La entrega entre César y Pilar fue sublime, como marcada por el destino, perdida en el tiempo y enmarcada por el profundo deseo que sentían el uno por el otro, a él ya no le importaba nada, ni siquiera se acordaba de Sara, su recuerdo se había perdido en el olvido, lo único que quería era poderse entregar por completo a Pilar. Ella, sentía un profundo dolor el pecho, no sabía cómo iba a reaccionar César cuando supiera toda la verdad sobre su vida, sabía que cuando lo supiera, él, al igual que los otros hombres que habían pasado por su vida, se iría para siempre y no lo volvería a ver nunca más. Hicieron el amor varias veces, no volvieron a hablar sobre nada de lo ocurrido, él sabía que ella no quería hablar, pero también sabía que, si eso que tenía que decir los iba a separar, prefería q

