Después de ese mal momento que vivió y habiéndose recuperado del susto que vivió Mariela se fue a trabajar, ella trató de hacer su trabajo durante toda la mañana, pero había momentos en los que se desconcentraba debido a los recuerdos que le llegaban a su mente sobre lo sucedido. Mariela durante todo el tiempo hizo su mejor esfuerzo para disimular y mostrar que estaba bien, pero eso no logró que Ana no se diera cuenta de que algo le pasaba. —¿Estás bien? _ le pregunto preocupa Ana. —Si lo estoy es solo que me siento algo estresada. _ le contesto. —Te entiendo, nuestro trabajo no es igual que antes ahora tenemos un contrato el cuál debemos cumplir y tenemos muchos pedidos que entregar. —Si eso es verdad. —Pero, se también que lo que te sucede no tiene nada que ver con el trabajo. Dime

