere, aunque todavía me intriga lo ocurrido desde tu llamada. —Primero respóndeme algo. ¿Luzhin murió? —No. Mis hombres llegaron a la zona y solo encontraron el auto, pero alguien había sacado a Luzhin —exhalé apesadumbrada por esta pesadilla. Resignada, le conté a Alek lo ocurrido desde el primer encuentro hasta esa noche cuando descubrí la identidad de Kirill. A diferencia de Vicky, yo soy más cuidadosa en ese sentido y tiendo a investigar a las personas cuando siento que me estoy acercando a ellas, pero esta vez no podía quitarme del pecho la sensación de vacío y traición. —Supongo que en el fondo quería equivocarme. —¿Supones? —cuestionó inquisidor sin ser duro. —Quería equivocarme. En verdad me gustó cómo empezó y más el transcurrir de nuestras citas… En el fondo creo que, así como dijo Luzhin, también me habría gustado estar con él un par de veces más, pero solo de pensar que en un día pude morir en dos ocasiones por su culpa, prefiero reunir mis energías para acabarlo —Alek sonrió de una forma que me intrigó—. ¿Qué? —De alguna forma comprendo cómo te sientes, aunque también me es curioso lo que recordé mientras descansabas. —¿Qué? —Alek me contó de la noche en quise estar con él y fui rechazada, siendo esa la primera vez que él había visto a Vicky con otro hombre. También recordé la conversación que tuvimos al día siguiente de ese evento y solté una tonta sonrisa—. Al final tenías razón, eran las palabras de una adolescente dolida que estaba dispuesta a tener al menos un poco de ti, pero con el tiempo acepté que no tendría ninguna oportunidad contigo. —¿Y por qué decidiste quedarte a mi lado? —Después de darme tus razones para no estar conmigo, preferí recoger mis pedazos y seguir adelante. Igual te quería muchísimo y por eso te seguí viendo como amigo. —Gracias —besó tierno mi mano—. Sabes cuánto aprecio tu amistad. —Sí, pero no negaré que igual aceptaría una revolcada contigo. —¡Nika! —su risueño regaño enalteció mi cariño por él, uno que vibró con nuestras risas. —¡Es la verdad, Alek! Eres muy atractivo, tienes un cuerpo increíble y en las pocas veces que te he visto en acción, no me has dejado decepcionada. Con la mayor ternura del mundo, y aun cuando reía avergonzado, Alek besó mi frente con un cariño que me estremeció. —Estás loca, pero eso me encanta y, en parte, es algo que admiré y envidié en ti. —¿Admiras mi locura? —No, tu entusiasmo y la fortaleza para seguir adelante, en cambio mírame, después de tantos años de dolor enterrado, sigo sufriendo por la misma mujer que no me da ni la hora. —Y aun así escoges amarla más cada año. Pero descuida, aquí seguiré contigo, aunque hayas perdido tu oportunidad con este increíble bombón ucraniano. (…) Ninguno quiso volver a tocar el tema de Vicky después de que él me relató cómo la encontró con Dussan y el último encuentro que tuvo Alek con ella, así como también me relató la jugada que le hizo al estar con Kate. Él dice que en parte se arrepiente por usarla de esa forma, pero desea de corazón que eso le deje claro a Vicky que no debe seguir buscándolo, así que le di mi mayor apoyo en esta importante decisión de por fin darse la oportunidad de dejarla atrás. Entre tanto, nos enfocamos en mi recuperación que, aun cuando las balas sí dieron en puntos críticos, no alcanzaron a lastimarme demasiado y los doctores actuaron a tiempo para salvarme, claro que también debí darle a Alek un par de explicaciones por los moretones y los cortes en mi cuerpo, pero al final terminamos en otro mar de risas por la desencajada expresión que tenía al no creer que mis gustos en la cama, pero le bastó con contarle cómo despertó esto y la autora de dicha hazaña, pues si hay una mujer que sepa vender la tentación de la lujuria en todas sus fases, esa es Ragnar Wintar, y yo caí en más de una ocasión, aunque fue un increíble despertar en mi vida. Por otra parte, no dejaba de pensar en lo ocurrido con Luzhin. Aunque no duró demasiado, sí fue intenso y sincero, al menos de mi parte, pero no sé cuánta honestidad hubo en él y menos porque existen momentos y temas que sonaron reales sobre su vida. Es tan difícil caminar con la idea de que un hombre que por fin encajó en mi vida, resultó ser un enemigo mortal que me buscó para usarme y aniquilarme, aunque no por eso me rendiría, Luzhin no es el único y quizás haya otro para mí en alguna parte. —¿Señorita Karsimov? —la voz de Kate y el chasquido de Alek me sacaron de mis pensamientos. —¿Estás bien? —preguntó Alek preocupado. —Sí. ¿Qué decían? —Te dijimos que tu “cariñito” está listo y ansía verte. —¿Celoso de mi cariñito? —cuestioné jocosa, fastidiándolo un poco, pero solo un poquito, porque sé que está feliz de verme feliz por quedarme con el husky. —Es tu perro, aunque no deberías dejarle ese nombre tan cursi y menos viniendo de ti. —¡Ya sé cómo le pondré! —reclamé aniñada, y saqué un estuche de mi cajón. En eso llegó un guardia con mi cariñito, que estaba ansioso por tirarse a mis brazos, y Alek lo domó con destreza para que no me lastimara, aunque no fue necesario regañarlo ni darle ninguna instrucción, ya que mi bebé se subió rápido a la cama para lamer feliz mi rostro y se acostó con cuidado a mi lado, reposando su cabeza en mi regazo. —¿Me extrañaste, cariño? —él batió su cola, soltando un tierno sonido que me enterneció. —¿Cómo lo llamará? —cuestionó Kate curiosa. —Togo. —¿Así no se llama tu película favorita? —preguntó Alek dudoso, y asentí—. ¿Por qué no me sorprende viniendo de ti? —Porque me conoces bien. Además, él tiene una historia donde fue desprestigiado a pesar de su gran empeño, así como le pasó a Togo, pero de ahora en más tendrá un hogar cálido conmigo y no le faltará cariño. —Todavía me sorprende lo mucho que se apegó a ti con un encuentro. —Dicen que los animales tienen un excelente sexto sentido y quizás Togo vio algo especial en la señorita Karsimov, por eso la escogió. Las palabras de Kate nos conmovieron, así como también me alegraba ver a Togo tan feliz conmigo, pues él sería mi paño de lágrimas y el que me recordaría las alucinantes citas con Luzhin, ya que sí, él es nuestro enemigo y daré todo de mí para acabarlo, pero también despertó un sentimiento especial que ahora debo borrar, igual que hice con Alek años atrás. (…) Valdái, Rusia Luzhin Me tomó algunas horas recuperar el conocimiento después de salir del quirófano gracias a mis hombres, pero estas horas se tornaban cada vez más y más tortuosas al recordar mi fracaso por la huida de Nika, lo más insultante fue descubrir que esa ucraniana me había drogado sin que me diera cuenta y todo porque lo atribuí al insomnio de los últimos días y el alcohol que bebimos. A pesar de esa humillante derrota, también era admirable su proceder y lo precavida que fue conmigo, aunque esto me hacía preguntarme qué tan honesta había sido en sus relatos y respuestas… —Señor, tenemos una visita del espía ruso. ¿Desea atenderlo? —habló uno de mis ayudantes, y accedí pese a no tener la cabeza para nadie. —Debes tener algo importante para mí o no habrías venido —comenté fastidiado en cuanto ingresó esa rata, quien sonreía dichoso con cada paso que daba. —Sé dónde se encuentran Aleksei y Nika, por si desea emboscarlos ahora que ella está malherida —la sangre me hirvió al notar su alevosía. Aunque estos espías son buenos para dar información, también son seres despreciables para mí por su deslealtad. —No. Tengo un código y prefiero atacar a mi enemigo cuando están fuertes y sanos, así que si solo viniste a eso… —No, también tengo otra información que le será de utilidad. En eso fuimos interrumpidos por la llamada de uno de mis guardias, pero el confundido semblante que se trazó en él me dio a entender que había otro problema y más al extenderme silencioso su teléfono, el cual no tardé en tomar. —¿Quién habla? —cuestioné fastidiado, sin perder de vista a esa rata traidora en caso de que debiese llenarlo de plomo. —Parece que eres de buena madera —la traviesa voz cargada de altivez al otro lado de la línea, desprendió un excitante escalofrío que terminó entre mis piernas. —Por lo visto, tú también saliste de la misma madera. ¿No quedaste como un colador o sí? —¡Qué curioso! Justo te iba a preguntar lo mismo —empuñé mi mano con furia mientras sonreía complacido—. En fin, solo quería asegurarme de que siguieras con vida. —No me digas. ¿Y a cuántos de tus hombres enviaste por mí? Porque no les será fácil llegar. —Yo no soy como tú, Luzhin. Si quisiera secuestrarte, no tendría necesidad de drogarte. —No recuerdo que te diera nada, en cambio tú a mí sí. —Solo fue un relajante, no exageres; en cambio, tu plan se habría ido al caño conmigo, eso te lo aseguro —era la segunda vez que lo decía, lo que caló la duda en mí. —¿A qué llamaste, Nika? —el rostro del espía palideció. Así que él no tenía idea de esta llamada. —Quiero dejarte claro que no te daré caza todavía y Alek tampoco. Nunca nos aprovecharíamos de un moribundo colador humano, no está en nuestros principios —maldita ucraniana, si no fuese tan sensual, sería más fácil aniquilarla con el mayor odio del mundo…—. Aun así, no te dejaré libre después de lo que intentaste hacernos a mí y a mi bebé. —Interesante. ¿Sobrevivió el perro? —Es tan fuerte como yo, obvio sobreviviría a alguien como tú —pude imaginarla haciendo ese engreído gesto que la hacía ver tan inocente y sensual a la vez. —Me alegra, él merecía vivir. —¿Y dices que yo no? —Sería un desperdicio matarte considerando que es difícil encontrar a alguien tan buena para follar, pero comprenderás que, por muy buena que seas, no puedes seguir con vida. —Al menos reconoces en voz alta que soy buena, pero en el fondo sabemos que soy increíble o no habrías querido follarme un poco más. Decirle eso fue lo peor que pude hacer para levantarle el puto ego cuando me descubrió… —Sin rodeos, Nika, sé que no llamaste solo para amenazarme —hubo un silencio en la línea, lo que me permitió escuchar el suave bufido del perro, seguido de un suspiro de ella—. ¿Tanto me extrañan? Porque tú has perdido una gran oportunidad de despedirte de este mundo con una gran sonrisa, aunque, si me suplicas, podría tener piedad contigo y follarte antes de matarte. —Tú perdiste más de lo que yo acabo de perder, Kirill Luzhin, mucho más —ella cortó en seco, pero el tono que usó me dejó con un extraño vacío en el pecho que hace mucho tiempo no sentía. —Dime a qué viniste y lárgate —ordené a la asustada rata que sobresaltó ante mí. De pronto reprodujo el audio de una llamada que me devolvió el ánimo y de paso las tórridas ideas por la gratificante noticia—. ¿Hay fecha? —Será en un par de semanas, tiempo suficiente para que se recupere y planeen algo bueno, yo les daré las indicaciones de la llegada y los traslados. —Perfecto. Ahora lárgate, tengo que preparar una bienvenida muy especial a los Romanov y más porque vendrán con la adorable Lily y su familia desde Alemania.
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