Denisse, descubre las Montañas de Firevener

2008 Words
Aunque, Denisse, estaba tan relajada, como flotando en alfombras de nubes, vibrando en el aire, mirando caer las lluvias en destellos de estrellas fugaces, desde el ventanal de sus hermosos ojos color ámbar-miel; a mediodía, sabía, que, entre la magia, debía volver a la realidad, debía aterrizar una vez más, en el periódico, donde la esperaba Don Argimiro, justo detrás de la puerta de entrada del mismo, con una cara de pocos amigos, pues, tenía mucho rato buscándola, como palito de romero. - Señorita Denisse, se puede saber, ¿Dónde demonio estaba usted, que no estaba en su sitio de trabajo, a horario laboral? - Ahhh, Ehh, Don Argimiro, ¿qué hace usted ahí, detrás de esa puerta?, ¿Espera a alguien? - ¿Cómo, que si espero a alguien?, la verdad es que tú eres bien descarada, Denisse. ¿A quién más voy a esperar sino es a ti? O ¿hay alguien más fuera de su cubículo? - Don Argimiro, yo salí un instante a esperar un paquete, que me van a traer y que debe ser entregado directo en mis manos. Por esa causa, salí, no por gusto. Afortunadamente, Denisse, solía ser muy rápida, al momento de zafarse de preguntas y de situaciones un poco engorrosas, por lo que, su jefe, se creyó todo el cuento, completito. - Ummm, yo pensaba que te habías escapado, para no cumplir con tus obligaciones y compromisos conmigo, por cierto, ¿Dónde está la investigación acerca del tema para el reportaje del año?, Todavía lo estoy esperando sobre mi escritorio o en su defecto, en la bandeja de entrada de mi correo. Recordando las palabras que le dijo Andrew, acerca de mostrar seguridad, ante su jefe, si le preguntaba algo referente a la investigación, ésta le dice: - Todo va muy bien, Don Argimiro, marchando sobre ruedas, como le había dicho en otras ocasiones, he estado investigando acerca de un tema del que no se va a poder resistir, en unas horas, máximo un día, tendrá toda la información requerida e incluso más que eso. - Ummm, permíteme dudarlo, Denisse, le has dado muchas vueltas a éste asunto y creo que más bien, has estado jugando conmigo. ¿Quién me asegura a mí, que realmente, lo que dices, será así? - Yo, Don Argimiro, ¿Quién más?, Usted debe confiar en mí, ¿Cuántas veces le he fallado? - Ummm, muchas veces, precisamente, por eso te estoy preguntando. A ver, si ésta vez, si me das resultados positivos. - Descuide, Don Argimiro, en contados minutos, tendrá el reporte del tema, que sobrepasará las puntuaciones a nivel Interestatal e Internacional... - Hasta que no lo vea, no lo creo... - Pues ya lo verá. Denisse, entra a las instalaciones del periódico, para el que trabaja, mientras, Don Argimiro, su jefe, se mantiene afuera, mirando para todos lados, como pajarito en rama, ella, se devuelve, y, le pregunta: - ¿No piensa entrar?, iré a mi cubículo, a enviarle el correo con la información que nos va a catapultar hacia el estrellato. - ¿Tú no estabas esperando a un mensajero?, deberías quedarte mientras llega, yo entraré y te espero en mi oficina. Quiero que tengas claro, que tienes sólo ésta oportunidad, de lo contrario, buscaré a alguien más, para que haga el reportaje que necesito. - Descuide, Don Argimiro, ya me avisarán cuando llegue. Por los momentos, si es de su gusto, entremos y me espera en su oficina o mejor aún, en la sala de juntas, mientras voy a por la información. Le dice Denisse, con aires de superioridad y mucha seguridad, tal y como señaló Andrew. Ambos, entran al periódico. Don Argimiro, se dirige hacia el piso de arriba, donde está ubicada la sala de juntas, mientras que Denisse, sale corriendo hacia su cubículo, con la esperanza, que Andrew, ya haya pasado por allá a llevarle, lo prometido. Al llegar, echa un vistazo en su escritorio y no encuentra nada, se sienta a revisar el buzón de entrada de su correo y tampoco encuentra nada, los nervios comienzan a traicionarla, por lo que, a su vez, sus manos tiemblan, un tic, se hace visible en su ojo izquierdo. - ¿Dónde rayos estará Andrew?, que no ha venido aquí a dejarme la información. Ahora qué voy a decirle a Don Argimiro, si ya me dio un ultimátum. ¿Será que voy al área de creativos?, y, ¿Si alguien se da cuenta y me delata, ante el jefe? Mientras Denisse, piensa qué hacer ante ésta situación, aparece Andrew, en el cubículo. - Denisse, aquí estoy, disculpa la demora, es que tuve que entregar unos bocetos a mi supervisor y no pude acercarme, hasta que no me soltara. - Andrew, por fin llegaste, ya estaba temblando de los nervios. ¿Trajiste la información?, No me digas que tu amigo. - Tranquila, aquí está todo lo que necesitarás. Exclama, Andrew, mientras saca de su bolsillo, un pendrive pequeñito. - ¿De verdad?, ¿Todo está aquí?, le dice mientras recibe el pendrive de la blanca mano de Andrew. - Sí, puedes revisarlo, está todo especificado para que no pierdas detalle alguno, tienes tres opciones de sitios inexplorados, en el mundo, pero, hay una que de seguro te va a encantar, las llaman Las Montañas de Firenever, jamás pisadas por ningún humano, por lo menos no han llegado más allá de la línea que las limita con un lago o manantial, del que dicen, fue un lugar habitado por las hadas y los elfos, hace millones de años, o siglos, para ser más exacto. - ¡Maravilloso!, lo abriré. ¿Te quedas conmigo mientras lo hago? - Sólo un par de minutos, me toca volver a reunirme con mi supervisor. Denisse, coloca el pendrive en su laptop, abre el archivo y al hacerlo, queda maravillada con las imágenes de las Montañas de Firenever. Dice que es un complejo de tres montañas, de las cuáles sólo dos han sido exploradas por reservistas y campistas. Éste complejo guarda muchos secretos, pero, sobre todo, tesoros inimaginables, en el mundo terrenal, en la historia, aparece que es un lugar repleto de magia, de sitios desbordantes de aventuras, donde se pueden ir descubriendo maravillas. Un lugar, donde reposa una fuente natural de la que brota lava, magenta y violeta, y de la que, en tiempos muy lejanos, hacia la antigüedad, existían hadas, elfos, duendes y criaturas mágicas, que aguardaban tesoros de rubíes, diamantes y otras piedras que formaban parte de sus manantiales. Así como también de la existencia de cuevas, donde moran infinidad de dragones, que han tenido prisioneros a una cantidad exuberante de humanos, que, han intentado profanar ese lugar sagrado y de los que sólo quedan las osamentas, al igual que, dragones vigilantes de todos éstos tesoros. Dice la investigación, que en las Montañas de Firenever, habita un dragón “Cuélebre”, que es representado como una enorme serpiente con alas de murciélago. Habita en lo más profundo de las cuevas y posee un aliento venenoso sumamente mortífero. Este dragón suele permanecer dormido, pero, aun así, nunca la guardia, ya que descansa sobre tesoros y los custodia con sumo recelo. La periodista, queda impactada con todo lo que está leyendo, al igual que con imágenes, que hablan por sí solas. Andrew, por su parte, le dice que debe irse pero no sin antes, recalcarle, que, preferiblemente, busque toda la información, que requiera, en las fuentes de internet, pues si llegase a acercarse a las Montañas, correría el riesgo de no volver nunca más a su vida terrenal, pues, una leyenda, cuenta que los que han entrado en el complejo montañoso, de no ir, bien protegidos con algún amuleto sagrado, o de no ser un ser mágico, o tener sangre y polvo de hadas en sus venas, pueden quedarse allí para siempre, convertido en troncos de árboles, flores e incluso aromas. - Recuerda, Denisse, es un lugar con muchos secretos y misterios, de querer acercarte más de lo posible, podrías no volver y créeme que no quiero, no volver a verte. - No te preocupes, Andrew, tengo una forma de llegar ahí y por el amuleto, no me preocupo, pues, puedo conseguirlo. Tengo a la persona idónea para que me haga uno. - ¿Estás segura?, mira que, si no es así, no habrá regresos. - Completamente, segura. Gracias, gracias por haberme ayudado con esto y también, extiende el agradecimiento a tu amigo. De no ser por él y por ti, ya estaría de patitas en la calle, pero no porque me botaran sino porque andaría como loca, buscando algo que valiera la pena. Y creo, no, no creo, estoy segura que esto, le encantará al jefe. - Tranquila, lo que necesites, puedes contar conmigo. Incluso, si quieres que te acompañe en la aventura para penetrar en el complejo. Estoy dispuesto a acompañarte, también soy fotógrafo y puedo capturar las imágenes que necesites para el reportaje. Y, del amuleto, no te preocupes, cuento con uno, que me elaboró un chamán mágico, cuando comencé a hacer expediciones con mi amigo y nuestro grupo de campistas. Sólo que, de diecinueve, sólo quedamos él y yo, pues, todos los demás quedaron dentro, algunos transformados en estatuas de piedras, otros tragados por los dragones y dos, que terminaron siendo cenizas violetas. - ¿Todos los otros diecisiete, desaparecieron? - Sí, por eso, te pido que, si vas, debes tomar tus previsiones y cuidarte. - Así lo haré. No te preocupes. - En la carpeta que dice “Diapos”, tienes la presentación para que la muestres a Don Argimiro, en Video Bean. Ahora sí, me voy, no olvides contarme como te fue con eso, ¿de acuerdo? - Okey, así lo haré, mil gracias, gracias mil. Luego de terminar de leer, la investigación exhaustiva realizada por el amigo de Andrew, ahora mejor llamado como “El Salvador”, Denisse, se prepara para llevar a cabo, la presentación ante Don Argimiro, quien impacientemente la espera, en la sala de juntas y de quien recibe un llamado a su extensión, para que se no olvide que está esperándola. - Sí, hola, habla Denisse. - Ya sé que eres tú, hasta qué horas me vas a tener aquí esperando. Tengo trabajo. Exclama Don Argimiro. - Ya voy para allá, jefe. Cuelga el teléfono, toma el pendrive y va camino al piso de arriba, a mostrar el descubrimiento, muy segura, pues, eso de hablar y tener seguridad, le ha abierto mucho las posibilidades. Toc, toc, toc... - ¿Se puede? - Pasa adelante Denisse, hasta que por fin llegas. A ver, ¿Qué tienes para mostrarme? Pasan más de dos horas, reunidos, mostrándole la presentación al jefe, el cual, queda impactado y muy interesado en el tema. - Denisse, debes ir a visitar ese Complejo de Montañas, mientras más información, fotos en vivo y directo y de ser posible, un close-up del famoso dragón custodio, estoy convencido que ganaremos ese premio y tú, tu añorado ascenso. ¿Para cuando sales de viaje? - Ehh, bueno, jefe, yo pensaba que. - Mientras más pronto mejor, solicitaré viáticos y de ser posible una comitiva, aunque me gustaría formar parte de ella. - No sé, si sea conveniente Don Argimiro. - Eso, no lo decides tú, querida Deni. Introduciendo el permiso hoy y la solicitud de viáticos, creo que para dentro de tres días, podríamos estar viajando. - Pero, pe... - No se diga más, esperaremos la respuesta del departamento encargado. Denisse, no pudo hacer cambiar de opinión a su jefe, quién estaba muy interesado en formar parte de la expedición, y, a ella, no le quedó de otra, sino aceptar que él también fuera, por lo que le recomendó a Andrew, como fotógrafo; petición a la que accedió sin siquiera preguntar cómo sabía que ese muchacho, podía capturar las mejores imágenes. Por lo que este confió en su pulso y en su sexto sentido de periodista estrella de su periódico, que pronto sería catalogado como el mejor de Londres y sus alrededores.
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