A pesar de que Charlotte y Alexander nunca perdían oportunidades de hacerle bromas a Albert por el placer de verlo virar sus ojos, molesto; en cierto modo, le guardaban respeto y admiración por lo que logró desde tan joven y solo, también por ser un As en los negocios. Luego de la visita sorpresa de Albert, Charlotte estuvo pensativa, dándole la razón en las cosas que le dijo severo y en advertencias; sobre todo cuando le hizo entender que ella estaba haciendo justicia sola sin pedirle ayuda. Alexander lo desconocía, Liam no sabía con exactitud lo que se traía entre manos, solo Carl y nadie tenía conocimientos de sus tratos con él. Esto la llevó a considerar que debía marcar un punto límite si pierde el control de la situación, y crear un botón de emergencia en caso de que se metiera en p

