Brais me mira seriamente, analizo su mirada haber si puedo descifrar lo que piensa, pero no consigo hacerlo, se acerca me acaricia el pelo.
- Pequeña, si es la mejor opción de todas yo te apoyo, solo son seis meses y Londres solo está a unas horas de avión.
- Quiero cumplir con mi palabra, primero mis estudios, pero soy consciente que ahora tengo que pensar por los dos y no se que hacer.
- ¿Cuándo te irías?
- En dos semanas.
- ¿Quieres que vaya contigo?
- No, no es eso. Solo tengo que pensarlo.
Al día seguiente llamo a mi padre y le comento lo de Brais, él encantado con que haga las prácticas allí.
Esa misma tarde llamo a las chicas necesito consejo, ese que hace unos meses atrás no pediría, pero que ahora me tiene perdida.
Hace unos meses hubiera hecho la maleta sin pensar, son mis estudios y eso siempre ha estado primero, hasta que apareció Brais.
Ellas no se mojan.
- Es una decisión complicada. - dice Lucía. - Yo no sé si podría estar tantos meses lejos de mi chico.
Y yo tampoco, pero es una gran oportunidad.
- Que te dice Brais. - pregunta Lía.
- Que seis meses pasan rápido y si es lo mejor para mi carrera que lo haga, que Londres solo está a unas horas de avión.
- Y pensar que hace unos meses esto no sería ni siquiera tema de discusión - dice Merche entre risas. - ya estarías buscando piso en Londres.
Lía le da un codazo, pero tiene razón es lo mismo que pienso yo.
La semana seguiente sigo con las dudas, ya me han dicho que al día siguiente tengo que dar una respuesta y solo me falta hablar con mi padre.
Me voy a la biblioteca a estudiar y apago el móvil como lo hago siempre. Es domingo y hoy no hay nadie. Brais iba a comer a casa de su familia y yo al quedarme sola en casa decidí venir a la biblioteca.
Pasan varias horas y me levanto a tomar un café. Escucho voces es el tío de Brais.
- Brais, alfinal conseguiste tu propósito. Cuando te la presente sabía que conseguirías enamorarla.
¿Estoy escuchando bien?
- Ese era el plan. - contesta Brais.
Brais también está aquí.
- ¿Cuándo empiezas las prácticas?
- La próxima semana.
- Me alegro sobrino.
Me caigo al suelo, me quedo abrazada a mis rodillas, solo fue un engaño un engaño para conseguir trabajar en la editorial de mi padre.
Después de una hora me levanto recojo mis cosas y voy a mi piso.
Brais esta allí, viene a besarme y yo lo aparto.
- ¿Pasa algo pequeña?
- Ya conseguiste lo que buscabas de mi, recoge tus cosas, volveré a salir y cuando vuelva no quiero nada que te pertenezca en mi casa. No te preocupes que no diré a mi padre nada de lo que he escuchado hoy, podrás hacer tus prácticas en su editorial pero no te vas a reír de mí.
Sus ojos se agrandan, no se esperaba esto.
- Pequeña.
- No Brais, no. Me llamo Luana recuérdalo, porque no volveré a ser tu pequeña, no te quiero volver a ver en mi vida, me has engañado, has tramado un plan solo con un objetivo y has ganado el premio. Sal de mi casa y no vuelvas por aquí.
Y sin que me pueda contestar vuelvo a salir y doy un portazo, me voy a casa de Lía paso la noche allí y contesto aceptando la beca de Londres se que si me quedo aquí lo seguiré viendo y no quiero.
Paso la noche llorando, pienso en cómo me he cegado de tal manera que no lo vi venir.
Me utilizó.
Cuando me levanto me niego a ir a la universidad, voy a la editorial a hablar con mi padre, le digo que he aceptado la beca de Londres y que saldré al día siguiente, que había tenido una fuerte discusión con Brais y que habíamos roto, no le cuento los verdaderos motivos de la ruptura, me siento patética.
Brais no ha dejado de llamarme y mandarme wassap lo bloqueo, lo bloqueo como hizo él la primera semana que nos conocimos, pero no pienso dar un paso atrás.
En horario de universidad voy a mi piso Brais aún no ha recogido nada suyo, pero yo si recojo mis cosas y le dejo una nota.
" Recoge tus cosas y le devuelves la llave a mi padre. Adiós"
Paso la noche en mi casa, lloro en pensar lo que me diría mi madre. Y se que ella me abrazaría y me daría una taza de chocolate caliente.
Mathi entra en mi habitación, ve mis ojos hinchados de llorar.
- ¿Te ha engañado?
- Hubiera preferido eso. Pero da igual. Sabes que te hechare de menos en Londres verdad enano.
Él asiente y nos abrazamos.
¡Siempre querré al granuja de mi hermano!
Al día siguiente embarcó en un avión destino Londres.
Nueva vida, nuevos comienzos.
¡Adiós Brais!