Capitulo final. La noche caía sobre el refugio escondido en el denso bosque. Bárbara, rodeada por mujeres y niños, intentaba mantener la calma. Estaban lejos de cualquier peligro inmediato, pero la ansiedad por el bienestar de su familia la consumía. La esposa de la hermandad rusa se paseaba por la alcoba, observando a su hijo dormir plácidamente. Los trillizos Volkov jugaban en silencio, sus risas ocasionales eran un pequeño consuelo en medio de la tormenta de preocupaciones que azotaban su mente. Mientras tanto, a kilómetros de distancia, Iván Volkov y Declan Prescott lideraban la segunda parte del personal hacia el punto de encuentro. Iván, con su habitual mirada fría y calculadora, revisaba los detalles finales de la operación. Su experiencia y precisión eran legendarias; ningún oper

