A Niko le brillaron los ojos cuando vio al famoso Thomas Lewis en el piso con su hermano encima, despellejándolo. Declan tomaba fotografías - un tantito perturbadoras- para quien no pertenece a este mundo. —Padre, ¿estás bien? —A Declan le brillaron los ojos en lágrimas por la pregunta de su hijo, pero nadie, en la oscuridad lo podía ver. Por primera vez lo había llamado por lo que es, su padre. No había un Declan, un jefe, solo la palabra que tato quería escuchar del joven pelirrojo que lleva su sangre. Solo respondió: —Sé que es la emoción del momento, pero ni pienses que me olvidaré de que acabas de llamarme padre, hijo. Estoy bien, todos lo estamos, esa rata sin despellejada no tuvo oportunidad de nada. ¿Cómo estuvo la cacería? ¿Dejaste nuestro apellido en lo más alto? Connor, se so

