Magnolia se detuvo a pensar en ella, ¿si es que fuera un lobo? ¿Sería Omega? No tenía idea, seguro verlo desde fuera era mucho más fácil. Mientras el día pasaba los peces saltaban alrededor de los chicos haciendo un tipo de burla, no habían pescado mucho y Raiven ya se estaba frustrando un poco, llevaban todo el día arriba del bote y solo tenían tres peces. Sylas noto que el menor estaba un tanto inquieto así que con una mirada de advertencia intimido al menor, cosa que no funciono, pues el pequeño saco su lengua hacia afuera en forma de burla y se lanzó al agua. Magnolia intento detenerlo, pero no lo logro, esto provoco que el bote se moviera un poco y la chica perdiera el equilibrio cayendo al agua junto con Raiven. Kayn se iba a poner de pie, sin embargo, Sylas se le adelantó y se lanzó por la chica rápidamente. Todos estaban atentos a la situación, el agua estaba en extremo fría, así que tuvieron que volver a la cabaña para que la chica entrara en calor. Raiven salió del agua con tres peces más en su boca mostrándolos con orgullo mientras se reía de Doran.
- le quitas la diversión a la pesca- comento el mayor.
- la pesca tradicional es mi favorita- dijo el menor golpeando al chico con su pez.
Magnolia tenía sus labios violetas por el frio, ya estaban cerca de la cabaña cuando propusieron la idea de hacer una fogata fuera de la cabaña para poder asar los peces y disfrutar del clima. Magnolia cambio su atuendo a algo mucho más abrigado, sin embargo, el frio aún no se iba de su cuerpo, soplo sus manos y puso guantes en ellas. Miro a través de la ventana y veía a Raiven jugar con la nieve junto a Dorna, a Kayn haciendo la fogata y Sylas colocando troncos para poder sentarse en ellos. A lo lejos no parecían licántropos, eran buenas personas y no parecía que fueran a hacerle daño. Bajo las escaleras rápido y salió de la cabaña, se sentó en un tronco frente a la fogata mientras acercaba sus palmas al fuego para poder entrar en calor, los chicos se miraron entre ellos y miraron a Sylas disimuladamente, este se acercó a la chica y la abrazo por la espalda. Magnolia recordó en ese instante que los licántropos suelen tener una temperatura corporal más alta que los humanos, en ese momento atardeció la acción del chico y sonrió internamente.
- iré por más lena, cuiden el fuego y no se alejen- Kayn se levantó y camino en dirección al bosque. Doran y Raiven hablaban de situaciones como, que pasaría si llegara un dinosaurio y se los comiera, o si cayera un meteorito en ese mismo instante, mientras Sylas se concentraba completamente en Magnolia.
- ¿Ya lo sabes verdad? - pregunto Sylas acomodando más a la chica entre su regazo.
- tengo una teoría que puede que sea cien por ciento cierta, pero aun lo estoy dudando - comento la chica mientras posaba su frente en la mejilla del mayor.
- la verdad me gustaría oírlo, pero no sé si este sea el momento adecuado-
- ¿Y cuándo puede ser? -
- Magnolia, quiero hacerte una pregunta, y quiero ser completamente sincero contigo, quiero que tu también lo seas conmigo-
- te escucho-
- quiero que seas mi novia-
- ¿Es broma? - la chica miro sorprendida al Sylas.
- lo juro, no quiero que nadie más te tenga, nadie que no sea yo- susurro en el oído de la mujer mientras la acercaba más a su cuerpo.
- me temo que tendré que decir que si-
Los jóvenes se sonrieron y dieron un apasionado beso mientras estaba brazados frente la fogata, Doran y Raiven se miraron boquiabiertos por la situación, ambos sabían que Sylas estaba tras de Magnolia, sin embargo no pensaron que el fuera capaz de hacer algo así. El dulce momento fue interrumpido por Raiven intentando de susurrar un poco fuerte.
- Sy...Sylas -
- ¿Que ocurre? - respondió el chico sin apartar la vista de Magnolia.
- un... un oso- dijo casi inaudible.
Sylas levanto la vista y vio como un oso estaba a unos metros de ellos, era un gran oso gris lo de pelaje café muy llamativo. Sylas miro a Doran y ambos asintieron rápidamente, en un abrir y cerrar de ojos Raiven estaba a un lado de Magnolia y ambos estaban tras de Sylas y Doran. Magnolia se tapaba la boca con su mano para no gritar fuertemente, no quería llamar más la atención del gran animal frente de ellos, su corazón se paralizó y solo reacciono a colocar al pequeño Raiven tras de ella para intentar de protegerlo, aunque sea en vano. EL gran oso se estaba acercando lentamente mientras dejaba ver sus colmillos, Magnolia sintió la necesidad de gritar por Kayn, pero si pensamiento se esfumo cuando vio que Sylas su Doran ya no estaban, si no que habían dos grandes lobos con garras y colmillos afilados, ambos se lanzaron al oso en una pelea que seguramente dudaría unos minutos, noto que uno de los lobos miro en su dirección y Magnolia entendió enseguida el mensaje, tomo en brazos a Raiven y se adentró con él a la cabaña, subío las escaleras y lo dejo recostado en su cama. Raiven levanto la vista con sus ojos vidriosos.
- ahora lo sabes-
Fue lo único que salió de la boca del pequeño, pero Lía sabía que era una simple distracción, aunque Raiven fuera un licántropo, aún era pequeño y no sabía defenderse seguramente, era obvio que se preocuparía por como estarían sus hermanos. Magnolia lo abrazo fuertemente he intento de calmarlo mientras tarareaba una canción. Sus emociones estaban mezcladas, la excitación y miedo, tristeza por ver a Raiven de esa forma y preocupación por los demás, quería ver que estaba ocurriendo, pero no podía salir de la habitación hasta que fueran por ellos y lo sabía. El silencio fue el indicador de que ya había terminado aquella pelea, se levantó lentamente y miro a través de la ventana, vio como un lobo blanco se llevaba arrastrando al oso como si no pensara nada al medio del bosque, mientras los otros dos se echaban en la nieve.
- ya termino todo, vamos a ver como están- Magnolia se dirigió a Raiven, pero el chico ya estaba en un profundo sueno. Decidió ir a ver como estaba todo, salió de la cabaña y cerró la puerta tras ella suavemente. Había un lobo n***o azabache con un rasguño en la pata izquierda y otro casi blanco con el pecho herido, no mentiría, estaba más asustada que nunca, pero los chicos necesitaban de su ayuda ahora. Se acercó lentamente al lobo n***o y tomo su pata con extremo cuidado, el can quito su pata instantáneamente por instinto.