Es extraños vivir en esta casa. Viki pasa mucho más tiempo conmigo que antes y es agradable, pero me siento mal cuando llama papa a Nero, es una palabra que me hace recordar a Andrea. Hemos recibido la invitación de la boda de Eva y Enzo, el ha pasado unos meses preso, pero siendo heredero de la familia Peci ha sido como unas especie de vacaciones, por lo que he oído los guardias lo trataban como a un jefe y nadie se ha atrevido a tocarlo allí dentro. Aún no comprendo como Nero se pudo librar, sea lo que sea, la relación entre Enzo y Nero ha mejorado un poco y estamos invitados a la boda. Será en un par de semanas, en pleno invierno y Nero ha pagado a una estilista para vestirnos a Viki y a mi, dice que nos hemos asilvestrado por vivir tanto tiempo en un pueblo remoto y casi deshabitado.

