¡ADVERTENCIA! ESTE CAPÍTULO PODRÍA RESULTAR SENSIBLE PARA CIERTOS LECTORES. . Desde algún tiempo, Duncan frecuentaba la mansión Moncada, tenía una amistad con Verónica y algunos convenios ocultos. Durante una de esas visitas, él se encontraba en el jardín con Verónica tomando el té, fue cuando vio por primera vez a Charlotte, ella llegaba del colegio en su uniforme de preparatoria y saludó a su madre desde la puerta corrediza que daba hacia el jardín. Él se quedó perplejo con tan solo ver a la joven rubia a lo lejos y eso bastó para poner un blanco en ella. —¿Ella es tu hija? —Indagó con una evidente curiosidad. —Así es... —Respondió sorbiendo un poco de su té. —Nunca me la has presentado. —Casi nunca está en casa cuando me visitas. —Hoy es el día, entonces. —Comentó con malic

