" Los humanos que son licántropos.... de la mitología griega... puede ser transformado por la mordedura de otros licántropos... Seres humanos que se transforman en lobos... Habilidades mejoradas... Luna llena... Agilidad sobrehumana... Fuerza... Vista... Olfato... Sentido agudizado... Curación acelerada... Resistencia mejorada... luna llena... Algunos se transforman a voluntad... Detectan latido y pulso de otro ser... Inmune... Empoderamiento lunar... Palta su debilidad..."
Lía miraba sus manos sudadas y recordaba aquellas frases que leyó en el libro. Ahora todo tenía sentido, Doran era en extremo fuerte, Kayn era veloz y tenía buena vista, Sylas podía sentir su pulso, si es que estaba nerviosa o mentira, incluso tenía fuerza y buena intuición, Raiven tenía muy buen olfato. Las frases como "te olí, te vi y lo siento" venían a su mente, para ellos era normal.
" Jerarquía de licántropos... Alfa... Beta...delta... Omega...pueden ser solitarios...errantes... Manada..."
Ahora entendía muchas cosas, cosas que en el fondo de su corazón no hubiese querido entender, pero ya lo sabía. Tenía que actuar con tranquilidad, pero no podía, su pulso se estaba acelerado rápidamente y su respiración también decidió dejar de pensar y poder intentar de dormir. Cerro sus ojos con fuerza y se concentró en su respiración, poco a poco fue calmando su pulso y el sueño llego a ella. Entre sueno sintió esa sensación cálida nuevamente en su espalda, sabía que esta vez no era un sueño, había alguien a su costado, pero esta vez no quería ver, el miedo era más fuerte que cualquier otra cosa.
Los rayos de sol besaban su rostro lentamente, con pesadez abrió sus ojos y miro el techo unos instantes, quería pensar que lo que leyó en ese libro fue solo un sueño, que en verdad estaba en su casa despertando un sábado cualquiera para poder levantarse y estudiar para algún examen, pero no, estaba en Alaska en una ciudad alejada que tenía un conflicto territorial entre hombres lobo y humanos, que se pelean no solo por las tierras si no que por el negocio familiar. Miro a su costado y vio a un tierno Raiven durmiendo con los ojos entreabiertos, ¿Acaso era el quien se acostaba con ella en las noches? Le restó importancia y se dirigió al baño para tomar una ducha, estaba cansada y la falta de sueño se notaba en sus ojeras, pero nada que un baño reponedor no arreglara.
Doran estaba preparando el desayuno, la saludo amablemente y le mostró una sonrisa, los ojos de Magnolia no pudieron evitar bajar a sus dientes, tenía unos colmillos grandes, claro, para ser humano. Kayn ni siquiera levanto la mirada del libro que leía en el sofá, de todas formas, sabía que Magnolia se encontraba ahí, su instinto se lo decía. Sylas preparaba los huevos mientras ladeaba su cabeza, seguramente estaba intentando de averiguar cómo se había despertado Magnolia está mañana. Sin querer no dejaba de pensar en que aptitudes estaba utilizando los chicos en ese momento, cosas tan obvias que ella no notaba, era como si estuviese conviviendo con unos cachorros salvajes, pero con un poco de modales y más inteligentes. Antes de que dijera alguna estupidez entro al baño rápidamente, necesitaba despejar su mente de aquellos pensamientos.
EL desayuno estaba servido y las cosas para pescar y casar estaban a un lado de la puerta, pronto sería hora de partir y disfrutar del sábado. El ambiente no era incomodo, sin embargo, Magnolia no había hecho el intento de hablar en ningún momento, ni siquiera sabía que decir, aunque tenía un poco de miedo quería mantenerme lo más tranquila posible. Sabía que los chicos no le harían daño, al menos cuando no sabía que eran licántropos, quizás ahora las cosas cambiarían y por miedo a que lo rebelará, la mejor solución sería acabar con su vida.
- ¿Que tal la noche? - Doran mientras despejaba la mesa.
- bien, un poco agitada nada amas -
La conversación no dio para más, todos salieron y caminaron en dirección al lago, se subieron a un pequeño bote que había ahí y comenzaron su viaje un poco más adentro para así poder coger profundidad. El día estaba idea, el sol alumbraba, pero no calentaba en absoluto, el agua estaba quizás a unos cinco grados y los peces se escondían del movimiento realizado con el bote. Raiven más que n ase dedicaba a mirar el agua para observar los peces, Kayn leía su libro y Doran con Sylas preparaban las canas para poder pescar.
- ¿Habías pescado antes Lía? - Sylas le entregaba una cana para que pudiera lanzar al agua.
- hace muchos años que no lo hago, la verdad mi padre me llevaba cuando pequeña, pero dejamos de ir cuando se mudó de estado y comenzó una nueva familia-
- hombres, todos iguales - comento Raiven. Todos comenzaron a reir por el comentario del menor.
- ¿De dónde sacas esas cosas? - Kayn golpeo suavemente la cabeza del menor en forma de burla.
- la abuela lo dice- susurro mientras soñaba su nuca.
- nuestro abuelo hizo lo mismo-
-¿Los llevaba a pescar cuando pequeños? -
- no es no, se fue a otro lugar con su nueva familia-
- ¿El esposo de Camille? -
- así es, no es algo que nos guste hablar, de hecho, genera conflicto en la familia- Kayn con esa frase dio a entender que nadie más hablaría del tema, eso llamo la atención de Magnolia, estaba claro, seguramente Kayn al ser mayor era el líder de la manada, al menos ahora que no se encontraba Camille ni los señores Collin, también se podría decir que era un alfa, intento de concentrarse en su pesca y miro a otro lado cuando Sylas comenzó a mirarla fijamente.
- El silencio es clave, no debemos hacer movimientos bruscos o los peces se irán nadando- Doran con toda la calma del mundo lanzaba su cana al mar y cerraba sus ojos. Seguramente el también era un Omega, no tenía el carácter de un alfa y tampoco de un beta, se podría decir que era intermedio, podía ser ambos.
- entonces comienza por callarte - Sylas era un caso especial, Magnolia creía que también era un alfa y por esa razón no se llevaba del todo bien con su hermano, quizás tenían diferencias de opinión y al ser ambos de carácter fuerte chocaban entre sí.
- pues tu acabas de hablar - Raiven, el, la verdad no sabía que era, se podría decir que era muy pequeño aún para saber a qué tipo de jerarquía pertenecía.