capítulo 19

1127 Words
La parte coherente que habita en mi dice que cuelgue Brais no contesta y escucho incluso como se besan, pero la parte mazoquista me impide hacerlo, estoy llorando de rabia, porque sin yo darme ni cuenta me he enamorado de un tío que a la primera de cambio ya se está besando con otra. - Me encantan tus besos Bombón. - escucho que dice. De pronto tocan al timbre y yo aun con el teléfono en mi oreja abro es que ni me molesto en mirar soy una inconsciente pero no razono. Sigo escuchando la tipa que le dice que le quite el tanga, entonces ya no se si gritar. - Que pasa pequeña. - escucho detrás mía. Me quedo bloqueada sigo escuchando besos en el teléfono. - ¿Dónde está tu teléfono? - susurro. - En casa de mi madre se me olvidó allí. Activo el altavoz y él escucha lo mismo que yo. Me quita el teléfono y cuelga. - Pensé que me estabas engañando. - digo llorando y susurrando. Brais me abraza deja las cajas de pizza encima de la mesa y me besa, que sentimiento tan malo, que arpía esa tipa. - Mañana le diré cuatro cosas, pero cariño mírame, nunca te engañaría. - Brais. No te vayas en Navidad para Galicia. Digo abrazada a él con mi cara en su pecho. Se que Le pido un imposible y que lo hago porque la regla me pone mas sensible de lo que debería, y si lo pongo contra la espada y la pared temo que no me elija, pero tampoco quiero que elija. - Esa chica ha dicho que pensaba en emborracharte como la primera vez que estuvieron juntos, porque en navidades siempre están juntos y esta no iba a ser diferente. - Cariño. - dice mientras me acaricia mi pelo. - no puedo prometerte que no iré, pero buscaremos una solución para eso, ahora cenemos y déjame poner esto en el congelador que me ha contado un pajarito que cuando estás con la regla tu plan siempre es pizza y helado. Mientras comemos las pizzas y un vaso de cola Zero fría Brais me mira enfadado. - ¿Y esa mirada? Me duele como traspasa mi cabeza. - sonrío. - Has abierto la puerta sin preguntar quien era, pensando que yo estaba con esa chica. ¿Esperabas a alguien? - dice cabreado. Y que desconfíe de mi me toca las narices. - Si al cabrón de mi novio que dijo que venía rápido y llego a las diez de la noche. - Llame a tu hermano, y me dijo que cuando te baja, solo quieres estar acostada viendo películas comiendo pizza y helado, pero que el primer día que te viene duermes todo el día. Entonces empiezo a llorar. Brais de asusta. - He abierto la puerta y podría ser cualquiera soy una inconsciente. - entonces vuelvo a enfadarme y le grito - y tu tienes la jodida culpa. - Ven aquí pequeña. - dice con toda la paciencia del mundo. Me levanta de mi silla y me abraza. - Soy insoportable cuando me baja Brais. - Ya me lo han dicho. - Seguro que Preferías irte de fiesta con tu hermana y esa tipa. - Mi lado preferido siempre es a tu lado. ¡Ay que me lo como! ¡Que tierno! ¡Qué romántico! - Te quiero Brais. ¡¡¡¡STOP!!!! No, no, no... yo no he dicho eso. - Yo también te quiero pequeña. Se acerca a la radio y pone una canción... esa canción la primera que escuchamos juntos aunque Lía también iba en el coche, termino siendo nuestra canción. Porque nos morimos por besarnos, por abrazarnos, por conocernos.... Y bailamos, como esa primera vez en el cumpleaños de Lía, con paciencia y con eso que yo ahora se que tiene nombre, esas mariposas, que yo siento a veces como elefantes, otras veces con toda la fauna y muchísimas otras como el universo... Amor eso se llama amor y se que es lo que siento por Brais, y me asusta, me asusta todo lo que pueda pasar, porque pase de no querer novio a vivir prácticamente con él. Al día siguiente me despierto con miles de besos, abro los ojos, he pasado una noche horrorosa con la regla. - Buenos Días pequeña. - Buenos días. - Digo apenada - ¿has pasado muy mala noche? - No peor que tu cariño. Te traje el desayuno. Que bueno es, y que patética yo, le he gritado sin motivo, he llorado sin motivo, he reído, me he cabreado y él solo me acariciaba, me daba chocolate o un beso. A medio día recogemos a mi padre y a Mathi, yo no tengo ganas de ir, pero con el paracetamol el dolor me ha dado una tregua. Cuando nos sentamos en la mesa y veo que todos reímos, vuelve a caerme una lagrima ¡Maldita regla! desearía que mi madre estuviera aquí y viera que soy feliz teniendo novio, que mis notas siguen siendo igual de buenas y que puedo compaginar las dos cosas sin problema, abrazarla y aunque sea me dijera que pensara en mis estudios. - ¿Estás bien pequeña? Asiento, porque se hablo lloraré. Y sabiendo ahora que ella lo sabía mas rabia me da no haber tenido la suficiente valentía de contarle. Verónica, Carlos, que es el padre de Brais y mi padre hablan fluidamente, los miro y se que a mi madre esto le hubiera gustado, Mathi habla con la hermana de Brais Uxía y esa amiga que tiene, aunque noto en su cara que cuando ella habla no le hace nada de gracia. Y mi amor solo tiene ojos para mi y su hermana pequeña. - ¿Ahora vives con ella? - le pregunta muy seria - por eso ya no duermes en casa. - Le hago compañía Avril. - Si viven juntos tendrás bebes. - dice esbozando una sonrisa. - ¡Que guay! Yo me atraganto con mi coca cola. Brais sonríe a la pequeña. - Algún día. - le contesta sonriendo. - Cuando seas tan grande que me puedas ayudar a cuidarlo. - le digo yo. - Eso es ya, ya te puedo ayudar. Entonces mi padre corta esa conversación, ¡Menos mal! - Bichilla, nos vamos a Galicia a pasar la navidad, con tus suegros y tu novio. - ¿Que? Papa, no... es la primera... - Ya lo se, y como tu me pediste ayer, tenemos que salir, y yo ahora te digo que tenemos que sonreír, porque así ella lo quería. Miro a Brais y sonrío. - Mi madre lo ha solucionado, y nuestras primeras navidades juntos. Me lo dice cerca de mi boca, sonríe, y le beso.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD