5- Fotos y reencuentros parte 2

1651 Words
ANDREA Me siento como una adolescente otra vez, con la alegría de Elie bailando a mi alrededor. ¿Qué fue lo que no me gusto de ella otra vez? Oh, cierto, ella me robo a Seth. > mi mente me escupe. Terminamos en una mesa alta a solo unos metros de la barra. Una vez que las bebidas comienzan a fluir, también lo hace la conversación. Evitamos hablar sobre Anthony, que se siente tanto bien como mal. No quiero alargar la noche, pero casi siento que le debemos hablar de él, recordar su vida. Le envió un mensaje de texto a Nicholas poco después de llegar al bar para decirle que pase si termina temprano, pero no espero que llegue. Mientras tanto, Elie y Eric están más que ansiosos por hablar sobre ellos mismos y, sinceramente, no me importa. Me cuentan cómo se conocieron. Al parecer él trabaja en el banco y ella se reunió con el para preguntarle sobre la financiación de un coche. —Puedes imaginar mi sorpresa cuando recibí la llamada diciendo que había sido aprobada para el préstamo seguido de una solicitud para una cita una vez que el auto fuera mío— Ella lo mira con adoración. —¿Qué puedo decir? Ella me atrapó en el momento que se sentó en mi oficina— el besa su sien y una oleada de celos se instala en mis entrañas. Ojalá y Nicholas estuviera aquí. Por mucho que me importe Nicholas y sé que él se preocupa por mí, hay una cosa que siempre me ha molestado de nuestra relación, y es su trabajo. Siempre es lo primero. Y si bien dice las cosas correctas y constantemente se ofrece a ir a lugares o hacer cosas conmigo, he aprendido que rara vez cumple si trato de aceptarlo. —Entonces para abreviar la historia— Elie continúa donde lo dejo, llevándome de regreso a la conversación. —Conseguí mi cochar y conseguí al hombre— —Si, lo hiciste— interviene Eric con una amplia sonrisa en su rostro. —Entonces vives en Dallas, ¿verdad? — pregunto tomando un largo trago de cerveza. —Estamos en un suburbio de Dallas— dice antes de levantarse. —¿Puedo ofrecerles otro trago, chicas? — —Ninguno para mi— digo, sabiendo que estoy disfrutando de un buen efecto en este momento y sin querer exagerar. Se lo fácil que sería para mi accionar el interruptor y beberme mis emociones, pero necesito mantenerme alejada. No puedo darme el lujo de derrumbarme. Al menos no todavía. —Por favor— Elie rebota, claramente sacudiendo un buen efecto. —Por supuesto, nena— besa la parte superior de su cabello marrón antes de partir a la barra. Dios estos dos son demasiado delicados para mi gusto. Si no tuviera cuatro cervezas de fondo, probablemente me sentiría un poco incómoda. Una vez que Eric regresa a la mesa, salgo para irme. Tan pronto como me levanto, los grandes ojos marrones de Elie se estrechan hacia mí. No es hasta entonces que me doy cuenta de que ella realmente es tan bonita como lo era cuando era niña. Tenía la esperanza de que lo hubiera superado, que fuera una de esas chicas que eran bonitas en la escuela pero que luego se pusieron gordas y feas después de graduarse. Es mi naturaleza competitiva, lo se. Odio haberme sentido siempre menos que ella. —¿Ya te vas? — pregunta mientras deslizo el teléfono celular en mi bolsillo trasero de mis jeans. —Si, tengo una sesión de fotos por la mañana. Probablemente debería dormir un poco— No es una excusa descabellada teniendo en cuenta que ya son las diez. Ella hace un puchero con su labio inferior como si tuviera dos años y no puedo contener la risa que brota. Elie borracha es bastante divertida, debo admitirlo. —¿Qué es tan gracioso aquí? — Me giro hacia la voz, un pequeño alivio me recorre cuando me encuentro con los ojos azules de Nicholas. —Hola bebé — Él sonríe, claramente le gusta haberme tomado con la guardia baja. —Tu, viniste— sonreí, tratando de ocultar mi sorpresa cuando me giró para presentarlo. —Elie, Eric, este es Nicholas, mi novio— Miro os ojos de Elie mientras ella lo bebé con la mirada. Nicholas es muy guapo, algo de lo que soy muy consciente. Muchas veces me he preguntado por qué diablos me eligió. —¡Dios mío, Andy— ella chilla! —No nos dijiste que tenías novio— Puedo decir solo por su reacción que está investigando a mi hombre. Sinceramente, me gusta que ahora mismo parezca que tengo una ventaja. —Probablemente porque ninguno de los dos nos callamos el tiempo suficiente para dejarla hablar— interviene Eric, extendiendo su mano para estrechar la de Nicholas. —Encantando de conocerte, Nicholas— —Igualmente— dice soltando la mano de Eric antes de volverse hacia mí. —Te diriges a casa. Esperaba tomar una copa contigo— coloca un mechón de mi cabello detrás de mi oreja. —Tomaré una más— sonrió cuando me guiñe un ojo antes de dirigirse a la barra. —¡Andy!— Elie suelta en el momento en que esta fuera del alcance del oído. —No puedo creer que no nos hayas contado sobre él. Quiero decir, míralo— Ella clara mente está mirando el trasero de mi novio en el bar justo en frente de Eric, quien no parece en lo más mínimo desconcertado. —Si, lo siento. El estado de mi relación simplemente no apareció— —¿Cuánto tiempo llevan ustedes dos juntos? — Ella apoya los codos sobre la mesa y se inclina como si no pudiera esperar a escuchar todo. —Dos años. Estaba haciendo una sesión de fotos para la estación de noticias de la WGN9 para su sitio web y lo sorprendí mirándome desde la otra habitación. El resto es historia— —¿Entonces trabajas para la WGN? — dirige su pregunta a Nicholas, quien se sienta en el taburete a mi lado y me entrega otra cerveza. —Si— El asiente y toma un trago de cerveza. —Soy el redactor de la transmisión deportiva— —¿Qué implica eso exactamente? — Ella se inclina hacia adelante como si estuviera realmente interesada. —Bueno, hago mucha investigación estadística y verificación de hechos, pero puedo ir a casi cualquier juego local de los equipos de futbol locales que quiera; por motivos de empresa, puramente negocios, por supuesto— Él sonríe, realmente activando su encanto. —Oh, vaya. Eso debe de ser genial— Elie parece tan interesada al punto de casi molesta. —Es un trabajo bastante bueno. Trabajo mucho desde casa, lo cual es agradable. Desafortunadamente cuando tengo que ir a la oficina, mi novia vive a una hora de la ciudad— me da un codazo en el hombro en broma. —He estado tratando de que ella se mude allí conmigo durante el último año, pero ella se muestra inflexible en quedarse aquí— Me lanza una mirada de reojo. Hemos discutido sobre esto más veces de las que puedo contar, pero siempre me mantengo firme. Una parte de mi se siente conectada a este lugar de una manera que no puedo explicar. La otra parte de mi tiene miedo mudarse a Chicago porque tengo miedo de lo que sucederá con nuestra relación si lo hago. Puedo manejar los problemas míos y los de Nicholas en pequeñas dosis. Simplemente no se si puedo hacerlo a tiempo completo. —Esto es mi hogar— me encojo de hombros y tomo un trago de cerveza para no tener que decir más. Afortunadamente, la conversación se desvía de mí y durante la mayor parte de la siguiente hora escucho a Eric, quien sorprendentemente es un fanático de los deportes, no lo sabrías al mirarlo, sigue y sigue sobre que equipos están en la línea para los playoffs y quienes creen que tienen una buena oportunidad de llegar hasta el final según la clasificación de mitad de temporada. Justo cuando estoy a punto de sugerir que terminemos la noche, los ojos de Elie se dirigen hacia la puerta y se abren más de lo que creo haberlos visto nunca. Inmediatamente sigo su mirada tratando de detectar lo que está mirando. aterrizan en un hombre alto y ancho que ni siquiera habría reconocido si sus ojos no se hubieran encontrado inmediatamente con los míos como si supiera exactamente dónde encontrarme. Todo el color desaparece instantáneamente de mi cara. Siento como si estuviera mirando un fantasma, alguien a quien intenté enterrar hace mucho tiempo. Y, sin embargo, no se parece en nada a la persona que recuerdo. Pero los ojos…son los mismos ojos claros que pasé ocho años de mi vida mirando. solía ver mi futuro en esos ojos. Ahora solo veo a un extraño El camina hacia nosotros, su mirada fija tan intensamente en la mía que no noté algo rubio en su brazo hasta que llega a nuestra mesa, o tal vez lo hago, pero estoy demasiado concentrada en el para verla. Este no es el chico que recuerdo. Este no es el niño dulce con el brillo en los ojos y los hoyuelos tan grandes que ocupaban todo su rostro, un rostro que irradiaba juventud y risas, siempre a buscar aventuras. Este tipo, este hombre no es el Seth que recuerdo. Su rostro esta completo por una barba bien cuidada y corta, al igual que su cabello, en corte militar. Hay dureza en él, sus ojos claros incluso más claros de lo que recordaba. Se acerca a la mesa, su cuerpo es dos veces más grande de cuando se fue, y casi cedo ante el escalofrió que amenaza con desbordarse y decirle exactamente lo que su presencia me está haciendo.
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