Un día antes de que Liam le propusiera matrimonio a Charlotte, ella supo que estaba embarazada, a ella también le extrañaba tanto como a Liam su poco apetito, además de tener náuseas matutinas por el olor del café que él se preparaba, normalmente detestaba esa bebida, pero nunca al punto de que le llegara a dar náuseas su olor; así que tan pronto Charlotte y Liam se separaron para ir a sus actividades habituales, Charlotte pasó por una farmacia para comprar pruebas de embarazo. Ese día no compró solo una, sino 5 pruebas de diferentes marcas. Al llegar a la oficina, se encerró en el pequeño tocador en interior de ésta, luego de tomar la muestra en cada una de esas pruebas, las colocó en fila esperando por los resultados, todas dieron positivo. Charlotte se sintió dichosa por eso, ella lo

