Verónica Moncada había escapado de España y volvió a su país natal utilizando otro nombre, Patricia Núñez. Con todo aquel dinero que se quedó del Consorcio, más lo que estuvo recibiendo constantemente gracias a las trucos de Vicencio y sus lacayos, se estaba dando la gran vida de mujer adinerada y con muchas comodidades. Compró una lujosa casa, era pequeña, pero en una zona prestigiosa y costosa, en donde gozaba de los lujos a los que estaba acostumbrada. Ella era una mujer de unos 55 años, que mantenía su esbelta figura y elegancia, su cabello era rubio hasta los hombros y perfectamente arreglado, de ojos azules, nariz respingada y labios finos; en algunos rasgos físicos Charlotte se le parecía. Ella aun disponía de una buena suma de todo aquel dinero, pero veía que si seguía dándose to

