guardando apariencias

1548 Words
Narra July Hilly Me he sentido un poco indispuesta todos estos días, no sé qué me sucede, he tenido náuseas y mucho dolor de cabeza, no sé si ir al médico, pero no quiero preocupar a la pobre Roxanne que está tan pendiente de mi, ¡tan linda mi niña! Toda una mujer hecha y derecha. No le ha tocado una vida fácil, le ha hecho falta el cariño de su padre, porque él cree que dándole las cosas materiales, ya cumple su rol de papá. He tenido que darle el doble de amor a mi niña para que no mire la avaricia de su padre y su amor por el dinero. A mí no me importa mucho que no me mire o toque porque a pesar de que estamos juntos desde hace muchos años, no siento lo que una esposa debería sentir por su marido, cuando ya son algunos años y años de abandono, se pierde el amor, cuando siempre te hacen a un lado por el trabajo y los negocios, todo se vuelve un hielo de corteza dura inquebrantable. Reconozco que a veces tengo mis necesidades maritales como el sexo, y aprovecho de complacerlas con Will, creo que es lo único para lo que me sirve ahora, pero todo lo demás se ha vuelto una fachada, una rutina, no queremos que los paparazzi se enteren de nuestra vida personal, porque allí si la terminarían de destruir. (Flashback) Recuerdo que cuando conocí a Will todo era increíble, como un sueño, él era atento, amable, y muy dulce, me complacía en todo, no teníamos posibilidades económicas, vivíamos en un pequeño departamento que nos regalaron sus padres, era de una sola habitación, pero a pesar de ser pequeño, vivíamos felices, no teníamos la presión social de ahora. Así transcurrieron muchos años, éramos siempre amorosos y detallistas, a pesar de que no nos dábamos lujos, alcanzaba para lo necesario que una pareja necesita. Recuerdo que él me cuidaba mucho de un embarazo porque estábamos empezando nuestra vida juntos y un bebé lleva gastos, entre hospital para el parto, ropa, pañales, biberones y otras cosas, no tendríamos para mantenerlo. Así pasaron dos años de amor, el llegaba de su trabajo como contratista para una empresa, y yo lo esperaba con una rica cena, le tenía el baño listo y ponía sus pantuflas en el sillón, para cuando saliera del baño lo atendiera como un príncipe, me encantaba hacerlo, porque él me daba todo y sentía que no nos hacía falta nada material, pero si me sentía un poco triste por el hecho de querer tener un bebé. Lo anhelaba con mi vida, pero él no tenía eso en mente. Decidí a escondidas de él, dejar de tomar la píldora anticonceptiva para quedar embarazada y luego decirle que falló el método que usaba para que no me culpes de mentirle y actuar a sus espaldas. Desde ese momento la dejé de tomar y comencé a ingerir vitaminas y ácido fólico de manera que Will no lo notara, al lapso de unos dos meses comencé a presentar vómitos, mareos y no toleraba el olor del pollo, cosa que antes me encantaba , el pollo asado, comencé a sentirme cansada, con mucho sueño, quería dormir siempre, intenté ocultarle a él todos esos síntomas por unos meses. Un día llegó temprano del trabajo y me buscó por todos lados, y al entrar a la habitación, me encontró desmayada y con una contusión en la cabeza, me había mareado y perdí el conocimiento, por caerme pegue la cabeza de la cama, pero no fue gran cosa, en lo que me despierto, estaba en una camilla en el hospital, solo pude ver el rostro de preocupación y molestia de Will. -¿Cuándo pensabas decírmelo?- me dijo en un tono molesto. Me toco la cabeza para suavizar el dolor. -¿Decirte qué? ¡no entiendo cariño!- le respondí con cara de inocencia, como si no supiera nada. Al rato llega la doctora y dice - ¡Felicidades a esos papás!- y decido meterme en mi papel de mujer ignorante del asunto. -¿Cómo que papás? ¡no puede ser! Yo me estaba cuidando con anticonceptivos doctora, ¿Cómo pudo pasar esto?- Y ella al verme un poco “desesperada”, me dice -Cálmate, esto suele suceder a veces, debes tranquilizarte porque le puede hacer daño a la bebé, ¡será una niña!-. Y a pesar de que fingí llorar, realmente mis lágrimas eran de Alegría, por fin tenía en mi vientre lo que más anhelaba, lo que casi toda mujer anhela desde niña después de casarse. Mi esposo al verme llorar, entendió que este plan no había sido planificado por mi, mientras a él lo embargaba la desesperación, a mi la alegría, sentí como si me hubieran presentado al amor de mi vida a pesar de que amaba a Will, este sentimiento era más grande. Podía dar mi vida y sufrir por ella, daría lo que sea por ella. ¡me había vuelto enamorar pero mucho más! Pasaron los meses, llegó el día del nacimiento de mi princesa, a Will se le pasó la molestia y ahora estaba también emocionado por nuestra niña, apenas la vio por primera vez y la cargó en sus brazos, en sus ojos se le veía un brillo que jamás se lo había visto, tenía una sonrisa que abarcaba todo su rostro y la miraba como si fuera la cosa más hermosa que existiera en el planeta. Los primeros meses de vida de Roxanne, todo marchaba bien, podíamos conseguir para pañales y su alimento, pero después empezó a empeorar, él tuvo que meter horas extras para poder suplir para la niña, llegaba tan tarde que no lo veía y se iba muy temprano, apenas podía ver cuando iba saliendo. Comenzó a perderse el crecimiento y los progresos de la bebé. Roxanne comenzó a hablar y lo único que pronunciaba era la palabra ¡Papá! Si, a pesar de que no lo veía, lo llamaba, sentía desde muy pequeña la falta de cariño de su parte. Poco a poco Will fue desapareciendo de nuestras vidas con las ganas e ganar más dinero a pesar de que teníamos lo suficiente para sobrevivir, no sé cómo hizo para que de la noche a la mañana se le llenarán los bolsillos con tantos millones, porque un contratista no gana tanto y menos siendo novato. Creo que anda en negocios ilícitos, pero tampoco indago mucho para no ser su cómplice en nada que me pueda perjudicar o alejar de mi pequeña. Desde que Will comenzó a volverse avaricioso, se transformó en un hombre duro y serio, muchas veces llegaba estresado del trabajo y me trataba mal, ya después de un tiempo de acostumbrarme, no le hacía mucho caso. Solo me gustaba ver como iba creciendo mi niña, tan inocente, siempre fue así, trataré de que nunca viera la maldad de las personas porque la tenía bajo mi cuidado y solo quería que viviera su niñez de forma feliz. Antes de cumplir sus 14 años cambió, no sé cómo creció tan rápido, incluso hubo un momento en el que se alejó un poco de mi, pero con los meses se le pasó, creo que es parte de su adolescencia, así son todos cuando van creciendo. (Fin del flashback) Hasta hoy la relación con Roxanne ha sido muy hermosa, sentimos esa conexión madre e hija y siento que hay confianza para contarnos cosas, pero ha estado tan ocupada tratando de ser como su padre o hasta mejor en el éxito solo para que el la tomé en cuenta que decidí no cargarla con más problemas. Espero que mi niña nunca siga el ejemplo de su padre, seguir los negocios, la avaricia y la codicia por encima de su familia. Por ahora la seguiré apoyando en lo que se proponga, pero la iré aconsejando en el camino para que nunca se desvíe a los pasos de su papá. Con respecto a mi relación con Will, seguiré guardando apariencias, aunque he tenido un secreto, y es que me he acostado un par de veces con uno de los guardaespaldas que me puso, si, no lo negaré, está de chupete, y simplemente tengo ojos y al parecer él también porque no me los quita de encima. Al menos alguien me hace y sentir atractiva y amada, cuando estamos juntos, se enciende un fuego que es difícil de contener, pero disfruto mientras pueda hacerlo. Un día Will casi me descubre, llegó temprano a casa, cuando entró a la habitación, lo vio allí dentro y lo único que se me ocurrió es que alguien había intentado meterse para robar y tuve que llamarlo, Por suerte creyó toda la mentira que le dije, aunque ese día llamó hasta la policía para dar un retrato hablado del supuesto “ladrón”. Quiero que siga esta aventura, pero no quiero que se sepa nada, porque quiero mantener mi papel de mujer decente, prudente y fiel. Y si, a veces suelo estar con mi marido, pero es muy rara la ocasión, solo cuando tiene tiempo, y no podía seguir esperando por el. Por ahora seguiré yendo al Gimnasio, poniéndome bella en la peluquería, haciéndome manicura y pedicura para lucir bien y sobretodo conmigo misma.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD