Ezra Hamilton Aún con Ginebra envuelta en mis brazos, la puerta de la casa se abre, dándole paso a un Volker con mirada pérdida, al verme, y detrás de él, aparece Jen, con miedo, ya que la patrulla policial también llegó al lugar. Nunca pensé que llegaría a ocurrir esto y que todo se saldría de mis manos, ahora temo perderla, era algo que no quería sentir…pero ya es tarde. ─Te sacaré de aquí, no te pueden tocar ─espeta, Volker, acercándose a mí. Ginebra, se despega de mi cuerpo, provocándome un suspiro, por la sensación. Súbitamente, unos oficiales interrumpen en la casa, mostrando sus placas y otros detrás apuntando con sus armas. Volker, se interpone de inmediato, evitando que se me acerquen. ─No pueden llevárselo ─advierte, mi amigo. Jen abraza a Ginebra, y mis latidos se acelera

