Capitulo 2
Narra Roxanne
No recuerdo nada de lo sucedido ayer, me quedé dormida, trato de recordar qué sucedió, pero mi mente se encuentra en un lapsus, está en blanco, si no pienso en nada, no pasó nada. ¡Auch! Me duele mi cuerpo, tengo mi entrepiernas adolorido, ¿ Qué será?
Bajo las escaleras y desayuno, le digo a Rita (servidumbre), que por favor me preparare un té de hierbas porque estoy muy adolorida, que posiblemente dormí mal. Me dirijo al jardín, respiro el aire fresco, escucho a lo lejos unas voces, cuando volteo, ¡no puede ser! ¿Qué hace aquí? Me llega el recuerdo de lo ocurrido como una ola profunda que arrastra todo a su paso, esa noche anterior fui violada, me llega el asco en un instante y las ganas de vomitar.
-mi niña, me dejaste solo ayer, ¿te fuiste a jugar?- me dice en un tono sarcástico, que mi padre solo se reía, como si fuese muy gracioso lo que dice ese desgraciado. ¡Cuánto lo odio! ¡quisiera en este momento tener el poder de desaparecerlo! Entonces no respondo absolutamente nada, solo sigo seria, me doy vuelta para ir a mi habitación y encerrarme, para no saber nada de ese tipo.
Escucho pasos detrás de mi, cuando voy llegando al cuarto de lavado, puedo notar que es él quien me sigue, así que cuando me dispongo a correr, él corre primero y me encierra en ese lugar, -ni se te ocurra gritar, porque ya sabes lo que puedo hacer, puedo hacerle mucho daño a tu familia, hasta dejarlos a todos en la calle- yo solo quedo en silencio mientras mis lágrimas corren por mi rostro. -No llores niña, ¡Yo te puedo dar todo lo que tu quieras! Te puedo dar lujos, puedo pagar las vacaciones a cualquier lugar del mundo, pero por supuesto conmigo, quiero que sepas que no te librarás tan fácil de mi-. Me dice con sus labios llenos de deseo hacia mí.
Yo solo me quedo temblorosa del miedo, agarro un envase con jabón que esta allí cerca, se lo arrojo al rostro y corro tan lejos como puedo, ¡No quiero que ese pedófilo me toque nuevamente! Me encierro en mi habitación a llorar, mi corazón late más rápido que el de un ratón, mi entrepiernas sigue adolorido al igual que mis partes íntimas.
Al pasar un rato mi madre entra y me pregunta si quiero ir de compras, pero mi ánimo está menguado, no tengo ganas de levantarme de la cama, así que le digo que estoy indispuesta, que me siento mal, ella como gesto de amor, me sube un helado, pensando que se me pasaría el malestar físico, pero ningún helado me quitara el dolor mental que siento, la depresión que ese hombre ha creado en mi.
En un rato mi padre me llama -Roxanne baja un momento por favor- y por mente se cruza que estaría con ese gordo desagradable, que volvería a sentir su olor repugnante y vería esa nariz sudorosa. Mi padre me vuelve a llamar, así que me asomo por las escaleras, y efectivamente estaba junto a él.
-¿Qué te parece lo que me propuso George? Comprarte una cuatrimoto para tu cumpleaños número 14? ¡Generoso este hombre! ¿No lo crees?- me comenta mi padre con ojos de alegría porque lo único que le importa es lo material.
-No, gracias papá, no hace falta, no creo que sea algo que quiera usar- le respondo con firmeza, pero los ojos de mi padre se llenan de enojo por el desprecio que hago, si le llego a contar lo que ese señor hizo, no me creería, me trataría de mentirosa y eso terminaría de romper lo poco que queda de mi corazón.
Escucho que le dice a George -Regálale lo que gustes, esa es una chiquilla mocosa, a esa edad todos son unos malagradecidos-, mientras mi padre profiere esas palabras, ese desgraciado se ríe, siento que se burla de mi. Quisiera darle un puñetazo en su cara grasosa.
Pasaron 6 meses de todo lo ocurrido, llegó el día de mi cumpleaños, desde ese momento que me ofreció su regalo, no he visto más a George, creo que rompió alianzas con mi padre, por eso he estado más tranquila, por eso no me he preocupado por nada.
Solo me enfoco en mantener mi mente ocupada, en mis lecciones de piano, mis clases, y preparar todo lo que concierne a mi festejo, porque si no le presto atención igualmente se hará, mi padre no pierde oportunidad de hacer una fiesta para invitar a sus amigos, socios y personas de prestigio para su beneficio.
Antes de irse me dice -La limosina estará esperando en la puerta principal por ti a las 7:00 pm, es la hora estimada en la que terminarás con los estilistas, así que no hagas esperar a nadie-. Asiento con la cabeza y el se marcha.
Recuerdo que mi cuerpo se transformó un poco desde aquel día, mis caderas se ensancharon un poco, mi busto creció dos tallas, mi cabello creció, parecía más mujer que niña.
Al llegar la hora acordada, mi estilista me dice que ya puedo mirarme al espejo, tengo puesto un vestido corte sirena azul cielo, mis zapatillas de tacón alto brillante plateadas, resaltan mucho mis ojos verdes y mi cabellos con ondas amarillo.
Cuando bajo con delicadeza las escaleras, voy feliz porque no había visto más al descarado del socio de mi padre, veo aquella despampanante limosina, es de color rosa especialmente para mí. Me monto y tiene como 15 metros de largo, esta todo casi obscuro, solo se ve una luz tenue rosa. En los asientos que estan cerca del chófer, se visualiza una figura masculina, y pienso que puede ser el caballero que mi padre contratato para que me ayude a bajar en lo que llegue.
No le presto mucha atención, así que reina el silencio. Justo antes de llegar, escucho; ¡Que bella te ves Roxanne! Y me paralizo por el sonido de esa voz, quedo como si estuviera en estado vegetal, como en esos sueños donde corres pero no llegas a ningún lugar, estaba en shock.
-Tranquila, no te haré nada, esta es tu noche, pero recuerda que no te librarás de mi- me susurra de manera que el chófer no escuche nada de lo que dice.
Llegamos y bajo tan rápido como puedo, todos comenzaron a saludarme, la mayoría de los invitados son personas importantes, esta hasta el presidente del país allí, todo porque son amigos de George y mi padre le pidió que los llevara.
Empezaron a anunciar los regalos que me llevaron cada uno, la mayoría es dinero en efectivo, 1000$ de parte de un socio, 3000 por parte de unos tíos que también son adinerados.
Después de anunciar todos los regalos, George toma el micrófono y dice: -Aquí no acaba todo, tengo el mejor regalo de la noche,- cuando todos voltean, hay un convertible rojo estacionado con un moño gigante.
Todos se maravillaron, le dicen que no tengo la edad para manejar, pero el solo sonríe de manera que no le importa, su objetivo es impresionar a mi familia y a los invitados. ¡Quierl gritarle a todos lo terrible que es este ser humano, si así se le puede llamar, y tumbar su fachada, pero la que quedaría mal sería yo con la reputación de este hombre tan buena!.
Sé que no durará para siempre, pero el tiempo se me hace una eternidad.
(Así pasó el tiempo y siempre abusó de mí este desgraciado, aprovechaba cualquier oportunidad. Incluso estudió cada rutina de mis padres, para conocer los momentos que podía estar a solas conmigo y aprovecharse de mi. Me tocaba una y otra vez.)
(Fin del flashback)
Hoy ya soy una mujer exitosa, socia de mi padre en su empresa, que sigue aliada con la de George, lastimosamente sigue con poder, ha conocido personas que lo ayudan a lograr lo que quiere y con eso ha conseguido lo que ha querido.
He estudiado sus pasos, he aprendido de lo que ha hecho, sé cómo manejarme en los negocios, he sabido estudiar mi plan cada día. Mi estrategia no puede fallar para hacer que quede en la quiebra. ¡Ya no soporto que me haga suya una vez más! Y como no puedo optar por denunciar o lastimarlo físicamente por sus contactos, lo seduciré, lo volveré loco con mis encantos, lo pondré celoso para que se muera de la rabia a veces, pero me ganaré su confianza al punto de que me deje sus chequeras, haré que lama mis pies. ¡lo convertiré en mi sabueso!.
Por ahora tendré una junta con los socios de su compañía, estamos creando nuevas remodelaciones en nuestros hoteles de lujo para generar más ganancias e ingresos.
¡ Él está allí! Estoy usando el perfume que me regaló, una mini falda para provocarlos a todos y que él se ponga celoso, mi camisa medio abierta para dejar a la imaginación, y mi chaqueta cubriendo un poco.
Al llegar, él me mira fijamente con sus ojos llenos de celos, con ganas de sacarme de allí y ponerme su ropa, que gracioso que ahora yo tenga el dominio de todo.
Mientras van llegando los gerentes, me miran con deseo, pero no me enfoco en eso sino en las estrategias del mercado.
Comienza la reunión, y al culminar, todo pareciera un éxito. Él me lleva a mi oficina de manera disimulada, me toma por el cuello suavemente pero con molestia y me dice -No te quieras pasar de lista, ¡Tú eres mía! Nadie más puede ver lo que es de mi propiedad, así que hazme el favor y cúbrete más-. Yo solo me río de satisfacción porque lo que me propongo se va logrando poco a poco.