capítulo 23

1336 Words
Brais sonríe y me pone mas nerviosa y enfadada, se acerca a mí pero yo me alejo veo encima de una mesa una cesta con condones, agua y toallas. ¿De verdad existen sitios así? - Desnudate y quédate solo con la ropa interior. Dice con su voz de ordeno y mando en el sexo, pero niego con la cabeza y él sonríe y asiente. - ¿Tu estás loco? Enserio tan poco me valoras para que te de igual que entre otro y me haga el amor. - Primero, si entrará alguien en esta habitación es porque los dos damos nuestro consentimiento y no pienso hacerlo, a ti nunca te compartiría. Segundo aquí él único que te haría el amor soy yo los demás te follarian y no, no quiero que lo hagan. - ¿Qué hacemos aquí entonces? - Cariño aquí quiero disfrutar te, cosa que en mi casa no me dejas, quiero verte llegar y que grites de placer, y solamente porque yo hago que tu llegues nadie más. Miro la puerta asustada. - Nadie entrará, no perdamos el tiempo. ¡Sexo! Eso es lo que él quiere y su musa soy yo. Sonrío y él se acerca y me besa. Besos salvajes. - Desnudate. - susurra en mi oído. Y lo hago, vamos que si lo hago. - ¿Recuerdas el video que te enseño Lía? Claro que lo recuerdo. Asiento, asiento como el muñequito de Elvis Presley del coche. Me agarra suavemente por la muñeca y me lleva hasta la rejilla me pone unas esposas suaves las pasa por la rejilla y me pone en la otra muñeca. No me hace gracia que me haga esto, estoy expuesta en un sitio público, no dejo de mirar la puerta y por más que lo intento no puedo despejar la mente. - ¿No estás cómoda verdad? Niego con la cabeza. No lo estoy y no pienso mentirle. - Dime que piensas Lu. - Que alguien abra esa puerta y yo aquí amarrada no me hace gracia. - No dejaría que nadie te tocará, pero aun asi nadie abrirá esa puerta. Se acerca y la tranca por dentro. - Pero si te sientes más cómoda la cierro. Ahora sí disfruta cariño. Brais me besa, baja por mi cuello hasta mis pechos noto como mi vagin a empieza a lubricarse sola, se mete un pezón en la boca y jadeo. - Así Cariño disfruta. - dice con voz ronca. Baja su mano a mi culo y me da un azote, pica, pero me gusta que lo haga. Mete sus dedos dentro de mi tanga y antes que me toque ya estoy jadeando, noto como sonríe dándome un mordisquito en el pezón. Me quita el tanga y mete su cabeza en el centro de mi deseo, me chupa, me muerde me hace gritar de placer y cuando estoy llegando me levanta las piernas y clava su pene de una sola embestida. ¡¡¡Placer!!! Eso es lo único que me hace sentir. Grito de placer y Brais se come mis jadeos con besos, besos desesperados, noto la sensación se que voy a llegar y no quisiera que llegara tan pronto pero Brais da una embestida más profunda y el climax llega. Él para pero no se sale, se que no ha llegado porque aún la siento dura dentro de mi, mientras mi vagin a late y succiona su erección. - Me encanta verte llegar. Y si son palabras que aún me dan vergüenza y mis mejillas se ponen rojas como hace unos meses. - Me duelen los brazos. - susurro a su oido. Aunque se que aún no ha terminado, él sale de mi y me quita las esposas y me lleva hasta el columpio. Es grande él se sienta y me ayuda a ponerme encima paso mis piernas por el otro lado. - Follame tu Lu. ¡Qué erotico todo! Me empalo en su pene sin dudar, le beso, él agarra mis caderas y me las mueve, yo me agarro a su cuello y empiezo a moverme yo, el vaivén del columpio nos ayuda le araño la espalda y ahora el que gime y jadea es él cierra los ojos. - No me puse condón. - me susurra. No quiero parar, no puedo hacerlo, pero lo hago, la parte coherente que habita en mi lo hace se baja del columpio y le da un condón. Vuelvo a subirme. Muevo mis caderas de tal manera que Brais se vuelve loco, y yo vuelvo a llegar a un orgasmo explosivo cuando lo hace él. Apoyo mi frente en su pecho recobrando el aliento. - Madre mía si sabía que el sexo era así no se si hubiera espero por ti. Digo inconscientemente. - No con todos sería así. - Suelta él molesto. - No te enfades. Me ha encantado que fueras el primero. - ¡¡Ya claro!! Me da un azote en el culo para que me levante. - ¿Enserio Brais te vas a enfadar por un tonto comentario? - Quiero ser el primer y el único, siempre. Me vuelve a besar con esa posesión. - Eres el único, y siempre será así. - Siempre Lu, siempre. Terminamos en la cama haciendo el amor, como esa primera vez, con paciencia, con caricias suaves que me ponen la piel de gallina y como esa primera vez Brais se corre encima de mi barriga. - ¿Lo tuyo es que cuando haces el amor correrte encima de mi barriga? - Solo he hecho el amor contigo, y cuando noto que voy a llegar ya es tarde, cuando follamos es diferente. - ¿Solo has hecho el amor conmigo? ¿A que te refieres? - Si pequeña tu en eso fuiste la primera, yo no hacia el amor, follaba, como te lo hice en el columpio o en las rejillas. - Brais, ¿Cómo conoces este sitio? Brais resopla, me besa en la cabeza. - Sabía yo que está preguntita estaba dando vueltas en tu cabeza. - Achino los ojos esperando a que conteste - Lu antes de estar contigo yo venía a este tipo de sitios, solo o acompañado, ya has visto a Mirella a fuera y si a ella si la he compartido porque ella no es tu, por ella no tengo sentimientos que tengo por ti. Cuatro horas después volvemos a su casa más satisfechos y relajados. Terminan por pasar todas las fiestas y volvemos a casa, a la rutina y horarios de universidad. Uno de los días que voy a ver a papa y a Mathi lo veo más serio. Se acerca el cumpleaños de mamá y se que es por eso. - Haremos algo especial ese día si quieres. - No, no te preocupes, es el día de los enamorados y tu novio seguro tiene planes. - Papa, mi novio entiende. - No bichilla. Asiento y cuando llego a casa veo que me ha bajado la regla, joder hoy no, tengo mucho que hacer. Y aunque tengo ganas de dormir no lo hago. Me pongo en el ordenador a terminar trabajos de la universidad, cuando llega Brais y me besa se lo que busca. ¡Sexo! - Me ha bajado regla. Brais me mira, estoy tranquila y ni estoy durmiendo ni comiendo chocolate, sino unas aceitunas. - ¿No hay chocolate? - Si en el armario del medio. Él me lo trae. ¡Qué tierno! Pero no me apetece. - Brais, dentro de unas semanas habrá que elegir donde hacer las prácticas, sabes que la editorial de mi padre es una de las mejores ¿Quieres que hable con él? - No quiero que piensen que por ser tu novio me aprovecho de la situación. - Eres bueno y lo sabes, lo hablaré con él. - ¿Y tu donde las harás? - Me han ofrecido una beca, pero aún no se que hacer. La editorial es buena pero... - Si es buena porque no lo aceptas. - Es en Londres.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD